El "Mono" Carrizo, una vida en Instituto y al fin llegó su oportunidad

Pasó de todas el mediocampista juvenil que ahora entrena con el plantel profesional. Llegó hace 15 años desde Unión Florida.
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El "Mono" Carrizo en La Agustina, su segunda casa. - Foto: Instituto.

"Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente" (Jueces 6:12)

Noche de viernes. Juega Instituto. Caminamos por la calle Lope de Vega. Vamos apurados, el partido ya empieza. Se escucha en el aire el cántico de los "gloriosos". Al "Mono" le brillan los ojos. Viene de recuperarse de una lesión, que lo marginó de las canchas. Y va al estadio a ver a Instituto y con ilusiones, a pesar de las lesiones... Venimos hablando de tener fe, de afrontar las adversidades. Al "Mono" le vuelven a brillar los ojos, él sabe lo que es tener fe y afrontar adversidades.

El "Mono" es Cristian Carrizo, hasta hace un tiempo, el mediocampista central capitán del "Institutito". El "Mono" es, ahora, uno de los juveniles de La Agustina promovidos al plantel profesional que inicia la pretemporada a las órdenes de César Zabala. 

"Hace 15 años estoy en Instituto. Jugué un año en Unión Florida y desde ahí vino Instituto. Me fui a probar. Recuerdo que arranqué con Pablo Álvarez en la B, y al año siguiente ya fui a la A. Gracias a Dios tuve la posibilidad de jugar en todas las categorías de AFA", relata Carrizo (22 de mayo de 1996), sobre sus inicios en el club de Alta Córdoba.

Cristian Carrizo
Cristian, de niño, junto a su mamá Mercedes Godoy. 


Cristian Carrizo está viviendo horas soñadas. De creer en que se puede. El fin de semana después de jugar por la Liga cordobesa, le avisaron que el lunes se tenía que presentar a entrenar con la Primera.

"Fue una sensación hermosa, fue después de un partido cuando me dijeron que había muchas posibilidad de arrancar pretemporada. Me puse muy feliz. No encontraba explicación a algo tan fantástico y tan deseado, porque todos los dias luchamos para poder estar en el plantel superior", describe el "Mono" sobre el momento en que le dieron la noticia. Y las palabras le salen a borbotones. Han pasado las horas y aún sigue emocionado. Emocionado porque no fueron días fáciles. Fueron días donde tuvo que poner a prueba esa fe de la que tanto habla.

- ¿De qué se trata esto que contó el periodista Juan Pablo Luna?

- Es que estaba laburando en la Secco, en una distribuidora armaba los pedidos para que los camiones salgan a repartir. Trabajaba desde las 00.00 hasta las 6.30 de la mañana. Llegaba a casa me bañaba, dormía media hora y  me iba a entrenar porque arrancábamos a las 8.30 a entrenar. Así fue todo el año... fue un sacrificio muuy grande que gracias a Dios, se me dio. Siempre me acompaño una frase, la cual habla del "esforzado y valiente", y cuando estaba cansado pensaba en mi objetivo y eso me ayudo a no rendirme jamas.

¿Hace falta agregar algo más? Sacrificio y fe. Y acción. 

Pero si hay más.

Es que el "Mono" debió pasar por momentos difíciles con las lesiones.

"Fue muy complicad. En 2014 cuando se hablaba de una posible pretemporada me rompí los ligamentos, y perdí todo el año. El año pasado cuando estaba andando bien se me fracturo el quintometatarciano. Fueron lesiones muy graves, la cuales me llevaron mucho tiempo parado. Con ayuda del Pacha (fisio) y sobre todo de Dios,logre salir adelante y hacerme fuerte", le explica a LA NUEVA MAÑANA el admirador de Puyol.

Pero lo superó. El tiempo pasó. Hoy entrena con los que veía en la tribuna. Los ojos le brillan al "Mono".

"Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente" (Jueces 6:12)MONO CARRIZO

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