La revolución de 1890, la crisis argentina y la ley de su eterno retorno

Sociedad 26/07/2019 Por
Hace 129 años estallaba un levantamiento armado cívico-militar que conmocionó a la Nación, cobró vidas y provocó la renuncia del entonces presidente cordobés Juárez Celman.
Revolución del parque © AGN
- Fuerzas militares y milicianos, dirigidas por el General Manuel J. Campos toman el Parque de Artillería en la actual Plaza Lavalle. Foto: Archivo General de la Nación.

chapa_ed_impresa_01


Especial para La Nueva Mañana

Hace 129 años estallaba en la capital federal de Argentina, Buenos Aires (hoy CABA) un levantamiento armado cívico-militar que conmocionó a la nación el cual cobró un sinnúmero de vidas de civiles y de uniformados (las estimaciones sobre las víctimas entre muertos y heridos oscilan entre 200 y más de 1000 según las fuentes)

Aquel convulsionado episodio, que motivó la renuncia del cordobés, entonces presidente, Miguel Juárez Celman, modificó de modo permanente la política nacional. Algunas de las condiciones políticas y económicas que condujeron a la nación hasta ese trágico desenlace resultan similares a las que transita el país de manera recurrente. Muchas de ellas pueden observarse en las condiciones actuales.

Para arrojar luz sobre aquellos días, La Nueva Mañana accedió a una  entrevista exclusiva a Roberto Ferrero autor del libro de inminente aparición Miguel Juárez Celman y la generación del Ochenta. De la leyenda negra a la verdad histórica

¿Qué opinión le merece la Revolución del Parque del 26 de Julio de 1890 y las corrientes historiográficas que la interpretan?

- La Historia la escriben, en principio, los vencedores. En este caso, liberales mitristas y proto-radicales, quienes presentan el golpe de 1890 como una revolución democrática que reclamaba la pureza del sufragio. Desde mi perspectiva, y siguiendo a Luis Rodolfo Frías, la supuesta Revolución del Parque fue sólo una contrarrevolución elitista, la venganza porteña contra los provincianos que en 1880, con Roca y Juárez, habían recuperado para la Nación la Ciudad y el puerto de Buenos Aires.

Observe que fue financiada por los más grandes terratenientes y financistas  bonaerenses: Ernesto Tornquist, Félix de Álzaga, Leonardo Pereyra Iraola, Carlos Zuberbühler y otros plutócratas semejantes,  y agitada por la “juventud dorada” de Buenos Aires, a la cola de la cual iba Leandro N. Alem aportando el mezquino localismo de los barrios de extramuros.

¿Cuáles eran entonces los objetivos de la Revolución?

- Los objetivos de la que yo denomino, toda vez que fue azuzada por la derecha, “Contrarrevolución” están expuestos desnudamente en el Plan Final y en los “Apuntes” de Leandro N. Alem. Estos eran: - Restablecer la hegemonía de Buenos Aires -Expulsar a los gobernantes provincianos  -Y, finalmente, someter a las provincias mediante nuevas expediciones militares al Interior.

La “pureza” del sufragio no era más que una excusa para justificar la Contrarrevolución, ya que sus principales promotores, de Mitre hasta Sarmiento, habían usado sistemáticamente el fraude, la violencia y la proscripción contra sus adversarios en territorio bonaerense cuando lo separaron del resto de la República y lo constituyeron en el “Estado Libre de Buenos Aires” (1851 a 1860). La libertad electoral, en realidad, les importaba un pito.

Juarez_celman_president (1)
Miguel Juárez Celman fue electo Presidente en 1886 y renunción en 1890. Foto: Archivo



¿Por qué se sindicaba como extremadamente corrupto al gobierno de Juárez Celman?

- Los estancieros, financistas y grandes comerciantes de Bs. As., acostumbrados a disponer a su antojo de los dineros públicos antes de Roca y Juárez Celman, consideraban “actos de corrupción” los préstamos o subsidios otorgados por los nuevos gobiernos roqui-juaristas a capitalistas o gobiernos del Interior.
Caído Juárez, ni él ni ninguno de sus funcionarios o Ministros fue enjuiciado jamás por corrupción, lo que revela que en manos de los acusadores el tema de la “corrupción” no era más que un recurso político y electoral para enlodar la extremada honradez  e integridad de nuestro comprovinciano y preparar su caída. Hoy por hoy encuentro una notable similitud  con las acusaciones sin base contra funcionarios del gobierno que precedió al actual ¿No le parece?

Esa estigmatización de los dineros para obras cedidos a quienes no formaban parte del entramado de empresas extranjeras recuerda a casos actuales.

- Es inevitable establecer una comparación con el caso de la organización jujeña que estuvo hasta hace unos años dirigida por Milagro Sala. No le perdonaron que les haya sacado los negocios con pingües ganancias que estaban acostumbrados a llevar adelante hasta la irrupción de la Tupac .

-¿Cómo juzga Ud. el rol de Roca y Pellegrini en la gestación de la Revolución o “contrarevolución´” según su definición y la posterior política económica del nuevo gobierno del 90?

-Ni el General Roca ni Carlos Pellegrini tuvieron parte en la gestación de la Contrarrevolución del  90, pero Roca tuvo conocimiento de su preparación y -según el historiador Roberto Etchepareborda- acordó secretamente con su jefe militar, el Gral. Manuel J. Campos, dejar marchar el levantamiento hasta cierto nivel y luego detenerlo, con la promesa de Roca de obtener la renuncia de Juárez  y dar la presidencia provisoria a Mitre. Pero el vencedor de Pavón se abrió y Pellegrini, como vice que era, asumió la primera magistratura.

Roca retomó el control del Partido Autonomista Nacional gobernante. Pellegrini, por su parte, desechando el Plan de Juárez de cancelar en ocho años la deuda pública con los financieros de Londres (previa una moratoria inmediata como aconsejaba el Dr. José A. Terry) se  apresuró a pagar a los ingleses, a cuyo fin contrató un nuevo empréstito con la Banca Morgan, en condiciones humillantes para el país. Disconformes, los estudiantes universitarios apedrearon a Pellegrini y trataron de incendiar su casa.

¿Qué virtudes destaca en Juárez respecto al comportamiento que asumió durante su gobierno, en el transcurso de la crisis y en el levantamiento armado en su contra?

-. Bueno, aquí le dejo algunas. Vea, Juárez no reprimió a la feroz oposición católico-mitrista; no clausuró ningún diario, ni siquiera a los que predicaban el magnicidio en su persona; no patrocinó grupos paramilitares; resistió la colonización de nuestra economía por parte de los ingleses; impulsó la industrialización naciente y la expansión de la educación laica.

Pasa que él era un liberal pero del Interior, entonces su liberalismo progresista estaba impregnado del nacionalismo de las provincias, a diferencia de liberalismo porteño que llevaba desde Buenos Aires al Interior la represión sangrienta, la anulación de las autonomías y la destrucción de las artesanías y las industrias domésticas por el librecambio desaforado implementado.

 

Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar