“La composición es un misterio emocionante”

Cultura 04/05/2017 Por
Trashumante en toda su esencia, este friense con pie en las sierras recupera en la canción su voz interior pero también la tradición folclórica para hacerla futuro. En “este viaje a lo inesperado”, que es la composición, dice: “Lo importante es homenajear lo que habla dentro de uno”.

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ENTREVISTA A RALY BARRIONUEVO

Después de una breve pausa en los escenarios para trabajar en lo que será su próximo disco y disfrutar más de la intimidad de su hogar en Unquillo, el pueblo que lo conecta con las raíces de su Frías natal, Raly Barrionuevo recibió a LA NUEVA MAÑANA para hablar de presente, proyectos y el valor de la música como un medio para ‘levantar’ un pensamiento tan profundo y personal como comprometido con la realidad.

- ¿Quiénes cimentaron tu carrera desde lo musical y desde lo personal?
- Mi casa ha sido un lugar donde se escuchaba música pero tampoco había músicos presentes. De todos modos debe venir un poco en los genes, porque ambas familias eran criollas del departamento La Paz en Catamarca, tocaban la guitarra de entrecasa como parte de un modo de vivir; el típico campesino que en sus momentos de descanso o en las épocas de fiesta abraza la guitarra. Mi padre se dedicó a la música y después su vida lo fue llevando a no cumplir ese sueño. De alguna forma tomé la posta y por eso hice “Radio AM” (disco editado en 2009), que incluye las canciones que cantaba él y le gustaban a mi madre. Seguramente el romance entre ellos estuvo musicalizado. A mí el ‘bichito’ de la música me picó desde chico y mi conexión diaria era a través de los discos de vinilo que sonaban en el tocadiscos, al crecer comencé a aprender de gente más grande, de ir a guitarreadas y peñas teniendo en cuenta que en Frías se tocaba mucho la zamba, la música que llegaba de Cuyo o de Catamarca pero no pasaba lo mismo con la chacarera característica de Santiago del Estero. Eso me pega más en la adolescencia, cuando aparecen músicos como Peteco, Jacinto Piedra, el “Chango” Farías Gómez y Raúl Carnota, que aún siendo de Buenos Aires me influenció. Todo se fue dando naturalmente.

- Tu música es lucha y es poesía, ¿qué te inspira y a quién le rendís homenaje en tus letras?
- Principalmente tiene que ver con escuchar lo que me va pasando a mí y va pasando a mi alrededor. Uno puede atravesar algo doloroso o detenerse, preguntarse, participar, tratar de acompañar. Me cuesta pasar por alto las cosas que suceden en el contexto en el que vivo. Muchas de mis letras han tenido que ver con eso, pero también con cuestiones muy personales como gente que uno ha conocido, que conoce, historias que ha vivido, en lo familiar, en lo personal. “Niña Luna”, por ejemplo, es una canción que habla de una hija que tuve y nació sin vida, y la pude corporizar a través de la canción. La música es el reflejo de cosas que terminan atravesándome. Es escuchar esa voz interior y hacerla canción, emocionarse uno mismo y lograr que otros se emocionen. Eso es lo más hermoso, que la canción o la obra en general de un artista no termina siendo tan de uno, porque hay cosas que están adentro nuestro que datan de miles de años, de memorias genéticas que salen y no podemos controlar, que no son parte de lo cotidiano sino que están enraizadas. Termina siendo un misterio la composición. Es un mundo muy emocionante que puede ser muy divertido. Es un viaje a lo inesperado. Lo importante es homenajear lo que habla dentro de uno.

- Siempre estuviste cerca de las luchas sociales, ¿esto te pasó factura desde lo comercial?
- Creo que no, pero si me pasó alguna factura no habrá sido importante. De todo se aprende. La exposición es algo con lo que tengo que lidiar. No me llevo bien con la exposición, no me gusta, me pone nervioso...Pero todo implica un sacrificio, y mientras sirva para hacer un aporte está bien, uno asume las consecuencias.

- Tus trabajos se diferencian bastante unos de otros y por lo que dijiste al principio reflejan tu estado… ¿cuál es hoy tu búsqueda musical?
- Hace poco arranqué a trabajar en lo que va a ser el próximo disco de canciones propias que todavía no tiene nombre. Hay un puñado de canciones nuevas que están ahí armándose de a poco y buscando el sentido musical. Tengo un disco terminado que es la segunda parte de “Radio AM” y decidí guardarlo porque no pierde vigencia, pero el cuerpo me estaba pidiendo composiciones nuevas y ahora estoy trabajando en eso.
No tengo un plan para la parte musical. En general no lo tengo. Dejo que las cosas sucedan y me sorprendan, que lleguen cuando tengan que llegar. Me gusta prepararme, informarme, leer; pero el tiempo me va enseñando que tengo que disfrutar la vida y un vino con un amigo vale mucho más de lo que parece. Antes estaba más pendiente de las giras, ahora es la primera vez que me tomo dos o tres meses para pensar, para descansar… eso es parte de la madurez… y cuando salga a tocar voy a salir con muchísimas ganas y convencido de que quiero hacerlo.

- Se viene una nueva Trashumante, ¿qué lugar ocupa esta peña en tu vida?
- La Peña Trashumante es mi hogar y decir hogar no es lo mismo que decir vivienda, hay una diferencia profunda. A veces lo sufro, otras estoy nervioso o lo disfruto como nunca. Para esta edición hemos decidido recuperar la mística, quisimos volver a la fuente…van a ser dos recitales: solo en un formato más íntimo temprano y más tarde con la banda, “Los Toch”, “Duratierra” de Buenos Aires y un montón de otros artistas que ya forman parte de esta familia. Lo que me gusta de la peña es que es un espacio de autogestión, donde trabajan organizaciones barriales y es solidaria, porque todo lo que se recauda va destinado a ellas.

- Después de muchos años de estar radicado en Córdoba, ¿qué es lo que más se extraña de Frías?
- Me crié con dos mujeres, mi mamá y mi tía, y ambas fallecieron… extraño mucho, lo sueño mucho a Frías, hay algo que me marcó para siempre y es el lugar que mi madre eligió para vivir y donde nací y me críe. Pero a pesar de que extraño, se ha cortado el cordón umbilical que tenía con Frías, que era mi madre. Por suerte he logrado generar un lazo muy lindo con el pueblo que elegí que es Unquillo, el haber recuperado lo que tenía en Frías cuando era chico y adolescente me ha hecho muy bien y estoy contento con eso.


Sobre el autor 

Tu primer instrumento: un bombo legüero.
La banda sonora de tu infancia:
Los Hermanos Ábalos.
Un padrino musical: León Gieco.
Una canción que hoy te identifique:
Chacarera del Exilio.
Un grupo cordobés al que escuches: Toch.
Un agradecimiento especial: a mi madre que ya no está pero me enseñó a ser libre y ojalá la vida me dé fuerzas para no defraudar ese legado.

Lo que viene

Raly se prepara para una nueva edición de la Peña Trashumante que tendrá lugar el 12 de mayo próximo, desde las 22, en la Asociación Deportiva Atenas (Alejandro Aguado 775, General Bustos) bajo la consigna “Celebrando el monte que marcha”.

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