¿Cómo es el único deporte en el que se enfrentan tres equipos?

El kin-ball es un deporte creado por un profesor de educación física para fomentar el trabajo en equipo y evitar la discriminación por sexos.
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Un deporte que fomenta el juego en equipo y que tiene en la actualidad casi 4 millones de jugadores en todo el mundo. - Foto: archivo

En 1986 Mario Demers, un profesor de educación física canadiense, desarrolló en Quebec, Canadá, un nuevo deporte, el kin-ball, que fomenta la participación y el compañerismo, entre algunos de los valores.

Desde aquella primera clase de gimnasia en la que la puso a prueba, esta práctica deportiva se popularizó y extendió por todo el mundo. Tal es así, que ya existe la Federación Internacional de Kin-Ball, que suma casi cuatro millones de practicantes federados.

El kin-ball se practica sobre un campo cuadrado y cubierto de 20x20 metros, y requiere de un árbitro principal y otro auxiliar, y de una pelota que es su principal seña característica debido a su tamaño (1,22 metros de diamétro) y su ligereza (apenas 1 kilo de peso).

El sistema de puntuación del kin-ball busca fomentar partidos más igualados, en los que todos los equipos participantes cuentan con posibilidades de ganar

En cada partido participan tres equipos que se identifican por los colores, negro, gris y rosa, que representan respectivamente la lucha contra el racismo, la voluntad del deporte de expandirse por el mundo, y la integración de la mujer.

Los equipos, formados por cuatro personas, son obligatoriamente mixtos, y en ellos todos los integrantes participan por igual, debiendo tener una gran sincronización.

De esta forma, Demers acabó con dos valores muy instaurados en los deportes competitivos: el de la segregación por sexos, y el menos publicitado, pero evidente, de apartar o relegar a aquellos que muestran menos habilidad en la práctica deportiva.

Los partidos de kin-ball se organizan en torno a tres tiempos de entre 7 y 15 minutos (dependiendo de la categoría). En cada uno de ellos se impone el equipo que llega primero a 13 puntos, resultando ganador final el que se impone en más tiempos o sets.

El juego en sí se basa en un sistema de saque y recepción, en el que el equipo que saca y, por tanto, tiene la posesión, tiene que hacer lo que se conoce como trípode. La pelota es sujetada por tres de los integrantes del equipo, mientras que el cuarto se encarga de golpearla –nunca hacia abajo para dar posibilidad al otro equipo de recepcionarla– sin tomarla entre los brazos, y utilizando para ello cualquier parte del cuerpo.

Antes de que se produzca ese golpe, el equipo que saca debe decir en voz alta la palabra “Omnikin” acompañada del color del equipo que debe recibir el balón.

Si el equipo receptor consigue tomar la pelota sin que ésta caiga al suelo, tiene diez segundos para iniciar un nuevo ataque en el que deben participar todos sus integrantes.

Si, por el contrario, la pelota cae al suelo, los otros dos equipos suman un punto a su casillero. Lo mismo sucede si el equipo atacante tira la pelota fuera del campo de juego, en cuyo caso es penalizado sumando los otros dos equipos un punto.

A través de este sistema de puntuación, complementado con el hecho de que un equipo no puede llamar a otro que esté dos o más puntos por debajo en el marcador, lo que se busca es que ningún equipo se quede descolgado, fomentando partidos más igualados en los que todos los equipos participantes cuentan con posibilidades de ganar.

El reglamento oficial del kin-ball, con todas las reglas de este deporte, se puede descargar de forma gratuita de la web de la Federación Internacional de Kin-Ball.

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