El crimen de Carina Drigani y el peso del artículo 80

Sociedad 28/06/2019 Por
La querella insiste en que se trató de un femicidio. La defensa inclina su estrategia a la hipótesis de una muerte accidental. La prueba médica descartó de plano la hipótesis del suicidio.
Carina Drigani

chapa_ed_impresa_01


Especial para La Nueva Mañana

El martes 25 de junio comenzó el juicio que intentará develar el misterio sobre el crimen de Carina Drigani, la fisioterapeuta de 44 años que fue hallada hace tres años ahogada, con múltiples escoriaciones, contusiones y heridas cortopunzantes, a la vera de un arroyo en Icho Cruz.

Durante la primera audiencia del juicio oral que se desarrolla en la Cámara 4ta del Crimen, Hugo Salas negó haber matado a Carina. La querella que representa a tres de sus cuatro hijos intenta demostrar que Salas fue el femicida que terminó con la vida de la mujer.

Un entramado de violencias

En lo que va de este juicio, tanto las partes querellantes, como así también la defensa de Hugo Salas, última pareja de la víctima, y acusado de homicidio doblemente agravado, coinciden en que la vida de Carina Drigani se encontró atravesada por distintas situaciones de violencia.

En principio, la mujer tenía en su poder un botón antipánico por una denuncia realizada contra su ex pareja y padre de sus hijos menores. De hecho, los inusuales movimientos de ese botón en manos de Salas cuando Carina desapareció se analizan como materia de prueba. En paralelo, la querella asegura que Salas había intentado cercenar todo vínculo de la mujer con su ex pareja, afectando incluso la relación con uno de ellos.

También sostiene que, motivado por los celos y el sometimiento que pretendió ejercer sobre la mujer, fue Salas quien la ultimó. Mientras que la defensa del imputado insiste en que las pruebas que llevaron a su defendido al banquillo no resultan concluyentes.

El juicio por Carina Drigani abrió nuevamente el escenario de interpretaciones sobre un artículo del Código Penal, que fue establecido con el objetivo de otorgarle especial gravedad a los homicidios de mujeres cometidos en contextos de violencia de género.

Sin embargo, los testimonios de amigos y familiares de la mujer aseguran que habría sido Salas quien, presuntamente envolvió a Carina en un escenario de violencia que incluyó desde control de su teléfono celular, hasta mensajes de texto con amenazas de muerte, e incluso el incendio de la vivienda donde habían llegado a convivir como pareja.

Desde el inicio del proceso oral, y en medio de la ronda de testigos, las preguntas sobre el cuerpo de pruebas van desentramando el enigma sobre el desenlace de Carina. En relación a los aspectos médicos, las pericias concluyeron que la causa de muerte fue asfixia por sumersión, según constató la autopsia realizada el 6 de agosto de 2016.

Los forenses no fueron concluyentes en relación a una hipótesis de muerte accidental, pero tampoco descartaron la hipótesis de homicidio.

De hecho, Uriarte, uno de los médicos que realizó la autopsia, afirmó durante la segunda audiencia que en el cuerpo de Carina encontraron “diatomeas” que coincidían con las presentes en el agua del arroyo donde la encontraron. Es decir, la mujer murió en ese arroyo.

“Por las características del lugar del hecho, la etiología homicida cobra importancia”, afirmó también el forense en este juicio oral, haciendo referencia a la poca cantidad de agua que traía ese arroyo. En ese sentido, remarcó que las características que presentaba el cuerpo en este caso se salían de lo habitual en relación a los casos de muerte por sumersión que observan de manera habitual.

Además, el médico afirmó, incorporando los resultados de las pericias realizadas, que el tipo de sumersión observada también indica que, de haber sido atacada, Carina no se pudo resistir, ya sea por falta de fuerza, o por el consumo de las benzodiazepinas que se hallaron presentes en su cuerpo.

Una mirada particular sobre los indicios y la prueba

Los indicios son disímiles y es en la concurrencia de elementos donde se plantea la complejidad de la escena de muerte de Carina Drigani, que llega a juicio oral bajo la carátula de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género, con Hugo Salas como único imputado.

Frente a este escenario, el artículo 80 del Código Penal, su interpretación en relación al caso, adquiere vital importancia a la hora de develar la verdad sobre la muerte de Carina y de transitar este juicio con jurados populares.

Hugo Antonio Salas © Imagen ElDoce
La querella que representa a tres de sus cuatro hijos intenta demostrar que Hugo Salas fue el femicida que terminó con la vida de Carina Drigani (imagen de TV).

En diversas oportunidades la Justicia de Córdoba ha fallado en primera instancia adoptando una mirada restrictiva en relación al artículo 80 que en su inciso 11 establece la pena máxima para el crimen de una mujer “cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”.

Vale recordar el fallo de la Cámara 11va en 2015 en relación al caso de Paola Acosta y de la pequeña Martina, que en primera instancia condenó a Gonzalo Lizarralde a perpetua, pero dejando fuera el agravante por violencia de género. La familia logró recurrir el fallo y, casi dos años después de la sentencia, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) reconoció que hubo femicidio.

En el caso de Marta Núñez, quien fue asesinada en 2013 en Cañada de Luque, la Justicia volvió sobre sus pasos y realizó un nuevo juicio en 2019 en el cual finalmente le dieron prisión perpetua por femicidio a su pareja Néstor Omar Carnero.

En 2015 la Cámara 7ma del Crimen le había impuesto a Carnero, 27 años de prisión por “homicidio calificado por el vínculo con circunstancias extraordinarias de atenuación”.

En el segundo proceso oral y público con jurados populares, tras la casación impuesta por el fiscal Marcelo Altamirano, en la Cámara 6ª del Crimen y con la incorporación de una mirada de género quedó demostrado que Carnero era celoso, que ejercía control sobre la mujer, y que la había maltratado sistemáticamente durante años. Estos aspectos resultaron clave para la definición de la nueva condena.

El juicio por Carina Drigani abrió nuevamente el escenario de interpretaciones sobre un artículo del Código Penal que fue establecido con el objetivo de otorgarle especial gravedad a los homicidios de mujeres cometidos en contextos de violencia de género.

Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda, comunicate a la línea nacional y gratuita 144, que funciona todos los días del año, las 24 horas. También podés dirigirte al Polo Integral de la Mujer (teléfono 0800 888 9898, Entre Ríos 680, Córdoba Capital).

Noticia relacionada:

WhatsApp Image 2019-06-26 at 2.13.04 PMEl cuerpo de Carina Drigani tenía 21 lesiones: descartan hipótesis de suicidio

 

 

Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar