Revelan nueva información sobre el ocultamiento del crimen de Angelelli

Ed Impresa 12/08/2022 Por Flavio Colazo
"Aún hay dentro de la iglesia sacerdotes que no tienen plena y total certeza sobre los acontecimientos -del martirio mediante el asesinato- de Angelelli", señaló "Vitín" Baronetto.
Luis Miguel Baronetto
A Angelelli le comenzaron a hacer inteligencia desde 1968 hasta el velorio mismo, luego continuaron realizándola sobre la investigación y la causa hasta el 2014 con maniobras de los servicios de inteligencia del ejército a fin de mantener el ocultamiento.

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Especial para La Nueva Mañana

El presidente del Centro Tiempo Latinoamericano, Luis Miguel “Vitín” Baronetto, a la vez biógrafo de Monseñor Angelleli, acaba de editar un nuevo libro sobre el mártir: Beato Obispo Enrique Angelelli; Elaboración, Ocultamiento y Negación del Crimen. Baronetto fue querellante y testigo de contexto en el juicio de la causa Angelelli como representante del centro que preside. Cabe recordar que el obispo fue asesinado el 4 de agosto de 1976, en La Rioja.

¿A qué motivo obedece la confección de este nuevo libro sobre Angelelli? 

-Lo inicié porque un amigo me dijo: si vos no escribís esto… nadie más lo va a hacer, y todas estas pruebas nunca saldrán a la luz. Y porque veo que aún hay dentro de la iglesia sacerdotes que, sin ser conservadores ni mucho menos, no tienen plena y total certeza sobre los acontecimientos -del martirio mediante el asesinato- de Angelelli y las pruebas de los mismos. 

¿Con qué se va a encontrar el lector de su nuevo libro? ¿Cómo está estructurado?

-El libro es una ilación de lo que está archivado en unos Cuadernos de Prueba, y sobre la “negación” -de la cúpula eclesiástica- del martirio de Angelleli; sobre este punto me centré en la orquestación y los mecanismos utilizados –desde su asesinato hasta hoy-  para tal fin.

¿Qué nueva información presenta este nuevo libro?

-Presenta, por ejemplo, cómo fue operado Bernardo Witte -el obispo que sucedió a Angelelli en La Rioja- cuando, en un primer momento, intentó investigar el caso. A Witte le plantaron un testigo falso, Raúl Antonio Nacuzzi, quien nunca declaró en la justicia. Nacuzzi le relató al nuevo obispo una versión tergiversada de los acontecimientos;  pero, además de relatarle su versión, se la dejo por escrito para que Witte la presentara a quien quisiera. Witte le creyó a Nacuzzi  y dejó de investigar. Nacuzzi produjo el texto con su versión por recomendación de un general de inteligencia del ejército –nombrado en el libro- y también  dejó una copia  en una escribanía para ser entregada a la justicia luego de su fallecimiento, el cual finalmente ocurrió en 2002. En 2006, cuando se reabre la causa por el asesinato de Angelelli, la escribanía entregó el escrito a la justicia. Esta es una de las tantas “novedades informativas” presentes en el libro. Todas estas pruebas están asentadas en los Cuadernos de Pruebas, y fue analizado por el tribunal que llevó a cabo el juicio.

Las operaciones de inteligencia sobre Angelelli y sobre su causa judicial, ¿desde cuándo y hasta cuándo fueron realizadas?

-A Angelelli le comenzaron a hacer inteligencia desde 1968 -cuando llega a La Rioja- hasta el velorio mismo, luego continuaron realizándola, sobre la investigación y la causa, hasta el 2014 con maniobras de los servicios de inteligencia del ejército a fin de mantener el ocultamiento.

¿Cuáles servicios de inteligencia participaron?

-Primero fueron servicios de las policías provinciales y la Federal, luego la del Ejército; esta última fue la preponderante en democracia.

