Histórica sesión: la intención de voto de los diputados cordobeses

País 13/06/2018 Por
Héctor Baldassi expuso en contra de la despenalización del aborto: "El proyecto implica negarle la existencia a otra persona que no puede decidir sobre sí misma", manifestó el diputado.
Senado
Córdoba tiene 18 parlamentarios en la Cámara Baja. - Foto: Archivo


Enviada Especial - Buenos Aires CABA - Desde HCDN

Este miércoles 13 de junio es un día histórico: por primera vez el proyecto de Interrupción voluntaria del embarazo llegó a la Cámara de Diputados. La despenalización del aborto es uno de los temas más demandado por el feminismo.

El dictamen, que comenzó a ser debatido desde las 11 de hoy en el recinto tiene como base el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Contó con 64 firmas y recibió al menos cuatro modificaciones en busca de sumar mayores consensos y tentar a los legisladores aún indecisos.

Según “Economía feminista” hasta el momento hay 126 votos a favor, 122 en contra, 5 no confirmados, 3 abstenciones y un ausente.

Córdoba tiene 18 parlamentarios en la Cámara baja. Cambiemos cuenta con diez diputados: Mario Negri, Diego Mestre, Brenda Austin, Nicolás Massot, Héctor Baldassi, Soledad Carrizo, Olga Rista, Javier Pretto, Gabriel Frizza y Leonor Martínez Villada. El bloque Córdoba Federal está integrado por Martín Llaryora, Juan Brügge, Alejandra Vigo y Paulo Cassinerio. Mientras que el kirchnerismo está representado por Gabriela Estévez, Pablo Carro y Juan Pereyra (hoy como Concertación Forja). Por último, Adriana Nazario representa a UNA.

Brenda Austin: "La criminalización fracasó: no evita que las mujeres aborten"

“El Código Penal, ese pensado por hombres, en un Congreso donde las mujeres ni siquiera teníamos el derecho a votar, fue pensado con la amenaza de cárcel para las mujeres. Pensaron que así íbamos a cambiar de decisión. La criminalización fracasó. No evita que las mujeres aborten. Por el contrario, agrava el problema.

Votamos legislar sobre la realidad que tenemos. Sacamos el tema de abajo de la alfombra, sin miedo, sin tabúes, analizando los argumentos y así construímos ese dictamen de mayoría.

Les pregunto a los que están en contra si existe alguna evidencia que los haga cambiar de opinión, qué dato les permitirá cuestionarse creencias y afirmaciones. Acepten que están parados sobre una creencia religiosa, moral, individual y no sobre una política pública.

Qué hacemos con los cientos de miles de personas congeladas para darle derecho a la vida. Entonces si no es un derecho absoluto, discutamos en qué condiciones, cuándo y cómo decide una mujer interrumpir un embarazo. No es lo mismo el silencio y la complicidad que el acompañamiento que plantea la ley.

Hay países en el mundo que lograron bajar a cero no sólo la mortalidad de las mujeres sino también bajar las tasas de abortos, porque están acompañadas, porque tienen a disposición el sistema de salud. Negar este derecho los hace cómplices de las miles de mujeres muertas por aborto en la democracia. Una opción impone la libertad y otra obliga a actuar bajo la creencia de un sector insistente y con mucho poder de lobby en nuestro país.

El Comité de los derechos del niño le pidió a la Argentina hace 5 días que modifique su lesgislación y garantice a las niñas adolescentes su derecho a acceder un aborto seguro. Negarlo es una violación a los derechos del niño. Es degradante obligar a una mujer continuar con un embarazo no deseado. Algunos nos quieren hacer creer que la maternidad como destino es una obligación. Creen con argumentos falaces que se quiere imponer un control de natalidad: ¡no nos falten el respeto!

Aquellos que votan en contra tienen dos posiciones: los que tiene esta visión absoluta, que quieren volver a antes de 1921; y aquellos que legítimamente tienen dudas, que piensan en la despenalización. No sepulten la posibilidad de dar vuelta la página en la historia argentina. Voten los artículos en que se sienten contenidos.

Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan".

Nicolás Massot: "No estamos salvando las dos vidas apretando el no pero sí estamos obligando al Estado a hacer lo imposible por salvarlas"

Hemos meditado mucho qué posición tomar quienes nos oponemos a esto. De ninguna manera esto representa quedarnos en un status quo. Lo que esto representa es que tiene que ser el primer paso para dar una discusión seria sobre cuál va a ser el rol del Estado.

No venimos a discutir sobre despenalización, es el eufemismo más grande de este proyecto. Representa una legalización irrestricta. Tampoco venimos a discutir acá de salud pública.

Todos estamos de acuerdo que el Estado debe velar por el derecho a la vida.

El aborto va a seguir ocurriendo y va ocurrir igual. Entonces deroguemos el Código Penal, ¿qué es esto de que ocurre igual?

Dicen que es una cuestión de juventud y de género. Mientras haya mujeres que se crean más mujeres otras, esto no es una cuestión de género. Puede ser que haya juventudes detrás de esta iniciativa. Yo también hablo de la juventud, creo en la política , represento a la juventud que quiere cambiar las cosas. A partir de mañana van a encontrarnos trabajando en las alternativas. No encontramos lugar para iniciar un diálogo, una negociación.

Es un proyecto que busca esconder la renuncia de la política y del Estado. Hay dos opciones. No estoy de acuerdo con cuáles son esas dos opciones: se impone esa libertad sobre el derecho más importante y lo transforman en un derecho absoluto: un derecho tutelado a decidir sobre la vida de terceros.

No estamos salvando las dos vidas apretando el no pero sí estamos obligando al Estado a hacer lo imposible por salvarlas".

Juan Pereyra: "Tenemos que valorar la vida humana desde la concepción"

"Estamos tratando un proyecto de alto impacto social con fundamentos jurídicos, históricos sociológicos, muy debatido por la sociedad argentina. El proyecto está basado en el derecho a decidir de la mujer. Esa decisión implica la eliminación del concebido no nacido.  Está en su cuerpo pero es distinto: no tiene potestad, no es su cuerpo.

En nombre del derecho a decidir se pretende eliminar una vida humana: la libertad no es absoluta, es relativa. El derecho a decidir de la mujer frente al derecho a nacer del hijo no son equiparables. No sólo es biológica y éticamente incorrecto sino que encierra un acto de injusticia en términos de desigualdad de derechos.

Manifiesto mi rechazo al proyecto de despenalización del aborto porque estoy convencido que tenemos que valorar la vida humana desde la concepción ya que hemos recibido la vida gratuitamente pero la vida tienen un valor incalculable. Toda vida dale".

Olga Rista: "Soy católica, estoy en contra del aborto pero creo que la despenalización es el camino"

"Debemos entender que no es incompatible estar en contra del aborto desde lo personal y religioso y estar a favor de la despenalización. Soy católica y estoy en contra del aborto pero creo que la despenalización es el camino. Que una práctica esté prohibida no implica que no ocurra. (El aborto) ocurre en la realidad, seguirá ocurriendo de la misma manera.

La discusión no es si el Estado puede prohibir el aborto con una ley o si puede establecer cuándo comienza la vida. Estamos hablando de mujeres que están muriendo en los hospitales y en lugares inhóspitos porque se practican abortos clandestinos.

La criminalización fracasó en nuestro país. Mujeres de todas las clases sociales se realizan abortos, pero sólo las que tienen dinero pueden pagar por un aborto seguro y son las pobres las que no tienen acceso. Allí se transforma en un tema de salud pública y de derechos humanos que busca justicia social.

