Todo es sucio, en este primer año de MM. ¿Será limpio el 2017?

Opinión 29/12/2016 Por
Se va el 2016. Con él se va Prat Gay, después –dice- de hacer el “trabajo sucio”. Todo es sucio en este primer año de gobierno de MM (Mierda Mierda). ¿Lo que viene será limpio?
luis rodeiro

Devaluación, inflación, pérdida de trabajo, aumento de la pobreza, rendición miserable frente a los fondos buitres, endeudamiento feroz; eliminación o baja de las retenciones, favoreciendo a los poderosos; importaciones en perjuicio de sectores de la industria nacional, aumento salvaje de los servicios públicos, etcétera, etcétera. ¿Ahora viene el “trabajo limpio”? Todo es sucio, en este primer año de gobierno de MM (Mierda-Mierda). ¿Lo que viene será limpio?

En el Portal del Infierno, Dante escribió: “Aquellos que entraís aquí, abandonad toda esperanza”. ¿Se repetirá esta advertencia en el Pórtico del 2017?

Los nuevos ministros –el “ministro del ajuste” y el ministro del “endeudamiento” – no significan el reconocimiento del fracaso del plan económico para los sectores populares. Prat Gay no se va por las medidas tomadas a favor de los intereses de los sectores privilegiados y en contra de los intereses populares. Se van, porque consideran que hay que profundizar el ajuste y el endeudamiento externo (a través de “relaciones carnales” con el FMI).

Todo es sucio, en este primer año de gobierno de MM. ¿Será limpio el 2017? Con Prat Gay o con sus herederos. Lo que se avecina es profundizar las políticas contra los que llaman el “costo laboral”; es desarmar la política social conquistada durante el gobierno popular, incluido los tribunales laborales; es presionar sobre las paritarias; es “recuperar” las empresas “recuperadas” por los laburantes; es vetar el salario mínimo.

Es el avance salvaje contra el Estado de Derecho. Es la vergüenza jurídica de la detención arbitraria de Milagro Sala; es la persecución de los jueces amarillos a Cristina, con la complicidad de la Corte Suprema; es la represión a la protesta social; es la existencia de presos políticos; es la ofensiva contra inmigrantes de la Patria Grande; es el desprecio por el poder legislativo, con la complicidad de los que han descubierto el negocio de la “gobernabilidad”.

Es el desmantelamiento de las políticas de la memoria; de la cultura, con hostigamiento a los artistas que piensan diferente y la degradación de los espacios propios; es el fin del desarrollo científico.

Estamos en la entrada, ya hemos entrado “gradualmente”, en el pórtico del Infierno. La única manera es parar los avances en todos los campos del amarillismo neoliberal. Movilizarse. Unirse contra los que están dispuestos a resistir democráticamente. La verdadera unidad está en la calle y en la reinvención de la alternativa nacional y popular. Y digo la verdadera, porque los que han vivido la historia del movimiento popular, sabemos que la muletilla de la “unidad” ha sido una estrategia de la derecha para frenar las luchas populares. No dejemos el campo orégano para la desesperanza. Hay que unir la resistencia de todos los atropellos. Quizá podamos decir, entonces, que el 2017 será mejor que este 2016.

Luis Rodeiro, periodista y escritor.

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