La Cumbrecita y Villa General Belgrano: estilo europeo, encanto cordobés

Turismo 03/08/2019 Por
Estas localidades del Valle de Calamuchita son dos de las más visitadas por los turistas. Un recorrido por sus paisajes.
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- La Cumbrecita tiene muchos lugares y actividades para descubrir, como senderismo, cabalgatas, tirolesa, arborismo, entre otras.  Fotos: Vanina Boco

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Especial para La Nueva Mañana

Aunque en Córdoba las vacaciones ya terminaron, hay muchas provincias que todavía continúan sin clases, por eso los principales destinos siguen teniendo mucha afluencia de turistas. Sin dudas, Villa General Belgrano y La Cumbrecita son dos de los lugares más elegidos del Valle de Calamuchita. Ambos cuentan con una belleza particular que conjuga el paisaje de bosques y montañas con el estilo europeo de sus viviendas y locales comerciales.

Con el espíritu inquieto de todos los viajeros, me fui a recorrer esas dos localidades para ver las propuestas que habían preparado para recibir al turismo y, por supuesto, para vivir aunque sea por un día las vacaciones de invierno.

Un paseo por Villa General Belgrano

Los  90 kilómetros que separan a Córdoba Capital de Villa General Belgrano se recorren en una hora y media, aproximadamente, si se va en auto por la Ruta Provincial N° 5. Este es uno de los trayectos más lindos de la geografía cordobesa ya que, atravesando la sinuosa ruta, hay bosques de pinos y se pasa por el hermoso Dique Los Molinos que se va descubriendo entre las montañas hasta brindar una vista espectacular de la zona.

Al mediodía, el ir y venir de turistas por la calle principal de Villa General Belgrano, buscando un lugar donde almorzar, se volvía más intenso. Las opciones gastronómicas que ofrece la ciudad son realmente variadas: desde platos más elaborados, tipo caseros, hasta comidas rápidas que siempre se acompañan con las cervezas fabricadas artesanalmente por productores locales o cervezas importadas de distintas partes del mundo.

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  El pintoresco paisaje de influencia alemanas se completa con la gastronomía. Fotos: Vanina Boco

La influencia bávara de los inmigrantes que fueron poblando esta localidad, también se ve en las propuestas gastronómicas donde las salchichas con chucrut, el goulash con spätzle y las costeletas de cerdo ahumadas son algunos de los menús más representativos.

El chocolate es otra de las delicias que no se puede dejar de probar. Durante las vacaciones, se realizó la “35° Fiesta del chocolate alpino”, uno de los clásicos eventos que se organizan en la ciudad y que reúne en el Salón de Eventos y Convenciones no solo a la producción chocolatera, sino también espectáculos para grandes y chicos. El segmento “Choconiños” seguirá ofreciendo juegos y espectáculos hasta el 3 de agosto.

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El Salón de Eventos y Convenciones alberga la Fiesta del Chocolate Alpino.  Fotos: Vanina Boco

A pocos metros del Salón, sobre calle Los Manantiales, se realiza la “Feria de las Culturas” donde artesanos ofrecen sus producciones y se pueden encontrar instrumentos, juguetes, artículos de cosmética, joyería, objetos de decoración hechos en vitraux o en madera, elementos de bazar realizados en cerámica, tejidos y ropa.

La tarde pasa muy rápido con las opciones que brinda Villa General Belgrano y no quería dejar de dar un paseo por ese mágico pueblo peatonal que queda a pocos kilómetros de allí.

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  Las delicias locales siempre son una invitación a visitar la villa. Fotos: Vanina Boco

Atardecer en La Cumbrecita

Hace algunos años, llegar a La Cumbrecita era un tanto difícil, ya que había que hacer varios kilómetros por un camino de ripio. Ahora, está completamente asfaltado y se puede llegar tranquilamente en auto o por medio de Pájaro Blanco, la única empresa de transporte que tiene como destino a este pueblo. No hay colectivos que vayan directo desde Córdoba, por lo que hay que ir hasta Villa General Belgrano y desde ahí recorrer los casi 40 kilómetros que separan a ambas localidades.

Estaba comenzando a esconderse el sol y el movimiento de turistas era incesante, algunos se iban, otros hacían fila esperando al colectivo en la terminal, y muchos se juntaban en el puente para sacarse fotos aprovechando los colores y las formas que regalaba el cielo. ¡Una verdadera postal de la temporada!

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  El atardecer derrama rosados y púrpuras y le da una nueva pintura al ya famoso paisaje de La Cumbrecita. Fotos: Vanina Boco

Los contornos de las casas con sus techos a dos aguas y los pinos altísimos se recortaban en el horizonte y contrastaban con los tonos anaranjados y rosados que había de fondo. Las chimeneas ya humeaban y el frío se hacía sentir, pero aproveché para caminar unas cuadras y recorrer sus locales de artesanías. Además del paseo peatonal, La Cumbrecita tiene muchos lugares para descubrir: La Olla y La Cascada del arroyo Almbach, el Cerro Wank, el Bosque de Abedules, y también se pueden hacer actividades como senderismo, cabalgatas, tirolesa, arborismo, entre otras. 

Villa General Belgrano y La Cumbrecita deslumbran no solo por sus paisajes, sino también porque supieron afianzar su identidad de pueblos de inmigrantes centroeuropeos que les imprime una marca distintiva del resto de las propuestas turísticas de la provincia. Esa conjunción de características es la que seduce al turista a la hora de elegirlos para pasar sus vacaciones.

 

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