La fiesta madre de las mujeres

Cultura 08/03/2019 Por
En tiempos donde las mujeres alzan su voz y conquistan espacios a pasos agigantados, marzo pareciera ser el marco ideal para recordarnos la ola gigante de la lucha y el empoderamiento del movimiento femenino.
Giego mujeres ©  LETICIA CABELLO
Foto: Leticia Cabello, Cooperativa Cachalahueca.

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Especial para La Nueva Mañana

Griego Mujeres es uno de los festivales en el Teatro Griego que se organizan cada año para hacer visible la bulliciosa escena musical local y regional. Puntualmente este fue el festival pionero en Córdoba con una programación constituida íntegramente por propuestas lideradas por mujeres.

Eugenia Muñoz, gestora independiente de Córdoba, oficia de curadora en esta edición 2019 y en conversación con La Nueva Mañana confirma que “el Festival fue uno de los primeros espacios donde comenzó a visibilizarse el trabajo y la producción local de mujeres, siempre con una grilla diversa, y apostando a las músicas que experimentaban diferentes géneros y ritmos. Vivi Pozzebón, quien fue la curadora durante muchos años, fue una visionaria al respecto. Con su compañera también vieron que el festival excedía al escenario y generaron un espacio para charlas y capacitaciones. Creo que es un festival que siempre apostó por las mujeres. Y creo también que la palabra mujeres ya queda chica teniendo en cuenta que el contexto de hace siete años atrás era otro y la realidad era otra. No hablábamos de los temas que están hoy en agenda, pero ya se visibilizaba una problemática de género y en ese momento supieron materializarla en este festival. Recién ahora adquiere esa impronta más feminista por decirlo de alguna manera; en aquel entonces feminismo era casi una mala palabra, hoy ya no lo es y hay que celebrar eso. Y seguir trabajando y procurar que el estado siga manteniendo este espacio donde las protagonistas somos nosotras.”

El festival Griego Mujeres tiene la diversidad como eje, con una programación inclusiva, al tiempo que el público no sólo asista como espectador sino que tenga un rol activo.

Con el desafío de visibilizar las artistas locales y sus producciones de altísimo nivel y la integración en la cotidianeidad de las temáticas más urgentes que atraviesan la realidad, se torna necesario vincular el festival con las problemáticas que nos aquejan en la sociedad, en el arte y la música en particular, como femicidios, inclusión trans, cupos femeninos, diversidad. “El proceso de curar un festival es muy hermoso, muy emocionante. Me conectó con un montón de proyectos y personas que laburan en la música y en el feminismo. Fue un proceso de construcción colectiva, codo a codo con las chicas de las diferentes áreas que trabajan con música en la Municipalidad. Desde noviembre - diciembre comenzamos a reunirnos para conversar y exponer lo que cada uno quería en el festival, cuáles eran los ejes a trabajar en el festival, que necesitaba el espacio. Convocamos luego a los proyectos que queríamos que sean parte del festival, formar el segmento de hip hop por ejemplo, y luego investigar en la música cordobesa qué proyectos podían formar parte de esta edición. Más adelante se lanzó la convocatoria abierta donde hubo más de 50 proyectos inscriptos. Además de las propuestas seleccionadas, de común acuerdo con el comité de selección y las chicas de la municipalidad, decidimos que estaba bueno dar lugar a más proyectos de ese semillero. Armamos el segmento de raíz y el de cantautoras, donde las propuestas que se presentan son preparadas especialmente para este festival. En la convocatoria descubrimos músicas muy hermosas y no queríamos descartar ese potencial, por una cuestión de respeto y para visibilizar y contemplar la realidad de la escena y lo que pasa a nivel general, que es muy interesante.”

En torno a ésto desde la organización pensaron en un festival que introduzca la diversidad como eje y se plantee como una experiencia. Es decir, que la programación sea inclusiva, y que a su vez, el público no sólo asista como espectador sino que tenga un rol activo. Con esta premisa habrá un espacio donde se brindarán talleres y otras actividades paralelas que se orienten a la concientización, el respeto a la infancia libre, y la circulación de información de diversas índoles.

“Vengo del festival Sumar, que es un festival colaborativo y colectivo. Trabajar en un evento donde el estado invierte en producir un espacio para el arte y la cultura es una experiencia única. Es un antes y después. Es muy emocionante trabajar codo a codo con un equipo que piensa en políticas. Venir de espacios autogestivos en su totalidad y pasar a curar una grilla y te den bola, es otro mundo, como un sueño cumplido. Más allá que no sea un festival conocido a nivel nacional o internacional, en la escena local es una fecha que se espera y genera todo un movimiento alrededor que da cuenta que es un espacio que hay que sostener y construir colectivamente”, agrega Eugenia, admitiendo que la manera colectiva y colaborativa es el único modo de trabajar que conoce.

A este tiempo girl power Eugenia lo define como un punto de inflexión en la cultura. “Es un muy buen momento para ser chica y producir, ser música, gestora, diseñadora… porque es lo que también empieza a visibilizarse más allá de los cupos en escenario por los que se viene luchando, que no reflejan la realidad y la cantidad de mujeres que trabajamos en la cultura. Es un excelente momento para profundizar conocimientos, capacitarse y mostrarse con los proyectos que cada una tenga porque, lejos de ser oportunista, hay que aprovechar y subirse a la ola. Se vienen cosas muy buenas. Y hay que estar ahí.”

Griego Mujeres 2019
Sábado 9 de marzo desde las 17.30 en el mítico Teatro Griego de la ciudad, ubicado en el corazón del Parque Sarmiento, sobre Av. Deodoro Roca. La entrada es libre y gratuita. En caso de lluvia el evento se traslada al día siguiente.

 

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