Caso Mercedes Saldaño: “La condenaron sin probar que mató a su bebé”

Sociedad 15/05/2018 Por
Así lo manifestó Silvia Osaba, abogada de la joven detenida en Bouwer por el homicidio de su hijo recién nacido. El hecho ocurrió en julio de 2016, en Alta Gracia. Saldaño recibió 11 años de prisión.
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Mercedes Saldaño está presa en Bouwer con una condena por 11 años. - Foto: gentileza Resumen de la Región

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Esta semana el tribunal técnico de la Cámara 11° del Crimen, integrado por Susana Frascaroli, Graciela Bordoy de Pizzicari y Daniel Ferrer Vieyra, leerá la sentencia de la condena a Mercedes Saldaño, acusada de matar a su hijo recién nacido y de mutilarlo. La joven de 26 años fue condenada a fines de abril a 11 años de prisión por el delito de “homicidio calificado por el vínculo atenuado por causas extraordinarias”. El fiscal Diego Albornoz había pedido 10 años. "No podemos condenar a perpetua, aquí existieron condiciones atenuantes", dijo durante su alegato.

Sin embargo, según la abogada defensora de Mercedes Saldaño, Silvia Osaba, hay elementos que generan cierto ruido a la hora de analizar el caso ocurrido en julio de 2016 en la ciudad de Alta Gracia. Para la letrada lo que podría parecer una pena menor, atenuada, es una “condena sin pruebas” y generada “de antemano” tanto por la misma Justicia como por la opinión pública, y fogoneada por los medios “que desde un primer momento no barajaron otro culpable que Mercedes”. 

"​Es que los atenuantes hacen referencia a un leve estrechamiento de conciencia” que respondió al puerperio y hablan de una situación extraordinaria, ya que ​Mercedes tenía dos hijos y “era una madre abocada a la crianza de ambos. Pero en ningún momento ponen en duda si mató o no mató al bebé, aún a falta de pruebas y testimonios​. No hay nada que pruebe cómo murió el bebé o quién lo mató", señala la letrada.

La joven condenada, ¿era maltratada por su marido?

Antes de estar alojada en la cárcel de Bouwer, Mercedes trabajaba como secretaria en una inmobiliaria, cuidaba de sus hijos, estaba en pareja, y le faltaba una materia para terminar el secundario. Fuentes cercanas a este medio aseguran que el marido de la joven la maltrataba a la vez que la obligaba a vivir en un lugar con condiciones mínimas de habitabilidad, mientras que una vez ocurrida la tragedia él se mudó a una casa con comodidades, totalmente distinta a la vivienda en la que vivía con Mercedes.

“Era una forma de castigarla, hay compañeras de trabajo de ella que la vieron llegar en distintas oportunidades con moretones, hasta en la cara, pero ella jamás se animó a denunciarlo. Ella le obedecía en todo porque le tenía miedo. Además siempre pensaba que dios iba a ayudarle y por eso no se defendía”, cuenta una fuente a LA NUEVA MAÑANA.

No se pudo determinar la causa de muerte del bebé

La autopsia practicada al cuerpo del bebé no pudo determinar la causa de su muerte. Si fue hipotermia, asfixia, un golpe. En ese sentido la abogada de Saldaño insiste: “Si no se sabe cómo falleció, no se puede determinar el momento y cómo fue, tampoco se puede saber quién fue. Ella dice que no se acuerda nada de ese momento. Pero puede estar encubriendo a otra persona. ¿Cómo sabe la Justicia que fue ella quien lo mató y lo mutiló? Lo puede haber dejado en el pasillo de la casa donde vivían, que era un pasillo común, y que alguien lo haya matado luego. Todo puede ser. La condenaron sin probar que mató a su bebé””, asegura Osaba.

Para la letrada, una de las puntas del ovillo del caso Saldaño debiera desprenderse de uno de los principios básicos del derecho civil, establecido por el filósofo alemán Rudolph Von Ihering, para quien “el interés es la medida de la acción”. “Primero debemos tener en cuenta la personalidad de Mercedes, que era tímida y sumisa, excelente madre, y que estaba enamorada de otro hombre que no era su esposo, de quien queda embarazada. Una vez sabido eso, la pregunta que debemos hacernos es ‘¿a quién le interesaba que ese niño no naciera?’. Quien era su esposo en el momento del hecho la tuvo amenazada durante todo el embarazo para que no dijera a nadie que esperaba un hijo. Sabía que no era de él. Sin embargo, repetía en declaraciones ‘mi hijo, mi hijo’. Hay cosas que no cierran, pero en esta sociedad y en esta Justicia, la primera condenada es la mujer”.

Un dato clave que forma parte del expediente y que genera aún más sospechas a la hora de analizar el hecho, es que en el baño donde la mujer dio a luz fueron halladas ropas para bebé. Estos elementos fueron secuestrados y, según altas fuentes judiciales, forman parte de la investigación.

“Ella no habla"

Durante todo el proceso del juicio Mercedes dijo que no recordaba lo que pasó aquel día. Callada regresó a Bouwer, donde permanece detenida y donde finalmente rindió la materia que le restaba aprobar para terminar el secundario. También allí, en Bouwer, preparó los souvenires para el cumpleaños de uno de sus hijos. Hizo 33 muñequitos.

Separada de su esposo, ahora Mercedes está en pareja con el padre del bebé asesinado por cuyo crimen está presa. “Se murió su hijo y él sigue con ella. Esas son cosas que hablan por sí solas, y que los jueces no tienen en cuenta. Como tampoco tuvieron en cuenta que se le cayeron todos los dientes, o la rosácea que sufre debido al estrés. Ella no habla. Sigue pensando que dios la va a ayudar. Jamás dijo que mató al bebé y tampoco dijo quién lo hizo”, dice la abogada. El testimonio de un policía de apellido Vélez fue el que pesó en la causa, y donde dice que la mujer se le acercó y le confesó lo que había ocurrido. Sin embargo, el mismo día, una médica del Hospital que la atendió dijo que ella respondía con monosílabos, que estaba en shock".

​Osaba adelantó a LA NUEVA MAÑANA que tras la lectura de la sentencia, presentará la casación. Será entonces el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba quien deba expedirse.

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