“El cuerpo es el primer territorio que debemos conquistar”

Córdoba 03/06/2018
Lo afirmó Ana Falú en el segundo encuentro de la diplomatura en Acompañantes Comunitarios contra la Violencia de Género, de la que participan 1.200 personas.
Ana Falú
Ana Falú participó el sábado en la diplomatura de Acompañantes Comunitarios Contra la Violencia de Género. Foto: Gentileza Gobierno provincial

Más de 1.200 personas, en su mayoría mujeres, participaron del segundo encuentro de la Diplomatura en Formación de Acompañantes Comunitarios Contra la Violencia de Género. Se trata de un espacio de aprendizaje e intercambio organizado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia junto a universidades públicas y privadas.

Este sábado expusieron cuatro conferencistas de nivel internacional: Ana Falú, directora del Centro de Intercambio y Servicios del Cono Sur Argentina para la investigación y promoción del hábitat (Ciscsa); Luz Haro Guanga, presidenta de la Asociación de Mujeres de Juntas Parroquiales Rurales del Ecuador; Evelyn Márquez Álvarez, miembro de la Sociedad Cubana de Investigaciones Filosóficas; y Susana Chiarotti, integrante del Consejo Asesor del Comité Latinoamericano y del Caribe para la Defensa de los derechos de las mujeres (Argentina).

La diplomatura es gratis y se extenderá durante todo el año con encuentros mensuales. Las asistentes cuentan con el beneficio del Boleto Educativo. En el predio de la Universidad Provincial de Córdoba, ubicado en pleno Parque Sarmiento, la organización montó una carpa para que las asistentes intercambiaran experiencias con las especialistas en 25 talleres de diversas temáticas.

“Cuando una víctima llega al Polo de la Mujer es porque antes hemos fracasado como sociedad al no haberle dado la ayuda que necesitó mucho antes”, dijo Claudia Martínez, secretaria de Lucha contra la Violencia a la Mujer y Trata de Personas. .

En la conferencia sobre violencia en el espacio público, Ana Falú señaló: “El primer territorio de derechos es nuestro cuerpo”. La arquitecta tucumana indicó que el cuerpo de las mujeres ha estado vedado para sus propias decisiones y citó los ejemplos de la sexualidad y la reproducción. “Yo pienso que si no nos apropiamos de este primer territorio de derechos será difícil apropiarse del territorio de la casa, de nuestro cuarto, del barrio, de las plazas. Esos son territorios dominados por el hombre de la casa o para las barras masculinas. La calle está pensada y actuada en clave masculina”, dijo, y sentenció: “Sin ese primer territorio, que es el cuerpo, es muy difícil que podamos apropiarnos de la ciudad”.

Por su parte, la rosarina Susana Chiarotti rastreó los orígenes de la violencia machista en el surgimiento de la sociedad capitalista, con el asomo de la propiedad privada. Señaló que hubo un momento histórico de “derecho materno” y cierta armonía entre hombres y mujeres. Para ella, “esto empezó romperse con la propiedad privada que exigía que el varón supiera a quién le iba a heredar sus bienes y sus hijos. Eso requería que la mujer estuviera controlada, desde su sexualidad, ante todo. Para que el control sea posible, requirió violencia”, contextualizó. 

Para la cubana Evelyn Márquez Álvarez, la violencia “está basada en desigualdades por razones de género, que provocan daños físicos, psicológicos, económicos, patrimoniales y sexuales, causando diferencias en los derechos”.

Luz Haro Guanga cerró la conferencia. Es consejera nacional y líder del movimiento de mujeres rurales de Ecuador. Por la tarde, además, participó de una mesa de reflexión y dialogo político con mujeres de comunidades de pueblos originarios y pueblos campesinos de Córdoba. En esa mesa se trató la violencia contra la mujer en ámbitos rurales.

“Las mujeres no hemos nacido para ser inferiores, sigamos creyendo en nosotras mismas, querer es poder”, dijo. En su casa, su vida y su trayectoria política son igualmente inspiradoras. “Como mujer encontré obstáculos tanto dentro de casa como afuera. En la vida política era incoincó una mujer participando”, cerró.

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