Están en tensión las creencias religiosas, por eso no importan las cifras. ¿Qué son las creencias? Son muros, muros de contención que no nos permiten cambiar, hacen que tengamos terror a cambiar. Dicen que (al aborto) lo van a  tomar como un método anticonceptivo más o que todas van a ir a hacerse abortos. No. Lo mismo pasaba cuando se discutía el matrimonio igualitario o el divorcio. Pensaban que iba a ir la sociedad en masa a divorciarse. Había miedo al cambio, al no control. Anímense a hacer un cambio en la Argentina. Nos hace falta por todas las mujeres que están sufriendo en este momento".

Leonor Martínez Villada: "Vamos a tratar de humanizar el debate sino no tenemos salida como sociedad"

"Está en juego un valor fundamental: la vida humana. Existió una guerra de estadísticas, de cuestionamientos a la constitucionalidad o no de esta ley. Para ser un debate serio debemos partir de una base muy concreta: en qué momento comienza la vida humana.

Si nos basamos en la ciencia, en la biología y en la genética debemos entender que comienza en la concepción, en la unión del óvulo y el espermatozoide. Si no tenemos en cuenta a la ciencia quedaremos atrapados en una política ideológica de descarte del ser humano, donde lo que no puedo resolver lo corro.

Estoy a favor de las dos vidas. El aborto es un abuso de poder. No es lo mismo el derecho de una madre a su libertad, a su deseo, a su clarificación de vida que el derecho a la vida. Hay una inequidad manifiesta el derecho a la vida está por encima de la libertad, sin vida no hay libertad.

Cómo es posible que el útero de la madre sea el lugar más oscuro y peligroso para el ser humano. Espero que este debate se humanice. Tratemos de agilizar la ley de adopción, para que miles de niños puedan tener una familia.

Se trata la interrupción voluntaria del aborto, acá no se interrumpe nada, se elimina. Vamos a tratar de humanizar el debate sino no tenemos salida como sociedad".

Pablo Carro: "En Córdoba la mujer no tiene derecho a un aborto legal que la ley garantiza hace casi 100 años"

"Quisiera destacar la intervención la intervención de María Teresa Bosio, referente de Católicas por el derecho a decidir. Contó que en Córdoba, por un amparo presentado por la asociación civil Portal de Belén, las mujeres no tienen derecho a un aborto legal. Hoy en Córdoba la mujer no tiene derecho a un aborto legal que la ley garantiza hace casi 100 años.

Al Ministerio de Salud (de la provincia) no le interesan las mujeres pobres que mueren a causa de un aborto. Estamos esperando que el Tribunal Superior de Justicia defina esta situación. Como decía Austin “los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan”.

Hoy estamos discutiendo un proyecto que para muchos de nosotros era una lucha lejana. A fuerzas de argumentos y de una lucha incansable de las mujeres estamos debatiendo un tema que toca los lineamientos de los partidos tradicionales.

Hoy hay pañuelos verdes en toda la Argentina. Esta marea verde no se puede detener. No empieza ni termina con la sanción de esta ley. Este cambio llegó para quedarse. Quiero reconocer a las miles de mujeres que nos trajeron hasta aquí a discutir este tema. Están cansadas de tantas desigualdades. Todos nos merecemos vivir en una sociedad con más derechos y menos privilegios, por eso mi voto será afirmativo".

Javier Pretto: "Estoy convencido de que este proyecto no es la solución para el problema de fondo"

"A esta altura del debate tengo algunas certezas: la primera es que estoy a favor de la vida siempre. La segunda es que el embarazo no deseado y el aborto son una tragedia a mi juicio, inevitable. Estoy convencido de que este proyecto no es la solución para este problema. Gracias al tiempo político que vivimos, podemos debatirlo y ponerlo sobre la mesa".

Este tema vino para quedarse en la agenda pública y creo que es el resultado más importante que se consiguió en estos meses de debate.

Siempre en la cúspide está la vida. Ahora, creo que no tiene sentido pensar si el derecho a la vida o el derecho a la libertad. El derecho a la vida es el primero, y el que le da valor a todos los demás.

Creo que hay formas de resolver este conflicto que planteamos, porque todos los que militan del lado de los pañuelos verdes o celestes, han considerado que las políticas públicas destinadas a prevenir este flagelo fracasaron.

