El Congreso analiza proyectos para la regulación del uso de plásticos

Las diputadas nacionales por Córdoba, Brenda Austin y Adriana Nazario, promueven sendos proyectos de ley que regulan distintos aspectos del uso del plástico.
Brenda Austin
Brenda Austin

Suple 12 - Vida Sustentable II - Bnr

 
 
 

Que el uso de plástico se extendió a todos los ámbitos de la vida es una verdad de Perogrullo. La cuestión es qué hacemos como sociedad ante la montaña de residuos de ese tipo que estamos generando. En el Congreso Nacional se están tratando un par de proyectos gestados por dos diputadas cordobesas que enfocan distintos aspectos de esta profunda problemática.

Por un lado, la diputada por la UCR de Córdoba, Brenda Austin, propone un proyecto de ley que pone el foco en los plásticos descartables en gastronomía, tales como cubiertos, platos, sorbetes, agitadores, recipientes para alimentos hechos de poliestireno expandido, entre otros. También toma en consideración los plásticos de un solo uso con destino sanitario como toallas higiénicas, pañales y toallitas húmedas para uso personal, estableciendo excepciones y avanzando hacía medidas regulatorias para esos casos. Además se incluyen prohibiciones para el expendio de bolsas plásticas no reutilizables y no biodegradables, envoltorios plásticos de revistas, facturas, recibos y productos que contengan microperlas o microplásticos.

La iniciativa impulsa también la desplastificación de las dependencias del Estado mediante la prohibición de la adquisición y utilización de los productos plásticos de un solo uso, buscando que desde los ámbitos gubernamentales se lidere la transformación de nuestra relación con este tipo de elementos.

“Hace un tiempo que venimos trabajando. En el 2016 presenté un proyecto de ley que tenía que ver con la reducción de las bolsas plásticas. Era un proyecto que tenía una gradualidad para ir al uso de bolsas reciclables, buscar incentivos para reconvertir la industria. Lo que vimos hasta ahora es, no solo la imposibilidad de avanzar en el tratamiento, sino el aumento de la gravedad del problema”, manifestó la representante de la UCR de Córdoba.

“Hubo investigaciones locales que para mí fueron muy significativas, que se realizaron en el río Paraná. La totalidad de los sábalos que se analizaron tenían plástico en el organismo”.

Estos fueron componentes que fueron dando más volumen a la preocupación que ya teníamos”, señaló la legisladora.

Un problema creciente

En Argentina el consumo de plástico por habitante se ha incrementado de forma continua en los últimos 15 años. Por otra parte, los plásticos de un solo uso representan el 40% de todos los plásticos que producimos y consumimos. El punto principal con los plásticos descartables es que por su bajo costo de producción no es rentable reciclarlos. Por lo tanto, se convierten sistemáticamente en desechos que luego terminan en nuestros mares y territorios.

“Empezamos a trabajar hace más o menos tres meses para conocer casos y experiencias como la de Costa Rica, que avanzó con una regulación para ser el primer país libre de plásticos de un solo uso en el 2021, mirando el caso de Canadá, la ley de Perú. Así llegamos a un borrador de ley, y llegamos a la conclusión de ir no solo por la ley, sino también por construir acuerdos, crear conciencia, para que los diputados puedan entender una problemática que no tiene que ver solamente con los ejemplos de la vida submarina, sino que es un problema para la salud del ser humano”, argumentó.

La iniciativa de Brenda Austin impulsa entre otras medidas, la desplastificación de las dependencias del Estado mediante la prohibición de la adquisición y utilización de los productos plásticos de un solo uso.

Al respecto, Austin precisó que se conoció un informe que afirma que el plástico que consumimos por semana las personas en Argentina es el equivalente a una lapicera o una tarjeta de crédito. “Plástico que consumimos por el agua, plástico que consumimos con los alimentos, que consumimos del aire. Eso muestra que es un problema grave, serio, que necesita un debate intenso”, recalcó, agregando que “sabemos que puede generar algún tipo de impacto en la industria del plástico pero decidimos arrancar la discusión y proponer trabajar en plásticos reciclables, reutilizables. Lo más importante es cambiar esa idea del uso de descartables, porque si los reemplazamos por descartables biodegradables igualmente el impacto es muy grande”.

Lo que se trata es de un cambio en nuestros hábitos de consumo. Dejar de naturalizar la cantidad de plástico que consumimos, a diario o por semana, de cosas que están fabricadas para durar minutos en nuestras manos y que tardan por lo menos quinientos años en degradarse, y demostrar el sinsentido que representa eso”, enfatizó.

  

  

Suplemento Especial

Seguí el desarrollo completo de este Suplemento Especial 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los lunes en tu kiosco ]


Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar

data-matched-content-ui-type="image_card_sidebyside" data-matched-content-rows-num="4" data-matched-content-columns-num="1"