Obra pública: la foto de la ciudad de Córdoba tras 8 años de mestrismo

La Municipalidad tiene prevista una maratón de inauguraciones en los meses por venir. Debe y haber de la gestión. Previsión y cosmética se disputan el sentido de la herencia.
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Ilustración: Daniel "Pito" Campos

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El lunes pasado, con la habilitación del tránsito en la zona que circunda a la Plaza España, la Municipalidad comenzó el camino final para una de las obras emblemáticas de la gestión de Ramón Mestre. El viaducto está terminado en un 87% y la obra se concluirá con seguridad en los próximos meses; más atrasado viene el centro de artes aunque desde el Palacio 6 de Julio confían en que se terminará antes del traspaso de mando de diciembre.

La ciudad que recibirá Martín Llaryora no será la que imaginó la gestión radical tiempo atrás, aunque el balance que se hace desde el oficialismo es, en términos generales, positivo. Habrá obras inconclusas por falta de fondos, por licitaciones que se cayeron y otras complicaciones de corte económico, financiero y administrativo que levantaron obstáculos en todo el país y paralizaron algunos trabajos de los que se venían desarrollando en Córdoba.

“En una ciudad siempre hay obras pendientes porque cada día aparece una necesidad nueva. Lo cierto es que, en muchos casos, esta gestión ha sentado las bases para que se pueda seguir trabajando en las administraciones por venir. En el caso del nuevo Concejo Deliberante, hay que evaluar que si bien las obras no se terminarán hay una gestión hecha con la Nación en la cual se recuperaron 8,8 hectáreas de tierra que ya quedaron a disposición de la Municipalidad para empezar a trabajar”, dice Omar Gastaldi en diálogo con La Nueva Mañana.

No se puede hablar de desarrollo de la infraestructura urbana en Córdoba sin hacer referencia a las cloacas.

El secretario de Planeamiento e Infraestructura de la Municipalidad de Córdoba saca pecho y con orgullo repasa las obras de la gestión que generaliza en 3.500 cuadras de cordón cuneta y asfalto, 45 desagües, 200 mil metros de cloacas, 5 parques educativos, 12 nuevos centros de salud, la recuperación de La Piojera, el nudo vial de Plaza España, la instalación de 35 lámparas led, 7 mil luminarias nuevas, recuperación de plazas y la rehabilitación de calles de asfaltos y hormigón.

Las inauguraciones por venir

En los próximos 60 días se estará terminando el dren que se está ejecutando en Villa El Libertador, que tiene como objetivo lograr deprimir las napas. En esa golpeada zona de la ciudad también se están por completar las primeras 11 manzanas de la red domiciliaria de cloacas que forman parte de las 33 financiadas por el Banco Mundial.

En esa materia, se están terminando obras en los barrios Cerro de las Rosas, Talleres Oeste; a la vez que se culminaron obras en Empalme, Almirante Brown, Avellaneda. “En Bajo Grande se están reparando los perforadores. Ya hay 3 de ellos en funcionamiento y en estos días llegará el resto. Se cambiaron todas las torres y los brazos regadores, se repararon digestores, se hizo un nuevo pozo de bombeo para extraer agua para limpieza y se va a poner un nuevo equipo de cloración”, avizora Gastaldi entre los trabajos que la gestión Mestre dará por concluidos antes de fin de año.

En las inauguraciones por venir también se prevén el final de la obra que ensanchará la última cuadra de la calle Maipú, la pavimentación de Cerro Norte, la unión de barrio Pueyrredón con el Puente Monteagudo (convenio con Alfredo Bernardo Becker) y el intercambiador de la calle Rafael Núñez (está faltando el puente que cruza por el canal Maestro Sur).

Obras de cordón cuneta y asfalto podrían ser inauguradas en los barrios La Carolina, Los Boulevares, Arenales, Lagunilla, San Felipe, Parque República, Coronel Olmedo, San Roque Anexo, Los Sauces y San Pedro Nolasco; y un viaducto en La Tablada y Zona Norte.

El Portal de Güemes, el Distrito Abasto, el Parque Educativo del Norte, dos nuevos centros de salud, nuevas instalaciones de alumbrado público y nuevos tramos en la reparación de calles, también terminará por agrandar la batería de fotos de gestión con las que Ramón Mestre se despedirá de su etapa como intendente de la Ciudad.

Plaza España © Municipalidad de Córdoba
El nudo vial de Plaza España, terminado en un 87%. (Foto:
Municipalidad de Córdoba)

La no previsión

“Cuando se mencionan obras sueltas, parece que la gestión muestra una gran cantidad de trabajos que deben ser leídas desde una óptica más integral”, dice Beatriz Valencia, la arquitecta coordinadora del grupo temático sobre Desarrollo Urbano Sustentable de la Red Nuestra Córdoba. “Si me pavimentan una calle, yo voy a estar contenta pero eso debe analizarse con un plan de mantenimiento general y al observarlo nos damos cuenta de que hay un montón de sectores en los que ni siquiera se avanza con obras de bacheo”, advierte.

