La industria cordobesa, golpeada también por el estancamiento de Brasil

Política / Economía 06/09/2019 Por
La crisis cambiaria y la incertidumbre económica, sumado al disminución de la actividad de nuestro principal socio comercial, generan una tormenta perfecta.
Ed 118 © Pito Campos
Brasil, la mayor economía de América Latina, se contrajo alrededor de siete puntos porcentuales entre 2015 y 2016. - Ilustración: Daniel "Pito" Campos

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Especial para La Nueva Mañana

Ya es de público conocimiento que, al concluir la gestión del actual gobierno, la economía habrá sufrido tres contracciones interrumpidas por un tenue crecimiento en 2017 que no llega a recuperar el desplome generalizado del ciclo. El deterioro de las principales variables de la economía adquirió centralidad, siendo la mayor preocupación de la población por estos momentos en que la crisis se torna insoslayable. Frente a este escenario cabe indagar sobre la situación en la cual se encuentra la industria cordobesa, la oferta laboral de ese sector, como así también la capacidad exportadora de las unidades productivas locales.
Cayeron 8% las unidades productivas en Córdoba

La inestabilidad del tipo de cambio, la fase de alta inflación en la cual se encuentran los precios de referencia de la economía, sumado a las elevadas tasas de interés, entre otros aspectos, repercuten en la performance de los diferentes sectores de la economía, naturalmente. Por mencionar solo un ejemplo, el último informe de actividad de ADIMRA (Asociación de Industriales Metalúrgicos de Argentina) sostiene que la producción de julio se contrajo 7,7% en comparación con el mismo mes del año pasado. Esta rama de la industria no para de caer desde mayo del año pasado, llegando a la decimoquinta contracción consecutiva. El desempeño de las metalúrgicas en la provincia no escapa a esta debacle generalizada; por el contrario, las unidades productivas cordobesas fueron de las más afectadas del país con una caída en julio de casi ocho puntos porcentuales.

Así como la economía argentina vivió un periodo de crecimiento del tejido industrial (entre los años 2003-2011) que obedeció a factores domésticos, como el robustecimiento del mercado nacional traccionado por el aumento del poder adquisitivo de los asalariados y jubilados que favoreció al alza de la demanda interna, y otros externos, como el crecimiento de los principales socios comerciales de la Argentina (sobre todo Brasil y China); nos encontramos ahora en una fase de desindustrialización, cuyas causas y consecuencias vale la pena describir.

Menos trabajadores y salarios más bajos

Durante este año, la producción industrial per cápita cerrará diciembre estando un 20 por ciento por debajo del año 2015, y 28% menos que en 2011, según estimaciones de los investigadores Daniel Steingart y Gustavo Ludmer. De acuerdo a las últimas estadísticas publicadas por el Ministerio de Producción y Trabajo en junio pasado hubo 148.500 trabajadores registrados menos que en junio del 2018, con una reducción de la masa salarial. El informe publica que las mayores bajas interanuales se percibieron en la industria manufacturera, en donde los asalariados del sector se redujeron en un 5,4%, en un año.

A lo largo de la actual gestión nacional la destrucción del empleo fue sistemática, “actualmente hay 150.000 empleos industriales de calidad menos que cuatro años atrás”, señalan los investigadores del Conicet en un artículo para el portal web Cential. Las subas de las tasas de interés, la culminación de programas productivos y créditos a tasa subsidiada, aumentaron los costos financieros de las empresas. Mientras que los incrementos de los combustibles, la electricidad y otros servicios, consecuencia de la quita de subsidios, la devaluación del peso y la dolarización de las tarifas, repercutieron en los costos fijos de las unidades productivas. La desregulación del comercio exterior también impactó en el tejido industrial al poner a competir a muchas Pymes con importaciones competitivas producto de costos de producción más bajos.

El sector industrial explica más del 20% de los empleos registrados en toda la provincia de Córdoba. Las consecuencias de la crisis económica se hicieron notar en la oferta de trabajo registrado, naturalmente. Estimaciones del gobierno nacional concluyen que durante junio el empleo privado se retrotrajo 0,4% en Córdoba respecto a mayo, mientras que, en términos interanuales la caída fue de 2,6%.

