Aislamiento: alcances de la virtualidad y el contacto propio de los recitales

Cultura 09/05/2020
Un grupo de especialistas de la industria cultural analizan las nuevas tendencias que se masificaron con la llegada de la pandemia. ¿Cómo se reemplazan los ritos y la cercanía de los shows en vivo?
fito paez
Fito Páez fue uno de los primeros músicos argentinos en brindar un concierto vía streaming apenas comenzó el aislamiento - Foto: archivo

La nueva tendencia de los shows musicales por streaming surgida a partir de la aparición de la pandemia del nuevo coronavirus y las medidas implementadas para mitigar su expansión, plantean interrogantes sobre los alcances de la virtualidad y la cualidad irreemplazable del contacto en vivo propio de los recitales, señalaron en un informe de la agencia Télam especialistas de la industria cultural.

La dinámica de recitales en streaming, que pasaba desapercibida en el campo de la presentación en vivo hasta la declaración de pandemia que la OMS dio a conocer el 11 de marzo pasado y que en la Argentina obliga al aislamiento social, preventivo y obligatorio desde el 20 de marzo último, se potencia y se suma a los hábitos de consumo que ya presentaban jurisdicción en plataformas audiovisuales y de música grabada.

Sobre la coyuntura y en el terreno de las conjeturas, los investigadores y analistas del campo de la cultura Guadalupe Gallo, Guillermo Quiña y Gustavo Varela reflexionaron sobre la incidencia de la virtualidad en los hábitos en torno a recitales clásicos y esta nueva tendencia que se configura.

La magíster en Antropología Social y doctoranda Guadalupe Gallo, plantea un marco general para entender la situación: "Por un lado, la ubicuidad de los fenómenos y prácticas musicales como parte de nuestra cotidianidad, que pueden 'hablar por nosotrxs' y tienen un rol significativo en el tramado de muchos de nuestros vínculos afectivos, 'la gente hace cosas con la música'". "Por otro lado 'lo que hacemos con la música' en este contexto evidencia la relación estrecha que las prácticas tienen con las nuevas tecnologías y la digitalización de las prácticas musicales en general", agrega.

Los hábitos y consumos musicales cambiaron históricamente desde el surgimiento de la industria discográfica a mediados del siglo XX "en articulación con los desarrollos tecnológicos pero también con las estrategias de negocio y el desarrollo global de los procesos de acumulación del capital en el ámbito cultural y musical", señala Guillermo Quiña, doctor en Ciencias Sociales e investigador de Conicet.

Por su parte, Gustavo Varela, filósofo, docente universitario y músico, encuentra un estado previo a la actualidad inmediata de los recitales por streaming, cuando "en la década del 80, empiezan a aparecer las pantallas enormes en estadios muy grandes, donde la relación con el músico está muy lejos y la pantalla remite a lo virtual".

En este último mes y medio ofrecieron shows virtuales Fito Páez, Fabiana Cantilo, Los Pericos, Pedro Aznar, Antonio Birabent, Iván Noble, Abel Pintos, Lali Espósito, Chango Spasiuk y una extensa lista de festivales como el local Antídoto, Indieheads (Estados Unidos), Sofa Festival (Francia), United We Stream (Berlín) o Defected Virtual Festival (Inglaterra), entre más.

Varela, autor de trabajos de investigación relacionados con el tango, rescata que "lo esencial del recital es formar parte con la banda, estar lo más cerca posible, encontrar elementos que no estaban en los discos, modificaciones de temas... la idea es estar todos reunidos en el mismo lugar y formar parte de una misma cosa".

En consonancia con ello, Quiña, autor de artículos como "De la autogestión al modelo de negocios 360°", agrega: "Fue históricamente un espacio emotivo y en virtud de eso en los últimos 20 años la música en vivo creció exponencialmente. El estancamiento de la música grabada no tuvo que ver solo con las nuevas tecnologías, sino con la posibilidad que brinda el vivo de desarrollar la dimensión de la culturalidad".

En ese punto, Gallo, quien editó junto a Pablo Semán "Gestionar, mezclar, habitar. Claves en los emprendimientos musicales contemporáneos", observa que "la modalidad streaming es parte de esa continuidad. Tiende a reconstruir esa escena de tiempos no tan lejanos, pero distantes en el ánimo, y se amplifican en las prácticas musicales en las que el baile adquiere centralidad".

En ellas, describe, "la copresencia, el feedback entre quienes hacen y quienes escuchan la música, la intención de replicar experiencias similares entre varios participantes, la recuperación de las corporalidades otrora in situ, se vuelven dimensiones a reponer". "Los eventos virtuales giran alrededor de la posibilidad de volver presente y tangible aquello que se vivía en el mundo concreto. En ese sentido, son como la invocación de un espíritu", agrega.

En el terreno concreto de los recitales, resulta incierto para Quiña el rol que jugará el distanciamiento físico y marca otro punto: "Un 80 por ciento de la actividad en vivo es en lugares donde caben 200 o menos personas, que permite una cercanía mayor. Tiendo a pensar que hay conductas que no se rigen por una conciencia de sus efectos y me parece que va a haber otras cosas afectadas, pero no desaparecerán. Sí me imagino que se verán afectados grandes festivales, conciertos en estadios, pero ahí se afectan intereses industriales más que musicales".

En ese sentido, Quiña manifiesta: "Los recitales tradicionales tienen una dimensión constitutiva de contacto que no va a poder ser reemplazada por el espacio virtual, aunque existirá un desarrollo cada vez más importante de recitales por streaming. Como pasó con las aplicaciones sexoafectivas (Tinder, Happn) tiempo antes de la pandemia".

Para Gallo "se notan porosidades y simultaneidades entre formas nuevas y tradicionales de acercarse a la música y al baile. Si en este contexto, estos usos de la virtualidad se esfuerzan por reponer lo presencial, lo compartido y lo colectivo también se resignifica la actividad solitaria con que realizábamos el consumo musical en nuestras casas".

"Así va apareciendo el tiempo diferente de los eventos musicales virtuales en el tiempo indiferenciado y a construir de la cuarentena: por esta vía recuperamos las figuras de las citas con otrxs y la salida de fin de semana", abunda Gallo.

Fuente: Agencia Télam

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