Vilches: “Llaryora no va a gestionar a favor de las mayorías populares”

En siete meses, la legisladora provincial del PTS se convertirá en concejala llevando a la Izquierda por primera vez al recinto legislativo capitalino. ¿Qué espera? ¿Cómo imagina el cambio de recinto?
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"Llaryora va a tener un apoyo al comienzo y que lo van a bancar un tiempo", sostuvo la concejala electa Laura Vilches. - Foto: gentileza.

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EL CONCEJO DELIBERANTE QUE SE VIENE

Falta apenas una hora para que la Legislatura de Córdoba retome su actividad luego de la elección provincial. Como la mayoría de quienes tuvieron que salir a caminar para llevar sus propuestas por los más de 400 barrios cordobeses, Laura Vilches está un poco cansada. “Quién no”, sería una pregunta lógica. Eso no parece hacer mella en su impronta que; hija de la inercia, las ganas y el convencimiento; se mantiene altiva, expectante y segura del próximo paso. Al recibir a La Nueva Mañana en su despacho, analiza la elección como si no lo hubiese hecho nunca hasta el momento. Habla, opina, calcula, proyecta, piensa en el todo y lo desglosa en sus partes. Asegura que “el Gobierno provincial separó la elección y, al hacerlo, logró diluir la responsabilidad que Schiaretti por su acompañamiento a las políticas nacionales”. También reconoce que los votos del kirchnerismo se volcaron en su gran mayoría a Hacemos por Córdoba y que eso explica con mayor detalle la contundencia de la victoria del Gobernador. No se lamenta, aunque lo entiende como un error.

Será legisladora por siete meses más y luego se convertirá en la primera concejala en ocupar una banca de Izquierda en la historia de la Ciudad de Córdoba. Con el foco puesto en ese horizonte, orientamos la conversación.

- ¿Pudieron diferenciar las campañas o el voto general al Frente de Izquierda es el que termina empujando la banca en la ciudad?

- Nosotros pudimos marcar especificidades, cosa que no hicieron otros. Yo no sé cómo quienes votaron al oficialismo pudieron notar algo específico cuando sólo hicieron eje en la comunión entre la intendencia y el Gobierno provincial. Nosotros diferenciamos pero también hay que aceptar que hubo un planteo común porque el Frente de Izquierda está proyectando una salida más de fondo, partiendo de la necesidad de romper con las directrices de FMI que son las que van a reglamentar las políticas durante muchos años más, influyendo en administraciones de todas las órbitas estatales. Partimos de ahí y después pudimos plantear análisis más puntuales con respecto a las problemáticas locales o más provinciales.

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Vilches será legisladora por siete meses más y luego se convertirá en la primera concejala en ocupar una banca de izquierda en la historia de la Ciudad de Córdoba. Foto: Gentileza.

- ¿Cómo te imaginás siendo legisladora opositora con un oficialismo que seguramente asumirá con un acompañamiento importante?

- Yo creo que después de las malas gestiones que se vienen acumulando, Llaryora va a tener un apoyo al comienzo y que lo van a bancar un tiempo. De todas maneras, no tengo muchas expectativas de que el gobierno de la ciudad actúe muy distinto a cómo actuó el gobierno de la Provincia en su relación al Poder Legislativo. Básicamente se ha plateado una relación de co-gobierno con Cambiemos en donde se discuten solamente las cosas que quiere el oficialismo. Todo lo que nosotros hemos podido empujar lo hemos hecho desde la calle: desde el movimiento de mujeres, desde los trabajadores y desde la organización extraparlamentaria. Es lo que hay que hacer ya que estas instituciones son bastante ciegas, sordas y mudas con respecto a las demandas populares.

- ¿Cuáles son las cosas que creés que la ciudad deberá discutir de manera urgente?

