Luciana Jury en la intimidad de un concierto: el canto como identidad

Cultura 23/08/2019 Por
Luciana Jury es dueña de una de las voces más potentes de los últimos años. Se presenta con su guitarra este sábado en Córdoba, en un concierto intimista.
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Participante activa de causas sociales, sobre todo aquellas que están ligadas a las mujeres, Jury hace de su canto una forma de militancia. - Foto: gentileza.

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Especial para La Nueva Mañana

Luciana Jury es una de las voces más atractivas de la música popular argentina. Y cuando hablamos de su atractivo no es solo porque excede las fronteras de lo conocido dentro del folklore, es una interventora de las canciones que lleva la música a los extremos de la intensidad y el desgarro. Realmente.

Nacida en la provincia de Buenos Aires donde promedia el campo y la ciudad, Luciana creció sostenida en ese universo conurbano donde conviven el tango, la cumbia, el rock, y el folklore; y su estilo refleja ese paisaje. Su madre, Marta Mantello, lectora empedernida, amante de la palabra y cantante natural, junto a su padre también apasionado por la guitarra, la pintura, el canto, el escritor y director de cine Zuhair Jury, fueron quienes sembraron en Luciana una fuerte inclinación hacia la música de raíz. En su casa siempre había expresiones artísticas, mucho canto popular. Ahí y así se fue construyendo. Para completar, en su genealogía hay otro eslabón, y de peso: el célebre cineasta y cantautor Leonardo Favio es su tío.

Quizá la pregunta más hecha y obligada a Luciana tenga que ver con su parentezco con Leonardo, con “¿qué significa ser la sobrina de Leonardo Favio y cantar?” La naturalidad con la que Luciana aborda esa asociación es gracias a años de terapia y de tener asumido que hay que sostener la herencia, que de allí viene, de ese (fértil) menjunje. Y continúa el linaje artístico anclada -por ahora- en la expresión de la música de raíz latinoamericana. Las referencias de Luciana van de Chavela Vargas a Janis Joplin sin escala, y eso se nota en su singular estilo. Es todo eso y a la vez nada. Negada a los encasillamientos, “la Jury” -como se la conoce en el ambiente- no interpreta, reinventa las canciones. Canta con tal intensidad que puede incomodar. Su interpretación no es solo con su voz, es también con su cara y el cuerpo. Saben decir también que su voz parece venir de un patio andaluz y trae toda la impronta árabe. Así es, esa visceral manera de cantar hace que todo suene a llaga. La Jury cierra los ojos, despeina los rulos, se eleva cantando; y eleva a quienes la escuchan.

Por ahí, en conversación con La Nueva Mañana confiesa que decidió tomar el canto como una cuestión de identidad, aun siendo vergonzosa y autoexigente. “Necesité vivir mucho para cantar y no sentir que me desnudaba. Hasta que lo logré y con algunas canciones, algunas interpretaciones, empecé a escuchar una vibración muy íntima, que te conecta con lo espiritual. Lo sentís en todos lados: en la voz, que es el canal, pero también en la panza, en la cabeza”. Allí también podemos encontrar el por qué ella misma se considera una artista que tiene más valor en los vivos que en los discos, agregando que tienen algo de artificial que no le favorece.

Decidida relativamente tarde a dedicarse a cantar, hoy está convencida que es su destino. Participante activa de causas sociales, sobre todo aquellas que están ligadas a las mujeres, Jury hace de su canto una forma de militancia. Desde hace varios años viene trazando su camino en la música entre lo individual y lo colectivo, explorando y experimentando encuentros y comuniones artísticas. Tres discos solistas, uno compartido con el polifacético artista Gabo Ferro -donde las canciones que allí se encuentran fueron escritas especialmente para la voz de Luciana-; una serie de presentaciones a sala llena por todo el país con la “artista trans sudaca” (actriz, escritora y cantante) Susy Shock; presentaciones en los grandes escenarios de las temporadas estivales y giras a lo largo y ancho del territorio nacional con el power trío que la acompaña como banda o sola con su guitarra; y dos giras por Europa, valen como certificación de que sus temores han quedado debajo del escenario y que sostiene la “pesada herencia” que le asignaron.

Luciana Jury a paso firme se consolida como una referente de la canción libre, más allá del folklore o del género en el que -necesitemos- encasillarla.

En esta visita, La Docta la recibe sola con su guitarra con las canciones que son parte de su repertorio. En su concierto mostrará toda su discografía con una idea clara: hacer catarsis para volver a construirnos. Quiénes no la conozcan pueden buscarla en las plataformas o redes sociales antes del sábado, como para tener un paneo de qué es lo que descubrirán. Quiénes ya la conocen -y la esperan- tienen una nueva ocasión para pasear por las emociones a flor de piel y desfragmentarse reflejándose en la Jury.

LUCIANA JURY EN CONCIERTO

Sábado 24 de agosto | 21 hs
Aleph Espacio Cultural
Alvear 254, Ciudad de Córdoba
Entradas anticipadas en Alpogo.com, Edén
y en Aleph a $350 *
En puerta a $400 *

 

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