El cordobesismo mostró las fisuras en el prime time nacional

Ed Impresa 19/08/2022 Por Nicolás Fassi
Los escándalos en el Neonatal y el ataque cibernético al sistema del Poder Judicial hicieron foco en la figura de Juan Schiaretti cuando estaba listo para lanzarse a la carrera presidencial.
Manes schiaretti © prensa schiaretti
El gobernador Juan Schiaretti y el legislador Oscar González durante la visita de Facundo Manes al Panal.

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Especial para La Nueva Mañana

Cíclicamente, aunque con mayor o menor intensidad dependiendo de la coyuntura, la figura de Juan Schiaretti parece levantar vuelo por las lides nacionales. Con un perfil “federal y de centro”, más el plus que significa el modelo cordobesista del que es socio fundador y sí intentó exportar José Manuel de la Sota, el gobernador gana cada vez más terreno en la comidilla política local y nacional de cara al año 2023. La premisa es clara y tentadora en momentos de constante fricción: escaparle por arriba a la grieta.

Como si se tratara de un guiño del destino, si es que en política existen los guiños (y hasta un destino escrito), el fin de semana largo dejó al nombre del gobernador una exposición inédita en el teatro nacional de operaciones: canales de televisión, horas de radio, centimetraje en diarios, clicks en portales de Internet e infinidad de tuits.
Sin embargo, esto estuvo lejos de ser una fruta dulce para saborear en El Panal. Todo lo contrario. El escándalo de las muertes de bebés en el Hospital Neonatal Ramón Carrillo y el ciberataque al sistema informático judicial catapultaron a #Córdoba y #Schiaretti a la categoría de Trending Topic nacional justo cuando el “Gringo” se aprestaba, según algunos analistas, a discurrir una precandidatura presidencial.

La trascendencia de Schiaretti estuvo dada por la performance en los comicios de 2019, cuando se convirtió en el candidato más votado en la historia de las elecciones cordobesas y por el perfil decididamente opositor a Alberto Fernández.

Episodio I

Por orden de aparición, el primer cimbronazo ocurrió el jueves con la denuncia de al menos cinco muertes sospechosas de bebés en el Neonatal, a lo que se sumaron casos de afecciones poco comunes en bebés sanos y que, según relatan los querellantes, salvaron su vida milagrosamente. La causa, a cargo del fiscal Raúl Garzón, se encuentra bajo secreto de sumario, por lo que se aguarda de manera inminente las posibles imputaciones.

Los encargados de “barrer” el frente son dos bronces del cordobesismo: Oscar González y Francisco Fortuna, ambos ex ministros de Salud. En tanto, tras una primera aparición, que incluyó el desplazamiento de la dirección del hospital, el actual titular de la cartera sanitaria, Diego Cardozo, fue llamado a cuarteles de invierno. 

El mismo viernes, Cardozo reconoció que desde marzo se venían realizando investigaciones internas por casos de este tipo, los cuales fueron judicializados en el mes de junio. Esa ventana de tres meses significó el segundo racimo de cuestionamientos, que criticaban la demora en el inicio de las acciones legales.

En pleno. La oposición reclamó su renuncia. Aunque llama la atención que el senador Luis Juez, precandidato a gobernador de Juntos, reconociera que también se tenía conocimiento de los casos desde el mes de marzo. 

Párrafo aparte para la bufonesca y rastrera aparición del legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Roberto García Moritán, quien a los gritos y buscando repercusión mediática, se hizo presente en el lugar “solidarizándose” con las familias. 

Las cámaras lo siguieron y tuvo su momento de fama. Fama que para Schiaretti significó más exposición de las falencias del modelo cordobesista.

reclamo familiares bebés fallecidos Neonatal by Miriam Campos

Episodio II

Casi 24 horas después, entre el viernes por la noche y el sábado a la madrugada, el torpedeo afectaba a la Sagrada Familia judicial cordobesa. Más en concreto el Sistema de Administración de Causas (SAC), uno de los orgullos de la Justicia local, fue objeto de un ataque cibernético con un virus de tipo “ransomware”, que secuestra el archivo de todas las causas.

Apenas conocido el episodio, desde el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) se emitió una acordada para suspender plazos procesales y volver a tomar denuncias con formato papel. Además, Sebastián López Peña, presidente del TSJ, ofició de escudero al remarcar la existencia de un back up (respaldo) de los archivos perdidos. Sin embargo, al cierre de esta nota, el sistema principal seguía sin funcionar.