- Hay que resolver el problema de la precariedad de la vida y la precariedad laboral. Ni la gestión provincial, ni la municipal han podido dar respuesta a la precarización sino que la han acrecentado a partir de planes laborales como el PPP, el PILA y los distintos planes que significan miseria para los trabajadores frente a la expectativa de acceder un trabajo en un marco de desocupación general muy preocupante. Por otro lado, me parece que la situación de los servicios es muy crítica, por eso el intendente electo hizo tanta campaña presentando al ferrourbano como si esa fuera la solución a todos los problemas que experimenta el transporte. Nosotros plantearemos el control de los contratos y la apertura de la contabilidad de las empresas como demanda al incumpliendo de los compromisos. Yo creo que se puede analizar la posibilidad de una rescisión y, lo que proponemos desde el FIT, es la gestión de los trabajadores con el control de los usuarios bajo la órbita estatal.

- Si uno escucha a Llaryora puede deducir que el planteo es que muchos de esos problemas se solucionan con plata y que, esos fondos, pueden surgir a partir de la ayuda de la Provincia. ¿Alcanza con eso?

- Una buena parte del problema tiene que ver con la gestión de los recursos, no hay dudas. Nosotros hemos planteado que es un gran problema que los fondos de la Municipalidad vayan a engrosar el bolsillo de los empresarios y no se destinen para solucionar problemas esenciales como salud, educación o vivienda. Ahora bien, yo no creo que Llaryora vaya a cambiar esa realidad porque no es eso lo que ha hecho Schiaretti. El gobernador ha aumentado el control policial, y Llaryora prometió muchas cosas en esa dirección durante la campaña, al punto tal que en Córdoba hay más policías que maestras de primaria. Ahí están las prioridades expuestas, por lo que el problema de los recursos existe pero no es Llaryora quien lo vaya a gestionar a favor de las mayorías populares. Más bien todo lo contrario. Creo que van a seguir favoreciendo el negocio de sus amigos, algo que también hizo Mestre. En la Provincia eso se ve con los enormes negociados de la obra pública, las empresas constructoras o los gasoductos. Es increíble que nosotros podamos creer que Odebrecht haya pagado coimas en todo el mundo menos en Córdoba, sin embargo eso se dice y se deja pasar. El escándalo del Hotel Ansenuza o el Camino del Cuadrado son dos ejemplos muy claros y, en el caso de la Municipalidad, eso se nota demasiado con las prestadoras de servicios públicos y en los convenios urbanísticos.

- Dos de los tres bloques unipersonales van a estar ocupados por fuerzas que se presentan como diametralmente opuestas desde lo ideológico. Uno tendrá como protagonista a Juan Pablo Quinteros por Encuentro Vecinal Córdoba y, el otro, a vos. Ya han compartido recinto en la Unicameral. ¿Se puede trabajar en cuestiones puntuales, más allá de las diferencias de fondo?

- Nosotros hemos coincidido en aspectos muy parciales. En la medida en que estén en juego los derechos de las mujeres, los laburantes y la juventud, va a haber diferencias insalvables; pero si podemos coincidir, será.
Mirá, el año pasado yo fui invitada en varias oportunidades al Concejo Deliberante a discutir cuestiones en torno a la paridad por concejalas con las que no tenía nada que ver desde el plano ideológico pero con las que coincidíamos puntualmente en esa discusión en torno a los derechos de las mujeres. Fui y no tuvimos ningún tipo de problemas al hacerlo. Lo que sí teníamos y tenemos que dejar en claro es que esas mujeres aplican políticas, que más allá de la formalidad que puede representar la forma en que se arma una lista, perjudican a las demás mujeres que siguen estando en condiciones de precariedad, que siguen sin tener aborto legal (ni siquiera tienen el no punible) y que están en situación desocupación. Nosotros lo sabemos y, más allá de estar de acuerdo en algún punto específico, vamos a seguir denunciando que esos hombres y esas mujeres son los responsables de llevar adelante esas políticas que nosotros combatimos.

  

 

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