“Los sueldos no pueden llevarse el 60% de los ingresos del municipio”

Así lo manifestó el candidato a intendente de Encuentro Vecinal, Juan Pablo Quinteros. “No lo digo desde un discurso antisindical porque ese no es mi estilo”, enfatizó.
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Franco, directo y sincero, como su estilo lo impone, el candidato de Encuentro Vecinal Córdoba habló con La Nueva Mañana. - Foto: archivo.

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Especial para La Nueva Mañana

CARRERA HACIA EL PALACIO 6 DE JULIO - ELECCIONES 2019

Desde su incursión en la arena política de la mano de Luis Juez, Juan Pablo Quinteros ocupó lugares centrales en la discusión cordobesa. Primero como parte de la gestión municipal, luego como vocal del Ersep y después como uno de los legisladores opositores más activos de la Unicameral. La ruptura de Cambiemos también lo ubicó en un rol protagónico: su portazo fue el acto político de mayor resonancia hacia adentro de un Frente Cívico herido de muerte. Ahora busca un lugar en la conversación electoral para convertirse en Intendente de la capital. Sabe que quizás esta elección no sea el momento, pero tiene claro el objetivo y está dispuesto a trabajar para tal fin. Franco, directo y sincero, como su estilo lo impone, el candidato de Encuentro Vecinal Córdoba habló con La Nueva Mañana.

-¿Cómo viene viendo el escenario electoral?

-Esta elección ya tiene ganadores. La gran pregunta es a quiénes va a jubilar. Hay un peronismo que tiene fecha de vencimiento de acá al 2023 y ahí está el gobernador Juan Schiaretti y gran parte del equipo que lo viene acompañando desde los inicios de su carrera política. Por otro, está Negri, que podrá seguir ocupando algunos cargos a nivel nacional pero que perderá todo tipo de posibilidad de volver a presentarse como armador de la estructura del radicalismo en la provincia; y Juez que se juega su última oportunidad de ser un factor de alternativa de poder. Lo que queda, es el desafío para quienes buscan presentarse como los protagonistas de los próximos 15 años en la política cordobesa. En el peronismo quedará Llaryora, Calvo, Martín Gill y los intendentes jóvenes que ganen en localidades fuertes y en el radicalismo se juega el futuro de Mestre, que ganará incluso quedando lejos de Schiaretti pero dejando atrás a Negri, y de De Loredo, que también puede salir bastante golpeado si llega a quedar detrás de Juez. Es decir, acá todo se juega a futuro. Es la elección con menos misterio de la historia política de Córdoba.

-¿Y cómo se plantea una propuesta con un escenario semejante?

-Nosotros estamos disfrutando la campaña porque tenemos todo para ganar, esa es la diferencia con quienes tienen todo para perder. Me parece que se puede apuntar a un electorado que, a sabiendas del resultado, se libere con el voto y haga lo que tenga ganas de hacer en el cuarto oscuro. Yo aspiro a que haya un voto de control, por ejemplo. Pero yo creo que la campaña se va a deprimir de a poco, se va a planchar porque el entusiasmo que había al principio se va a ir apagando porque todo está más o menos dicho con respecto a quienes serán los ganadores.

-¿A qué aspira Encuentro Vecinal Córdoba?

-Con Aurelio estamos haciendo una campaña distendida porque sabemos que el escenario nos juega a favor. Yo tengo que ser sincero: es la primera vez que hay un afiche con mi cara en la calle, soy consciente de eso y por eso debo asumir que mi aspiración es conseguir los 35 mil votos necesarios para ingresar al Concejo Deliberante. Si llego a meter la fórmula y sumamos dos concejales, lo llamo a (Medardo) Ligorria para que me abra el Kempes y voy a dar una vuelta olímpica. Todo para mí es ganancia.

-¿Cuáles son los puntos centrales que creés debe discutir la ciudad?

-Hay tres puntos centrales con los que voy a insistir desde el lugar en el que me toque estar. Uno es la creación del Ente Regulador de Servicios Públicos para que por ahí pase toda la regulación tarifaria y de control, algo que es fundamental porque allí deberán concentrarse también los mecanismos de sanción a las empresas que no cumplen. Eso está creado en la Carta Orgánica del 95, sólo que nunca se reglamentó. El segundo punto tiene que ver con los empleados, otro tema clave. Se debe hacer un censo con la universidad o con alguna otra institución con esas características para saber cuántos son, dónde están y qué responsabilidad tienen.

Hoy tenés a un contador manejando la grúa del alumbrado público y a los sueldos te los liquida un arquitecto y un asistente social, no estoy metaforizando, eso es así y hay que cambiarlo. Pero, además, los sueldos no pueden llevarse el 60% de los ingresos, y no lo digo desde un discurso antisindical porque ese no es mi estilo y los gremios lo saben. De todas formas hay que controlar las horas extras y utilizar los recursos de la mejor manera posible, porque acá lo que nadie dice es que tenemos una enorme cantidad de empleados públicos al mismo tiempo que la Municipalidad terceriza una gran parte del trabajo. Espacios Verdes es un ejemplo de eso. El tercer punto es choreo, yo me voy a tirar con todo a denunciar este tipo de cuestiones. El viernes pasado fue la secretaria de Eduardo Rodrigo a declarar a tribunales, dijo que el jefe le pagaba coimas a la Municipalidad y eso pasó como si nada. Eso no puede seguir sucediendo. Para eso hay que controlar y ser implacable.

-La seguridad es otro tema que parece haberse metido en la campaña.

-Sí, lo sé y me parece totalmente lógico. La Municipalidad debe meterse, de verdad, en esa problemática. Los barrios que más necesitan de la presencia del Estado son aquellos en los que está la droga que, en estos tiempos de crisis espantosa, es una salida laboral para mucha gente. Hay barrios que, prácticamente, viven de eso. Yo no veo a la Municipalidad trabajando mancomunadamente con la Provincia en ese tema y estoy seguro que con compartimientos estancos no vamos a solucionar nada. Los parques educativos son buenos pero hay que darle una vuelta de rosca porque la exclusión social es muy grande.

-¿Coincide con los otros candidatos con respecto a la situación de Llaryora?

-Lo va a resolver la Justicia. Ahora, la verdad es que a mí no me gusta ir detrás del argumento que dice que Llaryora no conoce la ciudad. Para eso votemos a un nomenclador cartográfico o a un taxista y problema solucionado. Está claro que nadie puede solucionar los problemas de una ciudad que no conoce pero acá el gran tema es ver quién va a tener la voluntad política y los huevos para sentarse a hacer lo que hay que hacer. Todos saben que hay tipos que van a llegar a la Municipalidad para ser Gobernador en cuatro años. Yo no, yo voy a dejar todo en la Municipalidad porque eso es lo que más quiero en mi vida política. Yo voy a ser Intendente cuatro años, Intendente de vuelta, porque creo que cuatro años es muy poco para cambiar lo que hay que cambiar, y después me voy a mi casa, piola y tranquilo. Si no esta vez, será la otra, pero yo tengo la certeza de que de acá a un tiempo, vos me vas a estar haciendo una entrevista como intendente de Córdoba.

 

 

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