El transporte debe migrar al uso de biocombustibles

A partir de la experiencia promovida por el gobierno de Santa Fe, otras provincias apuntan a utilizar el biodiésel y el bioetanol para impulsar los vehículos del transporte público. Córdoba ya aplica biocombustibles con ese fin.
Verónica Geese
Verónica Geese, secretaria de Energía de Santa Fe.

Suple 11 - Vida Sustentable I - Bnr

 
 
  

Hace algunos años, el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, dijo que las reuniones de la Región Centro, integrada por su provincia, Córdoba y Entre Ríos, no eran más que encuentros para degustar canapés. El médico rosarino que llegó a la Primera Magistratura santafesina veía que los debates para generar políticas comunes entre tres de las provincias que forman el corazón productivo del país no se materializaban en acciones concretas. Pero, en materia de uso de biocombustibles, el tiempo parece querer desmentir al ex mandatario.

Santa Fe dio el primer paso y lanzó una experiencia piloto utilizando biodiésel en los motores del transporte urbano de la ciudad de Rosario. Y los buenos resultados obtenidos hacen que otras provincias, que integran la Liga de Provincias Bioenergéticas sigan ese rumbo.

A comienzos de abril se firmó un acuerdo entre los gobernadores de Santa Fe, Miguel Lifschitz, y de Córdoba, Juan Schiaretti, mediante el cual se promueve el uso de biocombustibles. Córdoba ya puso en marcha un convenio con empresas de transporte interurbano que prestan servicio particularmente en el área del Gran Córdoba. Es así que hoy operan 200 unidades que funcionan con Bio 100, es decir el ciento por ciento de biodiésel, y 265 unidades que operan con Bio 50, la mitad biodiésel y la otra mitad de combustibles fósiles.

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 Córdoba puso en marcha un convenio con empresas de transporte interurbano que prestan servicio particularmente en el área del Gran Córdoba. Es así que hoy operan 200 unidades que funcionan con Bio 100. (Foto: Javier Imaz / LNM)

Fuerte decisión política

La secretaria de Energía de Santa Fe, Verónica Geese, explicó: “Hace más de un año y medio que estamos estudiando la posibilidad de avanzar en el uso de biocombustibles en la provincia de Santa Fe. Nosotros somos grandes productores de biodiésel. Somos los mayores productores del país, pero también tenemos producción de bioetanol de caña y bioetanol de maíz”.

Al gobierno santafesino le interesa fomentar esa industria que últimamente se ha visto muy complicada por decisiones del gobierno nacional y también de los mercados internacionales, porque se van cerrando opciones para la exportación.

“Para incentivar el uso empezamos a analizar los motivos por los que hoy no se están utilizando más, en mayor medida, los biocombustibles. Y uno de los temas son los mitos que decían que técnicamente no era posible, que los motores se ensuciaban, que explotaban… Todas esas cuestiones de mecánica no estaban basadas en ninguna realidad sino que solamente era un boca a boca que se había utilizado en algún momento”, indicó la funcionaria.

“Es bastante más barato el biodiésel que el gasoil, entonces también hay una ventaja para las empresas de transporte, disminuyendo el precio del boleto con el uso del biodiésel”.

Una experiencia exitosa

Fue así que se lanzó una experiencia piloto llamada “Biobus”, utilizando la flota de ómnibus de la Municipalidad de Rosario. “Esa experiencia la hicimos con un protocolo absolutamente estricto para tener resultados casi científicos, porque además se hicieron auditorías y se llevaron a analizar todas las muestras de todos los elementos necesarios durante el tiempo que duró la prueba”, destacó Geese.

La prueba fue utilizar un B25, o sea incrementar el corte que hoy tiene el gasoil, que es de un 10 por ciento de biodiésel, agregándole un 15 por ciento más, con lo cual se llegó a un 25 por ciento en ese gasoil. “Esas unidades anduvieron perfectamente bien, sin ningún inconveniente. Pero también probamos unidades con biodiésel puro. Esas unidades anduvieron más que perfectas. Tuvimos muy buenos resultados, entonces empezamos a plantearnos la posibilidad de pasar toda la flota de transporte público para fomentar la industria de la provincia y también para que ambientalmente estemos utilizando energía renovable”, expresó la responsable de la Secretaría de Energía de Santa Fe.

Combustible limpio y barato

Los beneficios del biocombustible pasan por una menor emisión de gases de efecto invernadero, y porque se genera un círculo económico virtuoso, “porque el biodiésel se fabrica en Santa Fe a partir del aceite de la soja que se cosecha en la misma provincia.” Y ese combustible es más barato que el gasoil. Esto implica mover una industria que genera casi 5 mil puestos de trabajo en toda la cadena.

La idea es incorporar al transporte público urbano e interurbano en esta política de Estado, pero en el caso de los de corta y media distancia el proceso es más lento porque cada empresa debe tener su propio tanque de combustible.

“El urbano, por la cantidad de buses que tiene es el primero que lo comenzó a utilizar, ya que usa más combustible por las frecuencias que tiene y los recorridos que hace”, aclaró la integrante del gobierno santafesino, agregando que hoy todos los buses de Rosario están utilizando biodiésel puro y los de la ciudad de Santa Fe también.

Una oportunidad para el país

“Creo que es algo a lo que la Argentina aún no le sacó el jugo suficiente. Es potencialmente una industria que nos va a permitir no importar más gasoil con el biodiesel, y con la nafta nos va a permitir sostener la demanda cuando la economía mejore. No nos hemos dado todavía en nuestro país la posibilidad de discutir una política a largo plazo de biocombustibles”, reflexionó.

“Nosotros formamos la Liga de Provincias Bioenergéticas, en la que están Salta, Tucumán, Jujuy, Córdoba, Santiago del Estero, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos“. Con algunas de esas provincias firmamos convenios.

Hoy están funcionando con Salta, Tucumán y Córdoba.” En Tucumán son 10 los buses que están funcionando con biodiésel en una prueba piloto. Si va todo bien van a seguir avanzando”, apuntó.

Lo que La Liga de Provincias Bioenergéticas está tratando de hacer es acordar un proyecto de ley, con las industrias y los gobiernos provinciales involucrados, para que haya una política de largo plazo, que asegure previsibilidad a los industriales que invierten en las fábricas productoras de biocombustibles. “Creemos que es un trabajo que debemos hacer entre todos. Estas provincias, que somos tan fuertes industrialmente y en la producción agrícola, tenemos que darnos esta oportunidad”, sentenció Verónica Geese.

  

  

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