Tributo al trompetista Chet Baker en Pierrot Lunaire

Cultura 09/08/2019 Por
Esta noche, en la sala Pierrot Lunaire, habrá un homenaje al ícono del cool jazz, con un combo de músicos jóvenes encabezados por el vocalista Julián Mozzicafreddo y con Agustín Basualdo.
Jazz_01
Agustín Basualdo; Julián Mozzicafreddo.

chapa_ed_impresa_01


Especial para La Nueva Mañana

Un ángel de vida tortuosa. Un brillante trompetista joven que fue, en su momento, la esperanza del jazz blanco. El mismo que con el saxofonista Gerry Mulligan hizo un aporte decisivo al cool jazz, a principios de los años ‘50. El muchacho de voz suave y quebradiza. El tipo con el halo permanente de romanticismo melancólico. El yonkee irrecuperable que tuvo una vida de excesos hasta su vuelo final en 1988, desde la ventana de un hotel en Ámsterdam, en una caída que nunca se supo si fue accidental o provocada. Todo eso y más es la tremenda vida del trompetista y cantante Chet Baker, cuya obra será homenajeada en un tributo, esta noche a las 21.30, en la coqueta sala Pierrot Lunaire, en la calle Entre Ríos al 400.

Chet Baker, ícono del cool jazz

Chet Baker, el mítico trompetista del jazz de la costa oeste estadounidense, nació en 1930 en Yale (Oklahoma). Su padre era un guitarrista que poco y nada le enseñó, pero cuando el pibe rondaba los 13 años recibió un trombón de regalo. A los 16, Chet abandonó la secundaria y se enroló en el ejército hasta sus 20 años. Entre las bandas militares y los toques en clubes de jazz cuando salía del ejército, es que Chet forjó su sonido en la trompeta. Era tan virtuoso en la ejecución que en la primavera de 1952, el saxofonista Charlie Parker lo convoca para su quinteto. Baker ya había alcanzado su sonido propio con influencias de referentes como Fats Navarro, Dizzie Gillespie y Red Rodney. Así, Chet entraba a jugar en las grandes ligas y se convertía en la esperanza del jazz blanco. El joven con aspecto de James Dean empieza a brillar y a construir una imagen de ‘enfant terrible’, rodeado de mujeres y sumido en los excesos de manera casi permanente, sobre todo por su adicción a la heroína.

Como casi siempre en el jazz, a cierto movimiento le sucede una especie de contracara. Así, del calor y la aceleración del bebop de mediados de los ‘40, se pasó a un sonido más suave y melancólico, el de la costa oeste, el cool jazz. Y allí Chet Baker haría un aporte fundamental que coronaría en el mítico cuarteto con el saxofonista Gerry Mulligan, una curiosa integración sin piano, ya que a los dos vientos se sumaban el contrabajo y la batería. A la cuenta pendiente con el piano la saldaría poco después, cuando graba con el pianista Russ Freeman ‘Chet Baker sings’, uno de sus mejores trabajos. Las sesiones llamadas ‘Chet in Paris’ (4 volúmenes) también tienen una gran riqueza expresiva y artística. Tras el prestigio y la aclamación de su obra alcanzados en 1955, Baker entraría en una tremenda pendiente personal, fundamentalmente por ser heroinómano. A una serie de entradas y salidas de cárceles y expulsiones de varios países europeos, se le sumó el triste episodio en el que, en un ajuste de cuentas en San Francisco (California), le destrozan la boca y casi pierde la dentadura. Su azarosa existencia iba a quedar bien reflejada en dos producciones cinematográficas: el documental ‘Let’s get lost’ (del fotógrafo Bruce Weber en 1988) y ‘Born to be blue’, biografía del canadiense Robert Budreau en 2015, protagonizada por Ethan Hawke.

La formación para el tributo a Chet Baker de hoy es encabezada por el joven vocalista Julián Mozzicafreddo, acompañado por Agustín Basualdo en trompeta, Cristian Brizuela en guitarra eléctrica, Lucas Sánchez en contrabajo, y Julián Zanetti en batería. En palabras del guitarrista, la banda hace este tributo a Baker “por su destreza excelsa como cantante y trompetista”. Además, con el quinteto buscan “rescatar y recordar la esencia del legado de Chet”.


Homenaje a Chet Baker

Sala Pierrot Lunaire, Entre Ríos al 400
Viernes 9 de agosto - 21,30hs

 

Edición Impresa

Seguí el desarrollo de esta noticia y otras más 
en la edición impresa de La Nueva Mañana
 
Todos los viernes en tu kiosco ]


Te puede interesar