¿Cómo fue que continuó esta práctica en el siglo XXI?

-En 2006 caen obediencia debida, se reabre la causa; y cuando Bergoglio muestra interés por ella los servicios de inteligencia del ejército vuelven a operar. En ese año le hacen llegar al hoy Papa Francisco –mediante un militar de inteligencia disfrazado de historiador, cuyo nombre figura mi texto -el escrito de Nacuzzi, lo hacen para que no avance con el tema del martirio de Angelelli. Este militar impostor le hizo llegar el escrito también a Aguer, arzobispo de La Plata enfrentado a Bergoglio, y al vicario castrense, Baseotto; o sea que se aseguró que los escritos le llegaran a todos los referentes eclesiásticos del momento. A estos escritos los hizo certificar por una escribana quien presenta a Nacuzzi como “unico testigo”, cosa que ni Nacuzzi asevera en su texto.

¿Hay alguna revelación sobre el comportamiento de Primatesta respecto al caso Angelelli? 

-Entre el material presente en el libro están los documentos que el episcopado cordobés aportó para el jucio entre 2013/2014- este cuerpo de pruebas fue producido desde 2006 cuando Bergoglio promueve la formación de una comisión ad hoc Monseñor Angelelli presidida por un Arzobispo emérito, Carmelo Giaquinta. La conformación de este Cuerpo de Pruebas no tenía fines investigativos  sino compilativos y acumulativos de información para aportar a la justicia;  además yo tuve en mis manos la documentación de la Dirección de Culto de la Cancillería de la época de la dictadura, y allí están todas las acciones que desplegaron los servicios de inteligencia -a partir de la buena relación que reinaba entonces entre la curia argentina y los militares de la dictadura- sobre los obispos que viajaron a Vaticano, y la encomienda que le hacen a estos obispos -entre ellos Primatesta- convenciéndolos de llevar a la Santa Sede un informe falaz sobre lo acontecido en lo que el Papa de entonces, Paulo VI, llamaba “el misterioso accidente de Monseñor Angelleli”, así lo llama cuando recibe el placet del embajador argentino, Rubén Blanco, en diciembre de 1976; el mismo Paulo VI –en L`Osservatore Romano, el diario del vaticano- reclamaba un esclarecimiento sobre las muertes de religiosos en Argentina: la de los padres Palotinos , la de los de Chamical, y la de Angelelli. Los pasajes de los obispos argentinos enviados al Vaticano fueron pagados por la Junta Militar.

La dictadura cívico militar utilizó recurrentemente para naturalizar la eliminación física de aquellos sujetos opositores a su política criminal el método de la desacreditación y la demonización. ¿Hubo un proceso de este tipo con Monseñor Angelelli?

-Ese mecanismo al que usted alude fue utilizado plenamente con Angelelli; y en la implementación del mismo participaron empresarios, la curia, la intervención militar, la prensa nacional y local de La Rioja -a través principalmente del diario El Sol de Tomás Alvarez Saavedra, un empresario hotelero y del casino, y miembro de la SIDE-,  la justicia, y los servicios de  inteligencia de las policías provinciales y federales, y del ejército; pasó que Angelelli comenzó a molestar cuando fue de la palabra a la acción, yendo de frente contra la instalación del casino, la usura, y la entonces denominada “trata de blancas”.

 ¿La información presente en su libro incluye la publicación de documentos oficiales sobre la misma?

-Todo lo expuesto quedó acumulado en el expediente –no integra la sentencia pero forma parte del cuerpo de pruebas que los jueces consultaron para fundamentar la sentencia. Todo ese material  estaba en el Tribunal Oral Federal nº1 de La Rioja, que es el que llevó adelante el juico. Este cuerpo de pruebas reúne todos los informes de inteligencia que se hicieron sobre Angelleli desde antes, durante y después de la última dictadura cívico militar.

 

 

La Nueva Mañana - Edición Impresa 27

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