La Rioja, el sueño del vino

Turismo 11/12/2018 Por
Surcada por cerros y valles de abundante vegetación y colores tan intensos que quitan el aliento, la provincia invita a recorrer la ruta del Torrontés Riojano a través de un circuito de bodegas, paisajes solemnes y relatos para atesorar.
Ver galería Paraíso de viñedos en Chañarmuyo © Jonás Masud
1 / 4 - - La Rioja presenta un tapiz árido y caluroso regado de colores, sabores y mucho aroma a torrontés, la cepa blanca emblemática de Argentina.

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Entre cardones de tonos verdes y amarillentos que se amalgaman a la perfección con los paredones de montañas al rojo vivo, frondosos campos de olivares y viñedos, piedras arqueológicas e historias que se cuentan con las palabras y el corazón, La Rioja es el abrazo cálido del noroeste argentino.

Un tapiz árido y caluroso regado de colores, sabores y mucho aroma a torrontés, la cepa blanca emblemática de Argentina que en estas latitudes adquiere un gusto especial, porque siempre llega acompañado de vivencias sentidas que hablan de esfuerzo, trabajo, respeto y amor por la tierra.

La provincia, distante a 450 kilómetros de Córdoba, cuenta con más de 8.000 hectáreas cultivadas de uvas de las cuales 2.500 son variedades blancas y más de mil hectáreas tienen certificación orgánica, lo que convierte a La Rioja en la mayor productora de vinos orgánicos del país.

Tal es la importancia del abanderado de los blancos que el Gobierno provincial creó la ruta del Torrontés Riojano, un circuito turístico - productivo que se propone revalorizar la cultura vitivinícola a través de turismo, posicionar la cepa en los mercados nacionales e internacionales y generar nuevas fuentes de trabajo; integrando viticultores, bodegas, restaurantes, hoteles y diversos agentes turísticos.

Una de las 19 bodegas que forma parte de este recorrido es La Riojana Cooperativa en Chilecito, fundada en 1940 como una ampliación de La Caroyense de Córdoba y constituida como tal en 1989, luego de su separación. Referente en estilo, calidad y trabajo cooperativo, produce más del 50% del volumen total de vino de la provincia, exporta el 23% de su elaboración y destina un 77% al mercado interno. Además, es una de las 10 principales empresas exportadoras de vino del país y la primera de vinos orgánicos de Argentina.

Según cuenta su presidente Mario Juan González, “La Riojana cuenta con 375 asociados y 150 productores de Catamarca y Tupungato (Mendoza) que elaboran mosto concentrado”. La cooperativa se piensa como una familia, por eso se ofrecen importantes beneficios productivos, pero también sociales para salud, educación, capacitación y desarrollo integral de las personas.

Valle de la Puerta le rinde honor al torrontés riojano  © Jonás Masud
La Rioja cuenta con 8.000 hectáreas cultivadas de uvas de las cuales 2.500 son variedades blancas.

Otro de los aspectos que la distingue a los ojos del país y el mundo es la adopción de consignas de trabajo basadas en el Comercio Justo, una modalidad de intercambio comercial que se rige por principios que defienden la formación de cooperativas; rechazo a la explotación infantil; cuidado del medio ambiente; igualdad de condiciones laborales de hombres y mujeres; respeto a los Derechos Humanos y pago de un precio digno a los productores.

En 2019 la gran apuesta de La Riojana será la elaboración de vinos biodinámicos (más conocidos como vinos ecológicos porque son obtenidos de la naturaleza sin intervención de procesos industriales). Una filosofía de vida que le devuelve a la tierra todo lo que le pertenece. Los primeros en salir al mercado serán un torrontés riojano y un malbec.

Ubicada en el Valle de Famatina, otra importante referente es la finca Valle de la Puerta que tiene 150 hectáreas de viñedos y más de 770 hectáreas plantadas con olivos. Desde 2002, cuenta con una de las bodegas más modernas y tecnológicamente avanzadas en su tipo de Argentina donde se elaboran tres líneas de vinos: La Puerta, Ichanka y vinos exclusivos.

Gente
“La primera (y la más conocida) se compone de cuatro segmentos: Clásico (un vino joven y frutado) con varietales Malbec, Cabernet Sauvignon, Syrah y Torrontés; Alta (con más de roble) del que se produce Torrontés, Malbec, Blend Malbec Bonarda y Bonarda; Reserva (con seis meses de barrica y seis meses de botella) con Malbec, Bonarda y Cabernet Sauvignon y Gran Reserva (con 12 meses de barrica y 12 meses de botella) que incluye un Blend de Malbec Bonarda Syrah, Single Vineyard Bonarda y un corte que combina Cabernet Sauvignon y Merlot Blend.

Nuestro principal mercado es China, Estados Unidos e Inglaterra”, explica Javier Collovati, un joven enólogo apasionado que desde hace unos años tiene su propia línea de vinos y recientemente obtuvo una medalla de oro en Evinor (Ver despiece) por su torrontés riojano.