Independientemente de las hipótesis, que van de la falta de actualización del sistema de antivirus, al accionar de un agente externo de alto acceso, con un supuesto pedido de rescate en criptomonedas en el medio, cierto es que la figura del gobernador siguió en el candelero nacional. Y no de la mejor manera.

Esta vez con el beneficio de tratarse de un problema de otro poder del Estado. Sin embargo, si se afina un poco la mirada, no son escasos los que sacan a la luz el hecho de que la Justicia en Córdoba no se destaca por ejercer un severo rol de contralor del poder político. Los reiterados conflictos ambientales y la ausencia de condenas por hechos de corrupción son una muestra de esto.

En ambos casos, y siguiendo un modus operandi conocido y utilizado el ejemplo de las sucesivas crisis en materia de seguridad, Schiaretti optó por no realizar declaraciones altisonantes y alejarse del centro de atención. De hecho, solo hubo una referencia casi de ocasión para los familiares de víctimas del Hospital Neonatal. “Desde el Gobierno provincial se está colaborando con la Justicia. Es mi responsabilidad darle el apoyo a la Justicia para que conozcamos la verdad”, indicó Schiaretti, quien sostuvo que no le corresponde opinar sobre el tema.
No obstante, alguna factura habrá. El tema es saber si alguien se hará cargo o bien por el contrario queda en el olvido.

Tribunales I Córdoba LNM Fabi

El candidato que quieren todos

El escenario que transcurre, sin los bombazos, está lejos de ser algo nuevo para el mandatario provincial. Ya en 2018, en los inicios de la que luego fue la efímera Alternativa Federal, el nombre de Schiaretti integraba el póquer de presidenciables junto a Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto y Juan Manuel Urtubey. Roberto Lavagna siempre “estuvo ahí”, pero la selfie nunca salió.

La trascendencia del gobernador estuvo dada por la performance en los comicios de 2019, cuando se convirtió en el candidato más votado en la historia de las elecciones cordobesas y por el perfil decididamente opositor a Alberto Fernández, transformándose así en el único mandatario peronista no alineado con el oficialismo nacional.

Uno de los últimos hitos en materia de resonancia fue la visita a la Exposición Rural de Palermo, a la que llegó precedido de la excelente relación que mantiene con la Comisión de Enlace de Córdoba. Esto fue tomado a pie juntillas por los jerarcas agroindustriales, quienes lo recibieron como uno más. Rápido de reflejos, como un viejo zorro de la política que es, Schiaretti les respondió con lo que querían escuchar.

Táctico como pocos, sabe que su imagen territorial en Buenos Aires y Ciudad Autónoma debe crecer a la par de los apoyos de sectores puntuales. Se esperan fotos y declaraciones, que ya las hay. Sin embargo, la mayoría son de local, en su despacho de El Panal, que en los últimos meses mostró un peregrinar de dirigentes, sobre todo de la Unión Cívica Radical (UCR) como Facundo Manes y Martín Lousteau, que parecen buscar su bendición sin importar el ruido que genere en las huestes locales del centenario partido y en sus socios. 

Schiaretti Lousteau © prensa lousteau
Martin Lousteau y Emiliano Yacobitti tambien visitaron al cordobés en su despacho.

Quizá el punto de partida de una eventual decisión haya que buscarlo en el famoso asado de mayo en la residencia de Urtubey, quien puso platos para Schiaretti, Gerardo Morales, Florencio Randazzo, Graciela Camaño, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, Ángel Rozas y el intendente de Rosario, Pablo Javkin. 

“Va a jugar. Hasta donde pueda”, repiten al unísono en su entorno. A sabiendas de la imposibilidad de volver a presentarse a una tercera gobernación consecutiva, no son pocos lo que señalan que Schiaretti está más decidido que otras veces a poner pie en la arena nacional. 

Sin soltar prenda, todo parece indicar que la bandera verde se lanzará seguramente después del Mundial, en medio de la sidra y el pan dulce. 

Sin embargo, y de manera paralela, Schiaretti debe ordenar el tablero propio y decidir la fecha para los comicios municipales y provinciales. En estricto off, todas las fuentes consultadas por La Nueva Mañana señalan que junio es el mes con más posibilidades de alumbrar los nuevos comicios, los cuales serían en conjunto.

“Si no alcanza, abril también es una buena opción”, sentenciaron. En pos de mirar el vaso medio lleno, en El Panal respiran tranquilos. Saben que todavía faltan muchos meses y que la gestión les dará el impulso necesario para llegar al verano con tranquilidad.

Salvo otro sacudón. 

 

 

La Nueva Mañana - Edición Impresa 272

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