Si lo planteamos como un Boca-River, estamos mezclando conceptos que nada tiene que ver con la discusión de fondo. El problema que radica aquí es de salud pública y para resolverlo no hay otra solución que revisar porqué hemos fracasado. Tenemos que unirnos y apelar a la política pública que resuelva el problema y no ir directamente al aborto que no resuelve el problema.

El anuncio de la vida en una familia pobre es para celebrar. La acerca a la salud y a la educación a la madre y a la familia entera. No me quiero resignar a que no nos podamos poner de acuerdo en abocarnos a resolver con políticas públicas serias este flagelo. Por eso no acompaño este proyecto".

Gabriela Estévez: "Tenemos la responsabilidad de garantizar el derecho a no tener que vivir con un estigma social"

'"Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política, de los destinos de su país. Ha llegado, en síntesis, la hora de la mujer argentina, redimida del tutelaje social, y ha muerto la hora de la mujer, relegada a la más precaria tangencia, con el verdadero mundo dinámico de la vida moderna'.

Estas palabras las expresaba en una plaza de mayo colmada Evita cuando se había votado positivamente la ley de voto femenino. Ojalá hoy los diputados y diputadas que estamos acá, podamos salir a mirar a todas esas hermanas feministas que han conformado una marea verde y podamos decirles que hoy nos hemos sacado un tutelaje de encima.

Hoy estamos discutiendo un derecho por el que hace muchos años venimos luchando las mujeres, el derecho a la autonomía, el derecho a la decisión sobre nuestros propios cuerpos.

Cuando una se posiciona desde el lado de la clandestinidad, cuando una se posiciona desde el lado de negarle a la mujer la posibilidad de decidir de planificar su vida, está negándole un derecho, está negándole el derecho a tomar definiciones, a poder decidir qué es lo que quiere hacer, cuál es su plan de vida, en qué momento maternar, y yo lo puedo decir porque tuve esa posibilidad, yo pude decidir cuando quise maternar, con quién, en qué momento, de qué manera.

El aborto no es traumático en sí por la práctica, el aborto es traumático por la clandestinidad, por lo que significa tener que ocultarlo, por lo que significa la vergüenza a la que nos condenan, por lo que significa el juicio moral que se ejerce sobre nosotras cuando decidimos sobre nuestro cuerpo, por lo que significa tener un sistema cultural patriarcal y heteronormativo que nos condiciona.

Como diputados nacionales, tenemos la responsabilidad de garantizar a todas las mujeres, hombres trans y personas con capacidad de gestar, el derecho a acceder a una práctica segura y el derecho a no tener que vivir con un estigma social".

María Soledad Carrizo: “Izo en lo alto la bandera de mi partido que me obliga a defender la vida”

“Mi primera duda es la falta de coherencia entre los medios y los fines. Buscamos como fin último preservar la vida de la mujer, pero sin considerar que implica eliminar otra vida; simplemente buscando la causal de un embarazo no deseado. Es priorizar una vida sobre otra.

En segundo lugar, a través de todas las instancias, los distintos fundamentos que se han esgrimido para hoy llegar a un proceso de legalización ocultando en un ropaje de salud pública diciendo que es una cuestión de darle una oportunidad a las que menos tienen pero que no toman el valor de decir que se está priorizando la libertad de la mujer a elegir que es el del niño por nacer. No dudo en la jerarquía de valores y opto por la vida.

Tampoco la legalización es la solución. La legalización también mata. Otra duda que también tenemos que analizar es el arraigo constitucional que tiene el derecho a la vida. Otra duda es que justamente se promueve la cosificación del ser humano. Una vida de 14 y un día si tiene dignidad, No podemos crear entres susceptibles de eliminar hasta la semana 14.

Izo en lo alto la bandera de mi partido que me obliga a defender la vida sin estigmas de clase y oficio y entendiendo al hombre como hombre con dignidad y como ser sagrado, me parece absurdo garantizar un derecho este proyecto busca enterrar el derecho a la vida”.

