Cerró la autopartista Link y despidió a todos sus trabajadores

País 21/08/2019
La fábrica rosarina dejó en la calle a 30 empleados, sin aviso previo. La UOM Rosario advirtió que entre mayo y diciembre de 2018 cerraron 100 pymes metalúrgicas en esa ciudad.
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"Entre mayo y diciembre de 2018, en Rosario, cerraron 100 pymes metalúrgicas en Rosario", advierten desde la UOM. - Foto: gentileza.

Este martes se conoció el cierre de la empresa autopartista Link, de Rosario, que fabrica cilindros para motores de automóvil. La decisión empresarial afecta la fuente trabajo de 30 personas.

“Todos los compañeros fueron despedidos sin ninguna justificación y no se les abonó nada. Por eso fuimos a reclamar con carácter urgente al Ministerio, para que actúe y los empleados puedan volver a sus puestos. Son los despidos de cada día. No se aguanta más”, dijo Pablo Cerra, abogado de la Unión Obrera Metalúrgica seccional Rosario.

"Link primero les dijo a sus trabajadores que iba a cerrar y los iba a indemnizar con el 50%. Luego cerró y ni les avisó. Entre mayo y diciembre de 2018, en Rosario, cerraron 100 pymes metalúrgicas. Lo que representa la pérdida de 1.000 puestos de trabajo, sólo en la seccional rosarina.Tenemos más de 6.000 trabajadores contenidos por los Procedimientos Preventivos de Crisis, por acuerdos firmados para que las empresas no despidan. Los cuatro meses que restan serán muy duros", estimó Cerra en dialogo con BAE Negocios.

Link se suma al largo listado de autopartistas que cerraron en los últimos meses como Deutz, Brembo, Viauro, Faurecia (tuvo que ser vendida) y Dino Mattioli, la última que cerró, también del mercado de reposición.

Juan Cantarella, gerente general de AFAC, Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes, por su parte manifestó: "La caída en la producción del mercado de las terminales supera el 30%, lo que se traslada a los proveedores directos e indirectos y se ve agravado con la suba del dólar. Entregan piezas con precios desactualizados y tienen insumos dolarizados. A la caída de la actividad, se le suma el impacto financiero de la fricción comercial con sus clientes".

"Hay un mantenimiento reactivo no preventivo. La reposición sigue al mercado interno. La situación actual es la gota que rebalsó el vaso para muchas empresas que intentaron mantenerse", agregó Cantarella.

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