Diez años de prisión para un cordobés que transportó casi 700 kilos de marihuana

Gabriel Ludueña, involucrado en el narcoescándalo, fue condenado por "transporte de estupefacientes". Tenía un rol clave en la organización.
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El Tribunal Oral Federal N° 2 condenó a tres integrantes de una organización delictiva que transportaba estupefacientes. - Foto: archivo

El Tribunal Oral Federal N° 2 condenó este miércoles a tres integrantes de una organización delictiva que transportaba 683 kilos de marihuana en febrero del 2017. La causa se deriva de otra investigación preliminar sobre tráfico de estupefacientes a gran escala.

Gabriel Osvaldo Ludueña fue condenado a diez años y medio de prisión como autor del delito de "organizador de transporte de estupefacientes". En tanto, Carlos Alberto Salinas y Daniel Ernesto Irrazabal recibieron siete y ocho años respectivamente por ser cómplices necesarios.

Según indicó el fiscal de la causa, Carlos Gonella, en declaraciones a La Nueva Mañana, "Ludueña transportaba para vender en Córdoba. Tenía un lugar preponderante en una organización criminal que se dedicaba a bajar estupefacientes desde el norte, se comunicaban con paraguayos y así se organizó el hecho". 

Cada uno de los integrantes tenía un rol asignado. Ludueña organizó el transporte para la distribución y venta de 683 gramos de marihuana, desde la ciudad de Paraná en Entre Ríos, hasta su domicilio en barrio Urca, en Córdoba. Usó una camioneta BMW Modelo X3 color gris para transportar 62 bultos de marihuana envueltos en film transparente.

También se confirmó su rol de organizador de la banda delictiva ya que fijaba el precio en el que se iban a vender los estupefacientes. De una conversación telefónica surge que costaría $3800 el kilo de marihuana. Además, en la camioneta encontraron 1,40 gramos de cocaína.

Aquel 25 de febrero de 2017, los tres hombres transportaban la droga, cruzando por el túnel subfluvial, paso obligado para llegar a la ciudad de Córdoba. Para garantizar la llegada a destino del material ilícito se contó con la colaboración de un Renault Sandero conducido por Daniel Irrazabal, quien cumplía la función de brindar apoyo como "abre caminos" advirtiendo sobre controles policiales.

Carlos Alberto Salinas iba como acompañante de la camioneta BMW y tras producirse una persecución policial, se arrojó al lecho de un arroyo y huyó a pie. Finalmente, fue detenido. La misma suerte corrió Irrazabal. 

En cuanto a Ludueña, no es la primera vez que está imputado: estuvo involucrado en el narcoescándalo (2013) y acusado por el almacenamiento de un kilo de cocaína y cinco kilos de sustancias de corte en una casa de barrio Patricios, en Córdoba (2011).

Ludueña mantuvo vínculo con el ex convicto Juan "El francés" Viarnes, quien actuaba como agente encubierto ilegal junto a los policías involucrados en el narcoescándalo para concretar las detenciones irregulares. Pero finalmente esa causa fue anulada. Ahora, el narcotraficante cordobés deberá enfrentarse a una pena de diez años y medio.

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