Condenaron a funcionario judicial que filmaba a mujeres en la calle

Se trata de Mariano Cipolla Sánchez deberá realizar cinco días de trabajo comunitario y cuatro meses de tratamiento terapéutico.
Funcionario judicial filmaba mujeres en la calle prensa Justicia
Para la Justicia el accionar acreditado se inscribe en un escenario de violencia contra la mujer. - Foto: prensa Justicia de Córdoba.

El Juzgado de Control de 4° Nominación, a cargo de la jueza Anahí Hampartzounián, condenó a cinco días de trabajos comunitarios a un funcionario judicial que filmaba a mujeres en la calle. Además, deberá realizar un tratamiento terapéutico interdisciplinario durante cuatro meses.

La Justicia encontró a Mariano Cipolla Sánchez como responsable de la contravención prevista en el artículo 52 del Código de Convivencia Ciudadana que reprime los actos contrarios a la decencia pública. Entre otras consideraciones, la sentencia señala la práctica conocida como “upskirting” representa una “repudiable invasión a la intimidad, que degrada y denigra a las víctimas”. Asimismo, apunta que, recientemente, países como Inglaterra y Gales, legislaron de manera autónoma la conducta, elevándola a la categoría de delito contra la integridad sexual y estableciendo penas de prisión para los responsables.

El dictamen añade que el contraventor seleccionaba mujeres vestidas con polleras y filmaba sus partes pudendas con el fin de obtener satisfacción a deseos de naturaleza sexual, “posicionándose respecto de las víctimas en un binomio superior/inferior, considerando a la mujer como un objeto, reduciéndola a una categoría”.

La magistrada sostuvo que las acciones cometidas por Cipolla Sánchez “resultan claramente indecentes y atentatorias al debido respeto que debe imperar en las relaciones sociales, todo ello reparando en la connotación sexual. “El presente análisis no se hallaría completo sin una breve referencia a los sujetos pasivos de las acciones desplegadas, vale decir mujeres, que invadidas felonamente en su intimidad, fueron filmadas en zonas pudendas, en un claro acto de cosificación, cuya insoslayable ponderación conduce a resolver el caso sometido a decisión jurisdiccional con perspectiva de género. El accionar acreditado se inscribe en un escenario de violencia contra la mujer, enfatizó Anahí Hampartzounián.

También, se ordenó el decomiso del teléfono móvil con el que tomó imágenes de mujeres indeterminadas que caminaban por la zona céntrica de la ciudad de Córdoba.

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