Yerba mate: reutilización y beneficios para la salud

Sociedad 15/06/2019 Por
El consumo de este producto ha aumentado considerablemente, alcanzando un récord durante 2018 en Argentina, donde junto a Uruguay, Brasil y Paraguay, se ubica encima del té y el café.
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- Uno de los mejores modos de reutilizar la yerba mate es como parte de un compost, que luego producirá un excelente abono. Foto: Archivo.

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Especial para La Nueva Mañana

El consumo de yerba mate es habitual en América del Sur, especialmente en Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay, y se ubica muy por encima del té y el café. De las hojas y tallos se obtiene mediante procesos industriales la yerba mate elaborada y la envasada en saquitos, que se consumen como infusiones: mate caliente (el más frecuente), tereré y mate cocido.

"En las últimas décadas ha adquirido una gran popularidad no sólo a causa del aroma y sabor característicos de sus preparados, que la convierten en un producto único, sino también por sus cualidades nutricionales y los beneficios potenciales para la salud que le han sido atribuidos”, según se desprende de un estudio publicado en 2016.

Ante el consumo tan elevado de este producto, La Nueva Mañana dialogó con Solana Sommantico, estudiante de Agronomía y columnista de Infocampo, quien ha investigado acerca de los usos de la yerba mate después del preparado de esta infusión tan popular: “Los expertos aconsejan reutilizar los residuos de yerba para conformar un compost rico en nutrientes y 100% orgánico a partir de algunos tratamientos.

Por empezar, muchos creen que arrojarla al pasto, plantas y similares es beneficioso para las mismas ya que se trata de un desperdicio que puede ser reaprovechado. Parte de esto es verdad y parte no, ya que la yerba es un buen sustrato para las plantas una vez que pasó por el proceso de descomposiciones. Tirar la yerba directamente a las plantas podría provocar problemas en el crecimiento y desarrollo de las mismas. Más aún si la yerba contiene azúcar; de esta manera se aportaría demasiada agua al compost y se podría inutilizarlo. Al proceso le antecede la separación del producto y el secado al sol”.

Asimismo, a partir de estudios realizados por el LATU (Laboratorio Tecnológico del Uruguay), los cuales indican que los uruguayos consumen alrededor de 10 kilogramos per cápita anuales y “tomando en cuenta que el peso de la yerba mate al humedecerse se triplica, se calcula que son muchas más las toneladas que se desechan que aquellas que se fraccionan”, aclaran.

“En tanto -sostienen los ingenieros forestales- la yerba no es un abono, pues resulta una materia orgánica que todavía no entró en descomposición. Solo recién después de que concluye ese proceso se transforma en lo que se llama compost y la planta puede utilizar ese material enriquecido al ser colocado en macetas, canteros, huertas o cualquier otro terreno”, completó la entrevistada.

Para finalizar, “he podido averiguar que resulta muy importante lo siguiente (porque mucha gente me contó) que secan la yerba y la vuelven a consumir. Esto puede traer graves problemas de salud, por lo tanto no se recomienda volver a consumirla”, dijo.

Propiedades nutricionales

Las infusiones preparadas con yerba mate contienen pocas calorías, bajo contenido de sodio y su principal aporte es en término de micronutrientes.

Y agregan los expertos: “El mate (500 mililitros) aporta cantidades variables de vitaminas, siendo las vitaminas B1 y B6 las más importantes, cubriendo el 72,3% y 37,2% de la ingesta diaria recomendada para estos nutrientes en hombres y mujeres adultos entre 18 y 50 años de edad, respectivamente.

En cuanto a los aportes de micronutrientes minerales, la misma cantidad de mate cubre un 20,3% de la ingesta diaria recomendada de magnesio para la misma población y, en hierro, un 13,5% para hombres adultos, y un 6,2% para las mujeres en edad fértil.

Como conclusión de la III Jornada de Divulgación Científica sobre Yerba Mate y Salud realizada en 2016, de acuerdo a los datos presentados que posicionaron a la infusión en la provincia de Córdoba como la predominante dentro de la población de todos los niveles socioeconómicos y educativos, como asimismo en poblaciones menos urbanizadas, surgió la recomendación de “moderar la adición de azúcar para prevenir el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y obesidad.

Como también se destacan entre las propiedades biológicas de la yerba mate y sus infusiones su actividad antioxidante, los efectos anticarcinogénicos, antidiabéticos, antiobesidad, hipocolesterolémicos, antihipertensivos, cardioprotectores, antiinflamatorios, antibacterianos, antifúngicos, antivirales y antiparasitarios, además de poseer propiedades protectoras contra la osteoporosis y enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson, efectos estimulantes del sistema nervioso central y propiedades diuréticas y coleréticas”.

Lombrices

El fertilizante natural por excelencia es el humus, a partir de la cría de lombrices con desperdicios orgánicos: sobras de frutas y verduras; restos de aserrín de la madera; desechos de mataderos y los residuos vegetales de los campos sembrados, heces de animales domésticos y tubérculos no aptos para consumo.

Estos invertebrados consumen más cantidad de desechos por día que su peso corporal, los cuales fertilizan la tierra y permiten que se airee el suelo, resultando uno de los organismos más importantes en los ecosistemas. A su vez, los excrementos contienen siete veces más de fósforo, potasio y en menor cantidad calcio que el material que ingieren.

Por todo lo anterior, es de destacar que la reutilización de la yerba mate resulta un buen alimento para las lombrices, y esta no se debe poner a secar al sol en caso de desarrollar un lombricompostaje, “porque se crían en un ambiente húmedo”, aclararon.     

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La yerba mate usada puede formar parte del compost de lumbricultura. Foto: Archivo.



“Desde el hogar”

“Se pueden realizar pequeñas acciones que contribuyen a mejorar el medio ambiente como por ejemplo separar los residuos, reaprovechar alimentos, no comprar de más sino solamente lo que se va a consumir, los residuos de alimentos transformarlos en compost o en insecticidas caseros.

Hay muchas opciones que están al alcance de cualquiera y esto es un ganar-ganar, aportamos nuestro granito de arena para mejorar el medio ambiente y a la vez obtenemos beneficios como, por ejemplo, gracias al compost tierra de alta calidad se obtiene más cantidad de frutas y verduras”, añadió.
Respecto a este tratamiento, “es cuestión solo de animarse, leer un poco de bibliografía para conocer los procesos que se llevan a cabo en un compostaje y por último aprovechar 100% los beneficios”, finalizó Sommantico.

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