La UNC patentó un sistema de ortodoncia que reduce el tratamiento hasta un 40%

Universidad 13/08/2019
Un equipo multidisciplinario compuesto por odontólogos y físicos diseñó un sistema para lograr movilizar un bloque de piezas dentarias en pocas semanas.
Patente UNC prensa UNC
El patentamiento de este proyecto significa un gran logro ya que le permite tener control sobre el uso comercial de la invención. - Foto: prensa UNC.

Un equipo multidisciplinario compuesto por odontólogos y físicos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) diseñó un sistema para lograr movilizar un bloque de piezas dentarias en pocas semanas. 

Este proyecto se compone de un microimplante ortodóncico, una especie de microtornillo autorroscante, que va en el hueso. Esto permite que la mecánica del deslizamiento se realice a partir de un anclaje en el hueso, y no en un diente, como se hace con los métodos tradicionales. Una vez que está implantado el microtornillo, el paciente será quien ajuste día a día el sistema, para lograr el movimiento de los dientes. 

Con este sistema, el desplazamiento se logra en diez a trece días, lo que con con técnicas ortodóncicas tradicionales puede llevar entre 4 y 6 meses. De esta forma, el tratamiento total de ortodoncia se reduce a un año o un año y medio. 

El equipo que registró esta patente está conformado por el Javier Baiocco, odontólogo y docente de la Cátedra de Ortodoncia de la Facultad de Odontología, el Alfredo Bass Pluer, profesor emérito de la Facultad de Odontología y la Lucía Arena, física e investigadora de la Facultad de Matemáticas, Astronomía y Física (Famaf). 

Si bien el dispositivo está diseñado para casos de maloclusión tipo II, es decir, cuando los dientes superiores están más adelantados que los dientes de abajo, se podría adaptar para otros casos

Baiocco trabajó esta idea en su tesis doctoral, bajo la dirección de Bass. Luego, en la fase de laboratorio, contaron con la colaboración del equipo de Tecnoinnovaciones de Biofísica, dirigido por Lucía Arena. Finalmente, pasaron a la fase clínica, en la que el dispositivo fue aplicado a varios pacientes con éxito. Bass señala que hubiera sido imposible lograr este avance, sin el aporte de otras disciplinas: “Nos ayudó a mirarlo de distinta forma a la que estamos acostumbrados”, afirma.

Por su parte, Arena destacó además que este dispositivo ha sido desarrollado con muy pocos recursos, sin subsidios, pero con los recursos humanos y tecnológicos con los que cuenta la universidad: “Es casi imposible desarrollar todo esto de forma aislada, sin aunar todos estos esfuerzos”. Bass agregó que lograr acortar los plazos de un tratamiento de ortodoncia, sin producir daño en las piezas dentarias, abre un mundo de nuevas posibilidades: “Una nueva filosofía de trabajo”, remarcó. 

El patentamiento de este proyecto significa un gran logro para la UNC, ya que permite a los titulares de la misma tener control sobre el uso comercial de la invención. El objetivo ahora es encontrar personas o empresas interesadas en la tecnología.

UNC

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