Con lo expuesto anteriormente cabe preguntarse ¿Cuál fue la performance de la provincia mediterránea en las exportaciones del país? ¿Cómo se desempeño el intercambio comercial de la provincia con el mundo en este estado de situación? Para responder estos interrogantes debemos recurrir a información aportada por la Agencia ProCórdoba y organismos oficiales de estadística.

Las estadísticas muestran que las exportaciones acumuladas hasta mayo del corriente año disminuyeron respecto al acumulado de los primeros cinco meses del 2018. Esto significa que el ingreso de dólares por los despachos realizados desde nuestros puertos se redujo al compararlos con el valor de las ventas acumuladas del mismo período del año pasado. Sin embargo, los dólares originados en Córdoba durante los primeros cinco meses fueron de 3.399 millones en el 2018 y de 3.550 millones durante el corriente año. Para tener un panorama más claro es preciso ahondar en la composición de esas exportaciones provinciales.

Industria quimica
La industria cordobesa despachó al exterior material de transporte terrestre, máquinas y material eléctrico y productos químicos (por mencionar los bienes más transados) por un total de u$s 601 millones en el 2019. Es decir, 136 millones de dólares menos de las exportaciones provinciales de origen industrial del mismo periodo del año pasado, que tienen a Brasil como principal destino.

Caída de las exportaciones industriales a Brasil

De acuerdo a información suministrada por la Agencia ProCórdoba, la industria cordobesa despachó al exterior material de transporte terrestre, máquinas y material eléctrico y productos químicos (por mencionar los bienes más transados) por un total de u$s601 millones, en el 2019. Es decir, 136 millones de dólares menos de las exportaciones provinciales de origen industrial del mismo periodo del año pasado, que tienen a Brasil como principal destino. En contraposición, la exportación de materias primas (cereales, semillas, hortalizas y legumbres sin elaborar), que tiene a Vietnam y China como principales compradores, representó el 38,8% de las exportaciones provinciales durante este año, frente al 31% del año pasado.

La comparación de las exportaciones en términos anuales nos provee de un panorama más claro respecto a la disminución de las ventas de bienes de Córdoba al mundo y de la primarización de los despachos al exterior. Durante el 2018, la producción de los 26 departamentos que componen la provincia mediterránea aportaron u$s8.086 millones de ventas al mundo; de los cuales, 1.634 millones de dólares fue el saldo exportado por la industria local. Muy lejos de las cifras record del año 2011, en donde la provincia exportó por u$s10.497 millones y la industria vendió por casi 3 mil millones de dólares. En consecuencia, los dólares generados desde el territorio cordobés están muy por debajo del promedio de las exportaciones locales durante los últimos cuatro años del gobierno anterior (que gira en torno a 9.969 millones).

Brasil representa más del 70% de la comercialización internacional de las manufacturas industriales de Córdoba y el tercer destino de las exportaciones locales de materias primas.

La crisis del gigante brasileño afecta el corazón industrial cordobés

Indefectiblemente, el deterioro de la economía argentina genera dificultades para que la provincia que gobierna Juan Schiaretti genere valor agregado, aumente la producción y genere empleo de calidad. A esta variable local se le suma otro factor que afecta a la performance económica de la provincia. Se trata de las dificultades económicas que acarrea el gigante brasileño, quien representa más del 70% de la comercialización internacional de las manufacturas industriales de Córdoba y el tercer destino de las exportaciones locales de materias primas.

El equipo económico de Brasil también está al mando de economistas monetaristas que se proponen lograr reformas estructurales de corte liberal como objetivo prioritario. Al igual que aquí, la economía de la potencia sudamericana se encuentra con pronóstico reservado. Los últimos datos dados a conocer por el Banco Central ubicado en Brasilia confirman que la actividad económica sufrió una retracción en el segundo trimestre de este año. Recordemos que la mayor economía de América Latina se contrajo alrededor de siete puntos porcentuales entre 2015 y 2016. En efecto, la crisis económica deterioró ingresos y corrió al Brasil de la senda de crecimiento vigoroso adquirido de la mano de Lula. Luego de esa contracción, el PBI brasilero tuvo un crecimiento raquítico en el 2017 y durante el año pasado que junto con las proyecciones económicas para este año no logran sacar a la economía del letargo.

La crisis cambiaria y la incertidumbre económica que reina en el país, sumado al estancamiento de la actividad económica de nuestro principal socio comercial generan una tormenta perfecta, muy adversa para las exportaciones de los establecimientos radicados en la provincia de Córdoba. 

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