Los penales dejaron afuera a Belgrano

Actualidad deportiva 29/09/2016
Después de perder 2 a 1 en los 90 minutos reglamentarios, el "Pirata" se quedó afuera de la Copa Sudamericana en manos de Coritiba. No mostró la misma imagen que en Brasil y lo pagó caro.
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- Foto: Diego Roscop.

Increíble e inconcebible a la vez. Belgrano tenía todo a su favor, el resultado, la multitud y el gol tempranero como para edificar la clasificación, no obstante, quizás la falta de tradición o un exceso de confianza lo terminan dejando afuera de la Copa Sudamericana. Coritiba ganó 2 a 1 en un Mario Kempes repleto con 55 mil espectadores y en la definición por penales estuvo más fino, entonces, el que viaja a Medellín para los cuartos de final es el conjunto brasileño.

Y eso que Claudio Bieler metió un gol de media chilena para dar alivio y algarabía a toda la tribuna celeste. La serie parecía sellada. De todas formas, los de Alberdi no pudieron asimilar el empate antes del descanso, obra de un cabezazo de Lago Díaz. Eso alborotó los ánimos y nunca más los dirigidos por Esteban González pudieron recuperarse.

Se notó una merma física y anímica también. Matías Suárez pudo liquidar todo pero falló ante el arquero y de contra, otra vez de pelota parada, el conjunto brasileño desniveló por intermedio de Bareiro. Y minutos más tarde, con un "Pirata" ya sin equilibrio ni prestancia, la visita tuvo una más clara que supo conjurar Olave.

Que más podemos decir del arquero. Encima tapó el primer penal y la llave parecía encaminada. La lluvia le otorgaba suspenso y muchos ya se imaginaban jugando contra el campeón de América en Medellín. La suerte cambió radicalmente. El golero rival le contuvo los remates a Sebastián Luna y a Gastón Alvarez Suárez para que los boletos viajen a Curitiba.

Fin de la primera incursión internacional, con sabor amargo, por todo lo que se generó dentro y fuera de las tribunas. El reconocimiento del hincha llegó con aplausos de agradecimiento a los jugadores, porque por primera vez cruzaron la aduana, no obstante, el sabor amargo en la boca no se va a quitar fácilmente por Alberdi. Porque perdió la imagen que logró en el primer "chico" y nunca asimiló la presión. No mantuvo la actitud que lo llevó a pasar la frontera y eso le fue fatal. Por eso, los octavos de final fueron el límite de un equipo que hizo méritos para seguir viajando aunque no logró aplomo y oficio suficiente como para seguir soñando.

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