Berrotarán: a los 76 años terminó la primaria siendo abanderada

Luciana Balvina Presbiterio cursó en una escuela nocturna y después de cinco años logró terminar sus estudios. "Feliz egreso", le escribió uno de sus hijos.
bisabuela abanderada by El Puntal
“Va más allá de leer y escribir lo que se trabaja en la escuela. Son muchas experiencias de vida", contó la maestra de la flamante egresada. - Foto: gentileza Puntal

Luciana Balvina Presbiterio de 76 años es la flamante y única egresada del ciclo 2018 del colegio nocturno de Berrotarán. Recibió su diploma el jueves y prometió ir el año que viene a enseñar manualidades que aprendió a hacer con cartón y botellas: "Hago souvenires, cajitas, de todo”, contó en declaraciones a Puntal. 

"Desde hace una semana llora porque ya no va a venir al colegio”, dijo Mónica Bogino, la maestra de Luciana quien egresó de la primaria en el centro educativo “Nilda Felisa Conti de Molina”.

“Feliz egreso, mi querida viejita”, compartió en un mensaje uno de los hijos de Luciana, orgulloso de ver a su madre llevando la bandera.

Luciana tiene 9 hijos, 20 nietos y  6 bisnietos. Nació en la zona serrana de Guardia Vieja y pasó su niñez  entre ese paraje y Río de Los Sauces. Como integrante de una familia numerosa, le resultó difícil concurrir a la escuela.

“Apenas pude hacer el primer grado creo, pero éramos muchos y teníamos que salir a trabajar. Ahora, de grande, mis hijos me entusiasmaron para que hiciera la primaria. Empecé hace 5 años y ahora terminé”, contó la mujer.

“Fui la única egresada este año, porque mi compañera se enfermó y quedó libre. Yo sabía leer y escribir, pero de matemáticas poco, apenas sumar, restar nada. Así que aprendí ahora”, relató Luciana.

El colegio al que concurrió es nocturno y funciona con la modalidad de plurigrado, es decir que una  única maestra dicta clases a los asistentes de los distintos niveles. Los alumnos del ciclo que concluyó tienen entre 30 años hasta 76, la edad de Luciana, su última egresada.

El pasado jueves puso fin a la última hoja de su carpeta y en sus manos muestra orgullosa el diploma. “Guardé todas las carpetas, desde la primera que tuve”, dijo orgullosa.

Sobre este último día Luciana contó: "Sentí una nostalgia y tristeza tremendas porque terminaba y ya no iba a poder ir más. Pero voy a seguir yendo”

La maestra de la nueva egresada destacó el esfuerzo y el empeño que pone cada uno de sus alumnos para cumplir sus metas. “Va más allá de leer y escribir lo que se trabaja en la escuela. Son muchas experiencias de vida, muchos valores que traen los alumnos consigo. Es algo tan  emocionante poder ver que cumplen las metas que se proponen”, cerró la docente.

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