Duro documento de un grupo de intelectuales contra el Gobierno

El espacio denominado Grupo Fragata difundió un comunicado en el aseguró que "el problema del macrismo es la sociedad". La respuesta del Gobierno.
Mauricio Macri
Para el Grupo Fragata, "el problema del macrismo es la sociedad".

Intelectuales opositores al oficialismo, reunidos bajo el nombre Grupo Fragata, difundieron a través de las redes sociales un documento en el que criticaron en duros términos el programa político, social y económico que lleva adelante la administración encabezada por el presidente Mauricio Macri.

El escrito cuestiona al gobierno de Cambiemos al afirmar que considera un "problema" a la sociedad argentina porque es su "principal obstáculo" para alcanzar una "supuesta modernización".

En ese sentido, sostienen que el macrismo, como hecho fundacional, busca desarmar "hábitos populistas" rechazando "un conjunto de prácticas, voces, procesos y memorias de nuestra sociedad".

Desde su concepción, la gestión liderada por Mauricio Macri "buscar reformular jerarquías sociales y proponerles a la mayorías de los ciudadanos un horizonte de resignación de derechos".

"En la actualidad, el único mensaje oficialista que persiste hacia el resto de la sociedad es el del sacrificio. Renunciar ahora, incluso a necesidades básicas, por un supuesto horizonte de bienestar", destacan.

Ante esta situación, remarcan que "la salida a este discurso fatalista no puede ser la retirada de la política", sino que "es necesario reafirmar que hay otras posibilidades y caminos que tienen su raíz en nuestra historia reciente y también más lejana, pero que también deben estar hechos de futuro".

Este colectivo, cuyo nombre surgió en alusión a la calle en la que está ubicado el edificio donde se realizó el primer encuentro, Fragata Sarmiento, se propone "desde el diálogo" reflexionar sobre la actualidad y "construir una oposición para ganar". 

La respuesta del Gobierno

Un total de 15 tuits le bastaron al subsecretario de Comunicación Estratégica del Gobierno, Hernán Iglesias Illia, para contestarle a los intelectuales opositores al oficialismo.

“Valoro la tarea de pensamiento e intercambio de ideas (...) También la intención de pensar hacia el futuro”, arrancó Iglesias Illia montado a su cuenta personal en la red social Twitter. Acto seguido, lanzó: “Diagnosticar es fácil, proponer es más difícil”. En el citado comunicado, los del Grupo Fragata subrayaron que el macrismo gobierna la Argentina “como si fuera un país que debe achicarse, sincerarse, avergonzarse, retraerse”. “Gobiernan como si fuera un país de mierda”, resumieron.

El funcionario no dejó pasar por alto dicha evaluación y escribió: “Disiento profundamente con la idea de que el Gobierno cree que la Argentina es un país 'de mierda' o que debe 'achicarse' o 'retraerse'. De hecho, continuamente hacen (hacemos) referencia al potencial de los argentinos para expandirnos y convertirnos en el país que queremos”.

Para los intelectuales opositores la coalición gobernante “quiere volver a un orden y a una dinámica política que existían antes que la inclusión democrática abarcara al conjunto de la sociedad”. Hernán Iglesias Illia volvió a disentir y admitió que le “deprime” haber leído eso ya que “eso insiste en excluir a Cambiemos como participante legítimo de la vida democrática”.

Siguiendo esa línea, sumó a su descargo: “Al documento le cuesta reconocer un adversario legítimo. Para criticarlo hay que ponerlo en el borde de la democracia. No llegó el momento, parece, de reconocer la legitimidad política de Cambiemos o del Gobierno. Y reconocer que un Gobierno que gana las elecciones tiene derecho a impulsar sus valores y creencias en la dirección en la que quiere llevar el país”. “Pasa en todos los países democráticos, con todos los Gobiernos”, subraya.

En otro tramo del documento del Grupo Fragata se señala que el oficialismo “no sólo renegó de la 'herencia recibida' sino que fue más lejos”. “A diferencia del neoliberalismo de los noventa, no piensa al Estado como el problema principal. Para el macrismo el problema es la sociedad argentina, a la que considera el principal obstáculo para alcanzar una supuesta 'modernización'. En consecuencia, se plantea a sí mismo como un hecho fundacional que busca desarmar 'hábitos populistas' (instalados desde hace 70 años, pero también con referencias negativas a 'los últimos 35 años') rechazando un conjunto de prácticas, voces, procesos y memorias de la sociedad”.

El funcionario de la jefatura de Gabinete tampoco vio este análisis con buenos ojos. “Veo en el documento un uso un poco descuidado de frases entre comillas, que parecen referirse a textuales del Gobierno pero que me cuesta reconocer. Por ejemplo, la referencia a 'los últimos 35 años', cuya inclusión es incomprensible”, enfatiza y aclara: “Cuando habla de hábitos instalados 'desde hace 70 años', el Gobierno habla específicamente de la inflación y el déficit fiscal, un problema sostenido para la Argentina desde principios de los '40. Y que el Gobierno está tratando de corregir, con mayor o menor éxito”.

“El Gobierno no tiene un discurso declinista, no cree que hay un paraíso perdido en la historia argentina al que hay que volver. Otros sí los tienen: algunos quieren volver a 1910, otros a 1955. El Gobierno cree que hay construir con paciencia el país que queremos”, resume antes de cerrar. “Valoro la intención del documento, lamento la falta de legitimidad al adversario y espero para próximos envíos documentos más específicos, menos estéticos, que reconozcan las restricciones de la gestión pública y democrática”, concluye.


 
 

 

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