Fortalecido por el paro, Moyano gana lugar en el PJ y busca dirigir la CGT

Política / Economía 03/05/2019 Por
El líder camionero quebró a la UTA y logró un acatamiento más alto del esperado. La medida que se tejió desde las provincias hacia la Capital resultó un espaldarazo para el ala sindical.
Hugo Moyano © NA
En términos políticos, el paro sí fue un éxito. Moyano mostró su poder. - Foto: Noticias Argentinas.

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Especial para La Nueva Mañana

Negar la vinculación del paro nacional convocado por Hugo Moyano con la campaña electoral sería necio. Decir que sólo responde a intereses electorales sería torpe. Lo cierto es que la fortaleza mostrada por el dirigente camionero y el acompañamiento que logró el paro se convirtieron pocas horas después en el primer peldaño del sindicalismo más cercano a la ex presidenta Cristina Fernández para dar la disputa por la conducción de la CGT y por los lugares en las listas de diputados nacionales del espacio del peronismo que contiene al kirchnerismo.

La medida de fuerza impulsada por el líder camionero, el Frente Sindical por el Modelo Nacional (FreSiMoNa), la Corriente Federal de los Trabajadores que conduce el bancario Sergio Palazzo, las dos CTA y los movimientos sociales, tuvo su punto más alto en el multitudinario acto que se llevó a cabo en plaza de Mayo el martes después del mediodía. Los dardos que salieron desde el escenario por el que pasaron Pablo Moyano, Hugo Yasky y Pablo Micheli, entre otros, fueron en dos direcciones: la Casa Rosada y la CGT.

En términos sindicales el éxito del paro no fue total. Se sabe, si el transporte no adhiere es casi imposible paralizar todas las actividades. Sin embargo, Moyano copto a un sector de la UTA y casi un centenar de líneas de colectivos se plegaron al paro. En términos políticos, el paro sí fue un éxito. Moyano mostró su poder. La ratificación de su poder de movilización y la cantidad de gremios que adhirieron a la medida, incluida una facción de la UTA, encendieron las alarmas tanto en Casa Rosada como en Azopardo.

El paro del martes tuvo su correlato el miércoles 1 de mayo. Allí fueron los gremios del transporte los que paralizaron sus actividades. La ausencia de transporte público fue acompañada por ollas populares. En este caso la adhesión fue total.

El dirigente camionero lanzó desde el escenario del acto del martes duras críticas al gobierno y la actual conducción de la CGT.

Tanto el martes como el miércoles los dirigentes de cada sector no perdieron oportunidad para reclamarle a la CGT la convocatoria a un nuevo paro general. Los más entusiastas respecto a la posibilidad de que la conducción en la Central Obrera escuchen el pedido, se ilusionan con una convocatoria a un Congreso de Secretarios Generales para dentro de 15 días. Los más realistas advierten que el binomio conformado por Carlos Acuña y Héctor Daer tan sólo atinará a convocar a una reunión de Consejo Directivo en donde “los gordos” y “los independientes” decidirán sobre la conveniencia de la convocatoria a un nuevo paro general.

El mapa sindical

Para analizar de manera correcta el mapa sindical, lo primero que hay que tener en cuenta es que ya no quedan dirigentes gremiales oficialistas. Lo que muestra hoy la CGT son distintos matices opositores. En ese marco la discusión que hoy todavía se da entre los secretarios generales tiene que ver con la intensidad y periodicidad de las medidas que se llevan adelante. En ese punto la grieta es clara y persistente.

Las declaraciones de los popes sindicales, que estuvieron a la orden del día en las últimas 72 horas, dan cuenta de ello. “Hay una enorme necesidad de hacer un paro nacional organizado por la CGT”, reconoció Omar Maturano, quien este miércoles realizó su propia medida junto a la CATT por el pago de Ganancias. “La CGT tiene que llamar a un plenario de secretarios generales”, sentenció.

El canillita Omar Plaini aclaró que las críticas a Héctor Daer, Carlos Acuña, “los independientes” y “los gordos” de los grandes gremios de servicios son en realidad diferencias de criterio. “No somos divisionistas, la CGT pasó momentos de lucha extraordinarios. Al contrario, vamos a reivindicar más que nunca esta CGT”, explicó. En ese contexto, el dirigente cercano a Moyano anunció: “Vamos a esperar que venza el mandato (de Macri) y que surja una CGT unificada con el próximo gobierno, más fuerte que nunca. Hoy la CGT no estuvo a la altura de las circunstancias, pero seguramente el año que viene habrá otra conducción en la central”.

Pese a la diferencia de criterio, como gustan decir los dirigentes, los líderes sindicales que se encolumnan tras la familia Moyano confían en que la profundización de la crisis y el humor social terminen por empujar a la CGT a la convocatoria a un nuevo paro general. Más allá de la lectura política y la confianza en la reacción de Daer y Acuña, Moyano ya anunció que dentro de 20 días todos los actores que llevaron adelante el paro del martes pasado se volverán a juntar para definir nuevas acciones.

Por ahora, desde la CGT no dan respuesta. Esquivan respuestas y apagan los teléfonos. Creen que mayo será un mes clave tanto para las expectativas de reelección de Mauricio Macri como para el armado del peronismo de cara a las elecciones de octubre. Ante ese marco prefieren esperar y ver cómo comienzan a darse los primeros conflictos en torno a las discusiones paritarias que ya comienzan.

 

 

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