Histórico: por primera vez, una trabajadora travesti deberá ser indemnizada

País 24/06/2019
La Justicia ordenó a la empresa Telefónica a resarcir económicamente a Rubí Duarte, quien sufrió discriminación y fue despedida de manera arbitraria de un call center.
rubi duarte
Rubí Duarte es la primera persona travesti en ganar un juicio laboral en Argentina por discriminación. - Foto: gentileza Tiempo Argentino.

En una resolución histórica, la Cámara Nacional del Trabajo confirmó que la empresa Telefónica deberá pagarle una indemnización de ley agravada por daño moral a Rubí Duarte. Es el primer fallo laboral por discriminación hacia una trabajadora travesti.

Rubí trabajó de 2007 a 2012 como telemarketer de un call center tercerizado de la empresa, en el que sufrió todo tipo de maltratos por su identidad de género y del que la echaron de manera arbitraria.

"Fue muy emocionante cuando salió el fallo. Toda la vida tuve que naturalizar tantas cosas que ya no creía que la Justicia iba a estar de mi lado", contó la mujer a Tiempo Argentino, que cuando ingresó como vendedora a la empresa Action Line tenía 24 años.

Y contó las diferentes situaciones de discriminación que debió atravesar: "Me miraban diferente, como si fuera una extraterrestre. Pero enseguida pasaron a los chistes. De pronto en una reunión los supervisores me llamaban con mi nombre masculino delante de mis compañeros. Después empezaron a presionarme con que tenía que presentarme como varón con los clientes, cuando en realidad yo decía que llamaba desde Telefónica, simplemente, sin aclarar, y los clientes me trataban como mujer".

Faltaban aún cinco años para la sanción de la Ley de Identidad de Género, de 2012, pero ella ya participaba de reuniones con las activistas que la impulsaban. "Yo lo sufría, pero estaba inmovilizada. Era difícil ser la única travesti y temía perder el trabajo. Hasta que empecé a reclamar". Sus compañeros y compañeras la apoyaron.

Mientras eso pasaba, Rubí se acercó al Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi), pero no encontró sostén: "Me decían 'qué feo' lo que pasaba, pero no me ayudaron a hacer una denuncia formal".

Por el "problema" que para la empresa suponía su nombre, la sacaron del sector de atención al cliente y la mandaron a hacer tareas administrativas. Ahí estuvo hasta que en 2012 inició el trámite para obtener el cambio de género. "Se intensificó el maltrato. No me querían cambiar el horario para que pudiera hacerlo y, cuando finalmente lo obtuve, se negaron a cambiar mi nombre en el sistema y en el recibo de sueldo. Fue la peor etapa".

En medio de esa tensión le dijeron que se quedaba sin trabajo porque su sector cerraba; algo que, se demostró luego, no era cierto. "Entré en crisis, tuve un colapso y terminé internada bajo tratamiento psiquiátrico. Empecé una depresión de la que aún no salí, porque perder el trabajo es duro para cualquiera, pero para una persona travesti… Me acordé de la médica que a los 14 años me dijo que me iba a morir a los 30", dice.

El fallo de primera instancia, firmado por la jueza Graciela Carambia, había sido apelado por Action Line y por Telefónica, y por eso hubo que esperar la confirmación de la Cámara. Además de la discriminación, "cometieron actos gravísimos como hacerle firmar, bajo presión y mientras estaba en tratamiento psiquiátrico, un acuerdo que se demostró apócrifo. Otro hecho grave: le descontaron el día de trabajo cuando fue a hacerse el nuevo DNI, algo que la Ley de Identidad de Género prohíbe", agrega Altieri.

"El fallo de primera instancia fue realmente ejemplar: el reconocimiento de la discriminación y la indemnización por daño moral van a servir para encuadrar un montón de otros casos", explica el abogado laboralista Nahuel Altieri, que ha llevado varios casos de trabajadores de call center. 

Te puede interesar