“Se necesita la decisión política de poner en prioridad la vivienda social”

Sociedad 10/08/2019 Por
En el mes de su 37° aniversario, la Cooperativa Horizonte aparece como un paliativo ante la grave carencia de viviendas.
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- "Si el Estado se involucrara más, obviamente que el de la vivienda sería un cuarto sistema social, como son Salud, Educación y Jubilaciones", afirma Benassi. Foto: Javier Imaz - LNM.

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Especial para La Nueva Mañana

El acceso a la vivienda propia es, sin dudas, una de las prioridades de miles de cordobeses. Una casa es posiblemente el bien más caro que tenga que comprar un grupo familiar a lo largo de su vida. Tenerla o no, condiciona sus posibilidades de desarrollo pleno.

Hace 37 años surgió un sistema que, pese a los vaivenes de la economía del país, se transformó en una alternativa eficaz para cumplir ese objetivo. Con más de 4.000 unidades habitacionales entregadas y numerosos proyectos en marcha en la ciudad de Córdoba y el interior de la provincia, Cooperativa Horizonte generó soluciones en un ámbito en que el Estado no parece asumir la responsabilidad que le compete.

El impulsor de este proyecto es Julián Benassi, quien hoy ocupa el puesto de asesor general de la Cooperativa. A partir de su testimonio surgen algunas claves sobre cómo intentan solucionar un crónico problema social de nuestro país.

“El primer paso de lo que hoy es Horizonte fue conseguir un sistema que viabilice los destinos de los aportes de los asociados, que los puedan acumular, convirtiéndolos en una inversión eficiente hasta llegar a la casa propia; sean estos aportes importantes o no, y obviamente direccionados a una tipología de vivienda social”, comienza diciendo Benassi.

“Lo que llevé adelante es un sistema que sea posibilitario, justamente para recibir los pequeños aportes de la gente. De ahí surgió un primer diseño, un sistema que viene prácticamente de la forma de hacer las cosas, en particular la vivienda, que utilizaron mis abuelos y mi padre, que eran italianos. Ellos vinieron acá y si se fija lo que es la construcción por cuenta propia tiene mucha similitud a lo que después fue llevado al sistema de Horizonte”, recuerda.

“Uno aporta cuando puede, cuando no puede no aporta. Aporta la mano de obra si puede hacer o aprende a hacer. Aporta con dinero, aporta con trabajo. Hace la vivienda indispensable, la famosa piecita, cocina y baño, y de ahí sigue creciendo”, señala.

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“El primer paso de lo que hoy es Horizonte fue conseguir un sistema que viabilice los destinos de los aportes de los asociados, que los puedan acumular, haciendo que los pueda invertir eficientemente hasta llegar a la casa propia”. Foto: Javier Imaz - LNM.




Una fórmula probada

Repasando los comienzos de la Cooperativa, el actual asesor general indica: “Eran tiempos donde el acceso a la tierra era más fácil. Hoy esa cuestión está complicada, casi ya no existe esa posibilidad. Era más fácil acceder a un lote y empezar de a poco comprando materiales, tratando de construir el núcleo básico, con la ayuda de algún amigo o algún conocido. Cuando había problemas de falta de recursos se paraba y cuando se podía se continuaba”. Observando estas características de la sociedad de aquel momento, Benassi organizó una forma de encaminar los esfuerzos para lograr el gran objetivo: llegar a la vivienda propia.

Cuestiones básicas como una tipología de vivienda de mínimo costo, mínima superficie, sistema de aportes antes de entrar a la casa, aportes según la oferta del asociado después de tener la casa, la elección del tipo de vivienda, la flexibilidad ante situaciones personales problemáticas, fueron perfilando el sistema.

“Lo que se ve de la Cooperativa es la réplica que viene de aquello que tiene la aceptación de la gente. La gente fue viendo que esto daba resultado. Primero fue por el boca en boca, luego por difusión, después por las dos cosas juntas. Hoy el efecto Horizonte en Córdoba es visible. Un barrio cercano, un pariente cercano. Un sistema cooperativo se convirtió en un sistema social, que el Estado no tiene en este momento”, remarca Benassi.


Cubriendo un espacio vacío

“De más está decir que en este momento Horizonte construye mucho más en el segmento social que el propio Estado. Fue un buen efecto, fue un efecto importante; pero siempre decimos que si el Estado estuviese más involucrado en ésto, y eso que hicimos muchas propuestas de trabajar, todo sería distinto”, reflexiona.

Julián Benassi apunta que incluso hubo un intento de crear un sistema provincial de la vivienda, con aportes del Estado y del interesado. “Si el Estado se involucrara más, obviamente que el de la vivienda sería un cuarto sistema social. Como se hizo en educación, como existe en salud, mal o bien, como se hizo en jubilaciones.
Este cuarto sistema sería el de la vivienda, donde toda persona dispuesta a efectuar un esfuerzo podría estar, antes o después, accediendo a la casa propia”, asegura mientras agrega: “Ésto podría estar abierto a otros actores, con la participación de todas las cooperativas que se avengan a determinadas reglas de juego, e incluso el sector privado que esté dispuesto a actuar sin canibalismo. Hoy Horizonte, con la conclusión de mantener esa línea, tiene viviendas a costo lote, es decir al valor de lo que cuesta un lote”, destaca.

“El Estado tiene que poner en prioridad la vivienda social. Tiene que saber dónde va a poner su cemento, su hierro, su mano de obra, su planificación, su control, su ejecución. Hay todo un diseño, una posibilidad de hacer eso pero, sin decisión política es nada. Cuando hablamos de vivienda social debemos excluir el gran negocio como tal. No digo que no participe una constructora, que gane lo que tiene que ganar dentro de sus planes. Pero una cosa es el déficit habitacional y otra cosa muy diferente son los planes de vivienda. Estos siempre se suponen con algún cupo o algún sector destinatario”, resalta.

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“El Estado tiene que poner en prioridad la vivienda social. Tiene que saber dónde va a poner su cemento, su hierro, su mano de obra, su planificación, su control, su ejecución”. Foto: Javier Imaz - LNM.




Razones para el éxito

En relación a las causas del impacto del sistema cooperativo de construcción de viviendas, el ex titular de Horizonte es claro: “De alguna manera se necesita no solo la cuestión cooperativa, sino también la eficiencia productiva. La Cooperativa no es un lugar donde uno puede hacer las cosas bien, mal o regular; o hacer una reunión los viernes a la noche y ver lo que hacemos la semana que viene; sino que requiere necesariamente la eficiencia en todo lo que se hace”.

Además afirma que hay dos o tres secretos. “Primero, eficiencia productiva transferida directamente al asociado; utilidad o superávit cero y la transparencia, nosotros publicamos todos los costos y se lo informamos al asociado a medida que vamos avanzando”, explica.

Medidas tales como generar un pool de compras con proveedores, bajando los precios,  y poniendo el sistema de libre aporte, el asociado va adelante y no pierde nada si tiene problemas, forman parte de los engranajes del mecanismo.

“Hay un sistema de flexibilidad que lo hemos profundizado en los últimos tiempos, antes que ocurriera todo esto con los autoplanes, los créditos UVA. Hicimos una revisión que, en definitiva, la vivienda tiene que ajustarse según el costo real de sus insumos y componentes: material, mano de obra y servicios”, reflexiona ante la situación actual.

Con los ajustes aplicados ante la coyuntura, el sistema de cancelación de una vivienda fluctúa entre 6 y 9 años, plazos mucho más cortos que en otros sistemas.

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El sistema de Horizonte permite completar el pago de una casa en un plazo de entre 6 y 9 años, tiempos mucho más cortos que en otros sistemas. Foto: Gentileza.




Una necesidad, un derecho

“Nosotros tenemos una “maqueta” social. El sistema de trabajo de los operadores de la Cooperativa los ayuda a tener su retribución de bolsillo, similar a la de mercado, y su aporte para la vivienda. De hecho, tenemos desde ayudantes o peones para arriba con casa propia.

Es un sistema con aportes a los factores de la producción, con dinero, trabajo, lote, materiales, lo que sea. Son los que capitalizarían un sistema provincial de la vivienda”, se entusiasma.

“Pero se necesita básicamente que un gobierno provincial tenga la decisión política: vamos a hacer casas. Y no es sencillo”, sostiene.

“No es cuestión de hacer una competencia de ver quién construye más rutas. Se pueden hacer en una escala más moderada y en paralelo poner más esfuerzos en esta cuestión de la vivienda, que es un derecho constitucional; pero más allá de eso es una necesidad. Hoy no hay ninguna salida, ninguna propuesta, nada que funcione, que exista de parte del gobierno en relación a la vivienda social”, reclama.

“El Estado hace megaobras para mostrar y las casas las hace Horizonte, informalmente estamos siendo una parte de un ministerio… Pero la gente nos reconoce”, afirma jocosamente Benassi, agregando finalmente que “el secreto de Horizonte es que no hay ningún secreto. Lo que más o menos se sabe, es”.

 

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