La Puerta desarrolla y defiende además el enoturismo a través de visitas guiadas que “le permiten al turista recorrer a pie o en bicicleta los olivares, viñedos, y adentrarse en el corazón de la bodega para conocer cómo es la elaboración de los productos que llegan a la mesa”, destaca Alicia Páez, a cargo del área, quien recomienda vivir la experiencia en febrero durante el mes de cosecha.

Si llega a Chilecito no puede dejar de visitar la bodega Chañarmuyo, distante a sólo 84 kilómetros; un emprendimiento más humilde en términos de producción (2.700.000 litros de vinos al año) pero soberbio en infraestructura y un entorno único de cerros, vides y cardones florecidos al pie de la Sierra de Paimán que parece sacado de un cuento. “Como en la zona no hay viñedos, se decidió implantar muchas variedades para ver cuál se adaptaba mejor. Comenzamos con el Cabernet Sauvignon, seguimos con el Malbec que ocupa la mayor cantidad de hectáreas que tenemos (son 90 en total) y después se agregó el Petit Verdot, Anccellota, Syrah, Cabernet Franc y una variedad nueva para La Rioja que es el Tannat con muy buena respuesta”, cuenta Mauricio Barrionuevo. Y agrega: “Exportamos a Estados Unidos, China y Japón, pero nuestro objetivo es potenciar el mercado interno; en 2019 el desafío es ampliar la capacidad de la bodega a un millón y medio de litros y plantar 25 hectáreas más de Malbec”.

Lo mejor del torrontés

La vitivinicultura del noroeste argentino se presentó en el marco de la 12ª edición de Evinor, la Evaluación de Vinos del Noroeste que destaca la calidad y el compromiso productivo, y que incluyó además el 2° Concurso Nacional del Torrontés Riojano que premió a los 18 mejores exponentes de la región.

Evinor
El encuentro reunió en el Club Deportivo Cultural de Chilecito a más de 600 personas y puso en lo más alto del podio al Nacarí Torrontés Riojano, Raza Argentina Espumante Dulce, ambos de bodega La Riojana Cooperativa; y a dos vinos salteños: Cafayate Gran Linaje cosecha tardia de bodega Etchart y El Tapao del Cese de la bodega homónima.

“La Rioja representa un 8% de la producción vitivinícola nacional, lo que es realmente un número muy importante. Por eso queremos que se potencie no sólo la industria del vino sino también la región desde el punto de vista turístico porque tiene muchísimo para dar, y el vino siempre es un buen aliado para el desarrollo del turismo”, dijo a La Nueva Mañana Mario González, presidente de la Comisión Organizadora de Evinor.

Por su parte, el ministro de Planeamiento e Industria de La Rioja, Rubén Galleguillo, destacó que se trata de “una instancia de evaluación de vinos de gran significancia en los mercados nacionales e internacionales que reúne a expertos de clase mundial de Francia, Brasil, Uruguay junto a las provincias intervinientes y nos permite posicionar a la zona, bodegas, marcas y varietales en las cadenas globales de valor más exigentes como Inglaterra, Estados Unidos, Alemania y hasta China”.

Organizada por la Cámara Riojana de Productores Agropecuarios (CARPA), Cámara de Bodegueros de La Rioja, Consejos Profesionales de Enólogos y de Ingenieros Agrónomos de la provincia junto al Consejo Federal de Inversiones, esta acción forma parte del impulso a la ruta del Torrontés Riojano que busca mostrar al país y el mundo las potencialidades de la industria vitivinícola además de su conjunto paisajístico, los recursos naturales, culturales y turísticos con que cuenta La Rioja.

Datos útiles

Cómo llegar. En auto desde Córdoba Capital a La Rioja hay 451 kilómetros yendo por ruta nacional 38. Desde la Terminal de Ómnibus empresa Urquiza $790 por tramo en coche cama.

Dónde dormir. Una buena opción para descansar rodeado de la vegetación autóctona de La Rioja es el Complejo Qhawana, ubicado en la parte alta del Camino a la Quebrada y con una imponente vista a la Sierra de Velasco. Tarifas: habitación doble $1800; apart para cuatro personas $3500; suite superior para cinco personas $4100. Los precios son por noche con desayuno.

En Chilecito la sugerencia es alojarse en la Posada El Sendero, un alojamiento familiar atendido por sus propios dueños ubicado al pie de las montañas y en medio de un entorno natural privilegiado. Tarifas: habitación doble con desayuno $1200; habitación triple $1800; habitación cuádruple $2400. Los precios son por noche con desayuno.

En Chañarmuyo vale la pena quedarse algunos días en el Hotel de Vino, un complejo boutique enclavado al pie de la cadena del Paimán, entre viñedos, montañas y la más absoluta tranquilidad. La habitación doble cuesta $3000 por noche con desayuno incluido.

Los tres alojamientos cuentan con estacionamiento, piscina y wifi, entre otras comodidades.

Dónde comer. Una parada obligada para probar platos autóctonos, abundantes y caseros, acompañados de los más exquisitos vinos riojanos, es El Gran Pez; un restaurante ubicado en la Estación 2 del Cable Carril de Chilecito, entre el cielo y los cerros. Si la comida viene amenizada por la música de Proyecto 5, un grupo de chicos que plasma en canciones el amor por las raíces, le espera una noche mágica.

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