La propuesta desde la Red es ver la forma en que cada obra en particular se dimensiona en un plan pensado para el desarrollo de la ciudad. “Hoy hay una gran cantidad de obras, todas atomizadas, y contamos con poca información para poder ver cuál es el verdadero beneficio que nos genera cada uno de esos desarrollos”, advierte Valencia que propone poner el foco en la promoción de obras que “sean el resultado de una política y de un criterio de valoración en el marco de una estrategia de ordenamiento”.

“Necesitamos saber cómo se definen las prioridades, porque seguramente va a quedar muy lindo el museo de la Plaza España pero hace 12 años que no se avanza en la recuperación del Teatro Comedia”, afirma la arquitecta. “Una cosa es el túnel, que según dicen va a ser muy útil para descomprimir el tránsito, pero a nosotros nos gustaría saber cuál es la razón o la necesidad de la construcción del museo”, señala poniendo el foco en la falta de información con la que cuentan las asociaciones civiles para poder conocer y formar parte de las estrategias de desarrollo del municipio. “Nunca consultan y nunca informan. Por lo general nos enteramos de las obras cuando hay algún conflicto en los barrios, es decir con la obra en marcha, o cuando se genera algún tipo de discusión fuera de lo común en el Concejo y los medios dan cuenta de eso”.

Hoy hay una gran cantidad de obras, todas atomizadas, y contamos con poca información para poder ver cuál es el verdadero beneficio que nos genera cada uno de esos desarrollos” .

En ese sentido corren las críticas de algunos sectores de la oposición parlamentaria. El concejal David Urreta recoge el guante y advierte que el nudo de Plaza España puede servir para una mejora en el tránsito pero “sólo en una zona muy focalizada”. “Eso no servirá para que los cordobeses vean reflejada una mejora en materia de transporte público, por ejemplo, en donde esta gestión deja un servicio colapsado y en crisis, con la principal empresa que tiene el 55% del mercado (Ersa) en concurso preventivo, sin poder prestar servicio y con sus autoridades sin poder salir del país”, afirma el edil que también dispara críticas en torno al financiamiento de una de las obras que se convertirán en paradigma del paso de Mestre por el Palacio 6 de Julio. “Se debió hacer una concertación a partir del Presupuesto participativo y analizar si esa deuda que tomó en dólares a $23,35 y que hoy hay que devolver a $43 y que le lleva al municipio $2.500 millones anuales más tenía sentido. Para mí esa obra no era prioritaria y eso fue un error estratégico en el plan de desarrollo de la ciudad. Ese crédito nos endeuda a 8 años y esos fondos no se destinaron a obras esenciales”, señala.

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Ramón Mestre junto al secretario de Planeamiento e Infraestructura de la Municipalidad de Córdoba, Omar Gastaldi. (Foto: Municipalidad de Córdoba)

Para Urreta, además, no se puede hablar de desarrollo de la infraestructura urbana en Córdoba sin hacer referencia a las cloacas, uno de los temas en los que la Municipalidad choca visiones con la oposición. “Mestre no sólo que no resolvió el problema de planta de Bajo Grande sino que aprobó 20 millones de metros cuadrados para nuevos emprendimientos en lugares que no estaban aptos para ese desarrollo, por ejemplo la zona del shopping de Villa Cabrera”, dice el concejal que anota allí otro de los ejes de las críticas a la actual gestión: los convenios urbanísticos que abren el paso a grandes desarrollos inmobiliarios con contraprestaciones cuya ejecución se retrasa en el tiempo o no tiene relación comparativa en términos costo-beneficio entre empresarios y municipio.

“Hay que cambiar los filtros percoladores que tienen más de 30 años, hay que reparar dos canales de ingreso para lo cual ya hay un expediente preparado para el llamado a licitación. Antes de fin de mes, por otra parte, debería ponerse en funcionamiento una deshidratadora de barro que hace más de 10 años que está puesta ahí pero nunca se puso en marcha”, afirma al respecto Gastaldi al tiempo que asegura que “Bajo Grande está marcha”, más allá de los cuestionamientos de los opositores. Respecto a las cloacas, el funcionario habla de una cobertura del 57% de la ciudad “pero en muchísimos lugares de la ciudad se incrementó la densidad de población y quedaron las redes de 40 años atrás, por eso esta gestión puso mucho esfuerzo en la puesta en marcha de redes de aliviadores” para salvar dicha situación.

 

 

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