El Gobierno nacional tras las Paso: una semana fuera de eje

Política / Economía 16/08/2019 Por
En la misma semana, Mauricio Macri culpó a los argentinos de la crisis institucional por votar en su contra. Después pidió perdón a los votantes y llamó a Alberto Fernández.
Pichetto juntos por el cambio Twitter
Miguel Ángel Pichetto junto a Mauricio Macri. - Foto: Twitter Juntos por el Cambio

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Especial para La Nueva Mañana

Periodistas, los más afines al gobierno inclusive, dirigentes, analistas políticos, economistas y usuarios de las redes sociales no pudieron evitar preocupación y consternación por los discursos y declaraciones del presidente Macri, desde el domingo y durante la semana, tras la aplastante derrota que sufrió en las elecciones primarias.

Mientras el país aguardaba el resultado demorado de la decisión de las urnas, pasadas las 22 del domingo electoral Macri, Pichetto, Vidal, Carrió, Peña, Michetti, Larreta y Santilli aparecieron en el escenario principal del búnker montado en Costa Salguero, sin suelta de globos ni con la típica canción Ciudad Mágica con la que suele festejar el macrismo sonando a todo volumen.

No hubo baile, es que no fue una "noche mágica en ciudad de Buenos Aires" como dice la letra de la canción de Tan Biónica. Por el contrario, las caras largas demostraban los síntomas de la dura derrota por más de 15 puntos que a nivel nacional había sufrido Juntos por el Cambio en manos del Frente de Todos y por una diferencia aún mayor en la estratégica provincia de Buenos Aires, que en ese momento solo ellos conocían.

Además le recomendaron que no hablara de “perder” la elección, la idea fue minimizar las PASO. El Presidente después de agradecer esa noche “a todos aquellos que a pesar de las dificultades nos han seguido apoyando, reconoció “hemos tenido una mala elección y eso nos obliga a partir de mañana a redoblar los esfuerzos para que logremos el apoyo que se necesita para continuar con el cambio”, dijo.

También Carrió siguió el libreto, al hablarle a la militancia esa noche dijo: “No es mala la adversidad”, tras lo cual señaló: “Repito lo que dije cuando voté. Yo no registro (estas elecciones de) agosto. La única certeza que tengo es que la República democrática (triunfará) por más del 50% en octubre”.

En este sentido, cabe recordar que el gobierno primero quiso anular las primarias y después urgido por los votos rogó que vayan a votar dándole la trascendencia que tenía la elección.

No obstante, lo más criticable de las palabras de Macri fue cuando mandó a dormir a los ciudadanos argentinos sin conocer los resultados de la elección. En esa línea, también llamó la atención que no felicitó a su adversario Alberto Fernández, ganador de la elección, como indican los manuales de la hidalguía.

Lunes negro

En la que fue denunciada por varios economistas como una clara operación mediática, política y económica, el impacto de una encuesta pre-Paso de una consultora local que circuló el viernes pasado en la city porteña y en conference call en Estados Unidos daba ganador a Macri en las primarias, provocó euforia en la última rueda de la semana. El dólar bajó 10 centavos a 46,20, cayó el riesgo país y subieron el Merval y las acciones locales en Wall Street.

Si los mercados votan, votaron por Macri decían los titulares de los diarios de circulación nacional y lo reafirmó el mismo presidente en declaraciones a la prensa después de emitir su voto en el barrio porteño de Palermo, alentando por contagio al voto ciudadano.

Sin embargo, con el resultado electoral totalmente adverso para el oficialismo, la tregua pactada con los mercados para estabilizar el dólar y los índices financieros hasta octubre se rompió y ascendieron en forma vertiginosa.

En este contexto Macri, desencajado en conferencia de prensa junto a su candidato a vicepresidente Miguel Pichetto en la Casa Rosada, extorsionó a los ciudadanos por la elección. “No le echamos la culpa a los que votaron, pero es interesante que la gente analice el impacto”, subrayó.

En este sentido, el conductor Marcelo Tinelli defendió a los ciudadanos: “No te dejes vender el buzón que votamos bien o mal. ¿Quién tiene el derecho a juzgar el voto de otro argentino? Por Dios. ¡Qué locura eso!”, dijo.

El periodista ultraoficialista Luis Majul, como Leuco y Feinmann, también cruzó al jefe de Estado. El periodista le recomendó hacer autocrítica: “También me atrevería a recomendar al Presidente que escuche la voz de la gente. Que no la mande a dormir porque está dolido o enojado”. “La gente no se equivoca. Y todavía le queda una enorme tarea por cumplir: competir en octubre, aunque no gane, entregar el gobierno en tiempo y forma. Con el menor daño posible”, sostuvo.

En el mismo discurso Macri culpó al kirchnerismo por la profundización de la crisis económica desatada el lunes. “El kirchnerismo ahora tiene otra responsabilidad porque ellos no despiertan confianza. Que se hagan cargo de la expectativa que generaron. Esto está dañando a todos los argentinos”, manifestó.

El perdón

El miércoles, en un mensaje grabado, con telepronter para que no se salga de libreto un Macri diferente al de dos días atrás pidió perdón a los votantes por haberlos culpado de la crisis y anunció con claros fines electorales medidas para paliar la crisis; las cuales no calmaron a los mercados, el dólar se ubicó por encima de los 60 pesos y el riesgo país cerca de los 2000 puntos.

Promediando la semana, Macri se comunicó con Alberto Fernández, quien al contar detalles aseguró que “el Presidente tiene que llegar al 10 de diciembre”; y sobre las medidas económicas anunciadas manifestó: “Las medidas promueven el consumo, pero son riesgosas”. Al mismo tiempo, aseguró: “No tengo muchos puntos de acuerdo con el Presidente. El único punto de acuerdo es que esta realidad no siga lastimando a los argentinos. Pero la solución está en sus manos, no en las mías”, y quedaron en “mantener una línea abierta directa entre los dos”.

En poco más de dos meses que faltan para las elecciones generales, el oficialismo no solo debe achicar la diferencia con el Frente de Todos sino revertirla, tranquilizar a los mercados tomar decisiones que devuelvan a la población la tranquilidad económica, pero los analistas económicos consultados en todos los medios del país consideran que el daño producido al bolsillo argentino este lunes pasado es irreversible.

 

 

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