Alejandra Vigo: "No existe una política que defina y contenga a las situaciones de aborto"

"Simplificar es sin duda alguna la dificultad de este asunto. Legalizar el aborto no debió plantearse como una cuestión ideológica o subjetiva. Son más dudas que certezas las que tengo.

Lo cierto es que nos preocupa a todos el aborto clandestino y el entorno vulnerable en que muchas mujeres se practican un aborto y se las criminaliza. El aborto es la excepción. Es lo que hay que prevenir. Sin prevenir las causas que lo provocaron estamos empezando por el final y no por el principio.

No puede haber aborto legal sin un plan específico de contención. Este aspecto hoy no existe. No existe una política que defina y contenga a las situaciones de aborto. Hay que crear nuevas herramientas y actualizar los sistemas sanitarios.

Quiero remarcar la liviandad del Gobierno nacional y del tratamiento de debate de esta ley. Voy a solicitar la abstención en este debate porque me parece que el Gobierno en este debate quiere simplemente que las provincias y los municipios hagan lo que puedan para enfrentar una cuestión que hay que resolver pero que tiene que estar respaldada por las políticas públicas".

Diego Mestre: "Si no respetamos el derecho a la vida no podemos ejercer ningún otro derecho"

Luego de leer el proyecto pude observar que se quiere crear un nuevo derecho pulverizando a otro derecho: el derecho a la vida. Hay dos derechos en pugna, por un lado el derecho a la libertad, el derecho a decidir de la mujer. Pero por otro lado, está el derecho a la vida de las personas por nacer.

El derecho a la vida es preexistente. Si no respetamos el derecho a la vida no podemos ejercer ningún otro derecho. La Convención sobre los Derechos del Niño establece que los niños tienen protección antes y después del nacimiento. Ese antes hace que este proyecto sea absolutamente inviable.

Aquí claramente se está afectando a un tercero, y ese tercero es la persona por nacer. Por eso, estoy convencido de que esta ley es inconstitucional. Si pasa al Senado y es aprobada, será la Justicia la que a través de una demanda declare la inconstitucionalidad.

Hay que darle plena eficacia a la Ley nacional de salud sexual y reproductiva. Tenemos que crear centros de atención para las madres. Tenemos que desburocratizar la Ley de adopción. Ese es el camino.

Y no es que no tengamos propuestas. La propuesta es que cuando tenemos un Estado presente, eficiente y que le dé prioridad a la salud pública entonces ahí el desarrollo humano sí que se acelera.

Hay que seguir trabajando. El camino es la prevención. Con este proyecto estaremos menoscabando el derecho a las dos vidas".

Héctor Baldassi: "El proyecto implica negarle la existencia a otra persona que no puede decidir sobre sí misma"

Es un hecho natural que la vida empieza con la concepción. 

En este caso, (el proyecto) se trata de una decisión que implica negarle la existencia a otra persona que no puede decidir sobre sí misma. La vida se renueva por generaciones. Venimos a reemplazar a otros que van cumpliendo su ciclo. Somos protagonistas de una época y nuestros hijos vienen con la misma misión. Sería egoísta impedirles que la cumplan. La vida es una creación de la naturaleza y sólo ella tiene el derecho absoluto a interrumpirla.

Respeto a los que piensan diferentes. Pero partimos de valoraciones distintas. El embarazo no deseado se puede evitar mediante prácticas de anticoncepción y educación sexual. Es responsabilidad del Estado asumir este rol protector, poniendo al alcance de todas las mujeres instrumentos y herramientas que garanticen su protección. Acompaño las excepciones existentes, producto de violaciones o abusos, así como también aquellas interrupciones que deben realizarse por situaciones terapéuticas contempladas normativamente.

Debemos reconocer que el embarazo no deseado es un problema. Pero debemos pensar una propuesta superadora que piense en toda vida humana".

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