Un río en el desierto

Cultura & Espectáculos 08/11/2018 Por
Los Mutantes del Paraná vuelven este viernes a Córdoba para presentar “Atacama”, el caldo donde se cuece la mixtura y la ebullición artística y su disco más ambicioso hasta el momento. Lo estrenan en Club Belle Epoque y prometen “noche de carnaval”.
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1 / 4 - - Foto: Alan Kugelmass

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Los Mutantes del Paraná son, ya desde su atrapante nombre, uno de los proyectos más originales y desconcertantes de su tiempo. Canciones recientes como “Faro del desierto” o “Lisboa” resumen apenas el amplio horizonte estético del grupo instrumental. Pero esas y otras piezas encarnan una forma de entender la música que tiene mucho que ver con la puesta en escena -al menos imaginaria- de mundos nuevos, extraños, afines con la aventura y la curiosidad.

Luego de dos discos de estudio (El Entrerriano, de 2013, y Noctámbulo, de 2015), un EP y un álbum en vivo, el proyecto llegó a una encrucijada que se vio reflejada en el proceso creativo de su último trabajo, "Atacama"Recientemente publicado, este tercer capítulo larga duración se distancia de entrada de sus antecesores. De movida, la instrumentación es otra; el sonido acústico se complejiza y se abre hacia nuevos horizontes electrónicos. Pero también la música es recibida como algo refrescante, distinto; sin despegarse de la identidad que uno puede asociar al conjunto oriundo de Zárate pero buscando siempre algo más.

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"Atacama" fue presentado recientemente

Clásico, moderno y psicodélico

El disco fue compuesto en base a tres conceptos fundamentales: clásico, moderno y psicodélico. Clásico, por su vínculo con las tradiciones y culturas autóctonas y su conocimiento. Moderno, en el sentido de romper con lo establecido para aportar a la creación de “un nuevo folklore”. Psicodélico, relacionado a la conexión “del individuo sensible con su parte más salvaje”. Atacama es un poco de cada una de esas ideas, el caldo donde se cuece la mixtura y la ebullición artística.

“En realidad nunca trabajamos con pautas, premisas o límites en la composición”, aclara Santiago Dirrheimer, contrabajista y fundador del grupo. “Este es nuestro tercer disco y lo estuvimos haciendo estos últimos dos años. Al terminar Noctámbulo, en 2015, arrancamos con este. Al finalizarlo nos dimos cuenta de que tenía un hilo conductivo con el primero y el segundo. Se continuaba con el folklore pero al mismo tiempo estábamos deformándolo y modificándolo para poder hacer nuestro aporte al nuevo folklore contemporáneo que se está armando mundialmente”, especifica el músico.

“Nos dimos cuenta de que era un disco que, a diferencia del primero y no tanto del segundo, tenía tintes más psicodélicos, algo que se fue dando en base a los shows en vivo. Característica principal: nunca hemos trabajado con límites en la composición o en nuestro arte, siempre hemos dejado que la cosa fluya. Y como con los otros discos, luego de tener la obra terminada la analizamos y vemos realmente qué es lo que hemos hecho. Nos parece una manera más sincera de poder trabajar y poder transmitir lo que uno más quiere decir”, explica en relación al trabajo de conceptualización que hay detrás de la obra instrumental y cada vez más flashera del grupo.

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Foto: Alan Kugelmass


Ya sobre el final de 2018, Los Mutantes del Paraná están a punto de presentar el disco más heterogéneo que hayan hecho. ¿Lo viven como un quiebre en su trayectoria? “Siempre los lanzamientos han sido quiebres en la banda. En el primer disco éramos tres personas. Los invitados se terminaron sumando a la banda, pasamos de ser 3 a 5 ó 6, iban rotando músicos, se fue armando. Cuando arrancamos a grabar el segundo se terminó de armar un poco más, pasamos a ser 9 y después 8, y estos últimos años hemos sido esa formación. Ahora Santiago Rodas, el percusionista, se vuelve a su país natal, Colombia. Se agregaron o fueron integrantes pero siempre de una manera copada”, analiza el contrabajista.

En paralelo a lo humano, la obra de Los Mutantes del Paraná se afianza a partir de la autogestión creativa, que llega a su clímax en este tercer trabajo. “La producción la hicimos totalmente nosotros. El director artístico es nuestro tecladista y guitarrista, Charly Valerio, uno de los compositores de la banda. Lo vemos como un quiebre un poco más grande. De pasar de El Entrerriano, que es un disco más ‘folklórico’, entre comillas… a Noctámbulo lo veo más como una transición hacia Atacama, que es un disco más eléctrico, más techno, más moderno. Y al mismo tiempo mucho más visual que los anteriores. Todos los discos de los Mutantes tienen eso pero en este está más sintetizado todo lo que es la imagen visual, son temas que duran como mucho tres minutos, tres minutos y algo”, analiza Dirrheimer.

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Foto: Alan Kugelmass

En vivo

Nuestra música tiene mucho que ver con imágenes y sensaciones. Ser una banda instrumental invita a que los temas generen esa sensación de estar viendo una película, o de imaginarse lo que quieran. Es una búsqueda y un resultado de la propuesta musical”, aporta a su turno Rodas, el Santiago colombiano de la banda.

“A la gente que no nos fue a ver en vivo le aseguro que se está perdiendo de mucho”, desafía el percusionista. “Nosotros venimos trabajando en los Jolgorios Mutantes, que son las fechas que generalmente hacemos. Son noches con una característica carnavalesca, como los carnavales del norte o el día de los muertos en México o Brasil. Son días de libertad, básicamente, uno se olvida de todo lo que pasa, hay cero prejuicio, uno es como es y se abre”, explica Dirrheimer, que está enfocado en la presentación oficial del disco pero también ansioso de volver a Córdoba, una suerte de segunda casa para Los Mutantes.

“Con Córdoba tenemos una conexión muy grande. La primera vez que vinimos, hace dos años, no lo podíamos creer, la sala estaba llena. Conectamos muy bien con el público. La gente recibió muy bien el nuevo disco. Presentamos el disco en Buenos Aires y después hacemos Córdoba, La Plata, Rosario, Santa Fe. Se van a encontrar con una banda súper afianzada”, promete. Y resume: “Es una madurez copada la que estamos manejando en este momento”.

El show

Los Mutantes del Paraná presentan “Atacama” en Club Belle Epoque (Lima 373) el viernes 9/11 a la medianoche.

Anticipadas online vía Alpogo.com. Entradas en puerta $250.




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