Vecinos se oponen a proyecto inmobiliario en zona inundada en el 2015

Sociedad 27/09/2016
se trata de un loteo ubicado en la ciudad de Jesús María y que fue aprobado por decreto sin los estudios impacto ambientales.
Una fuerte polémica se desató en la ciudad de Jesús María ante el avance de un loteo en una zona que fue afectada por las inundaciones ocurridas en el 2015.
Se trata de 13 hectáreas en la zona de Alto Molinos.
El área a intervenir se encuentra próxima al río Guanusacate, alcanzando una proximidad de 52 metros en uno de sus extremos.
según informa el semanario local Primer Día, el proyecto se encuentra con la pre-factibilidad otorgada por el Municipio y en estudio por la Provincia, que lo clausuró temporariamente por iniciar tareas sin haber completado el proceso de aprobación.
Se esperaba que hoy se realizara la audiencia pública obligatoria para este tipo de emprendimientos, pero fue suspendida a último momento.
Los vecinos Agustín Araya, Gerardo Guirado, Daniel Ponso, y Rafael Di Marco –padre de la fallecida Mariana durante las inundaciones de 2015- presentaron ante Javier Britch, secretario de Ambiente provincial, una nota solicitando el cese de actividades en el loteo ante la presunción de su falta de habilitación.
Los vecinos también recordaron al funcionario lo ocurrido en 2015 y la precaria situación ambiental del lugar que habitan, tras lo cual la Policía Ambiental procedió a la clausura ya que se constató que había acciones en el loteo por fuera del marco legal vigente. Es decir se empezó a trabajar sin cumplimentar todas las aprobaciones en Provincia.
El proyecto urbanístico es encabezado por el ex intendente Marcelino Gatica, quien pone el acento en “aspectos positivos” de la obra para esa zona como una futura “instalación de cloacas”. La reconocida investigadora Alicia Barchuk alerta que la cuenca “ya ha mostrado los síntomas de mayor gravedad, con erosión retrocedente” y en estas áreas “no se puede seguir cambiando el uso del suelo para urbanizar”.  
El expediente del proyecto se inició en 2013. Los datos que presenta el propio Estudio de Impacto Ambiental, con fecha julio de 2016, refiere a un loteo de más de 131.000 metros cuadrados, antiguamente de uso agrícola, que “prevé el desarrollo de 84 lotes de 1.000 y 1.200 metros cuadrados cada uno”. Según señaló el actual titular de Ambiente del municipio de Jesús María, Hugo Cagliero, la pre-factibilidad “se otorgó en 2014” y “no había ningún motivo legal para no otorgarla, ya que se encuentra en zona urbanizable y no está situada sobre línea de ribera”. 
Las inundaciones y crecidas del río ocurridas en el verano de 2015, largamente documentadas en medios de comunicación, motivaron la presentación de un amparo por parte de vecinos contra la Provincia por la falta de obras que mitigaran el impacto del avance del agua sobre zonas urbanas. En esta área –oeste de la ciudad-, se desprendieron pedazos de lote (de más de 150 metros en algunas partes) del ya existente barrio Alto Los Molinos e incluso el río atravesó el fondo del country Barrancas, ambos ubicados hacia el este del loteo en proyección. 
Aprobación por decreto 
El 23 de octubre del año pasado, el Ejecutivo municipal aprobó el anteproyecto del loteo mediante el decreto 494/2015, con la firma del intendente Gabriel Frizza y de Cagliero, entonces secretario de Desarrollo Urbano.
“Ese decreto implica que todo lo presentado por el loteador está conforme a las ordenanzas correspondientes”, explicó Cagliero. Consultado acerca de si lo ocurrido con el río en febrero de 2015 podía modificar este trámite, el funcionario aclaró que “si existe riesgo lo determinará Ambiente de la Provincia”.
Por su parte Marcelino Gatica señaló que “se fueron presentando desde 2013 todos los trámites” y aclaró que “nunca se dejó de trabajar ni se puso en cuestión el proyecto”. “Incluso se pagaron 150 mil pesos a la Municipalidad en concepto del proyecto de agua y cloacas”, agregó. Ante la consulta de si era riesgoso abonar ese monto a pesar de no tener la aprobación final de la Provincia, Gatica sostuvo que “es parte de poder avanzar con un emprendimiento” mientras se sigue tramitando. 
Por su parte, la actual titular de Obras Públicas y Privadas municipal, Mariana Kinen, también señaló que “al no estar en línea de ribera no había motivos para no dar pre-factibilidad”, y reconoció que en los últimos meses, ante nuevos pedidos de loteos, “hay un criterio de que todo pase antes por Ambiente de la Provincia” y una mayor atención respecto a las zonas de influencia del río. En paralelo, Jesús María gestiona ante Nación un estudio geomorfológico para conocer en profundidad los movimientos del cauce del río Jesús María que sirva a los fines de planificar futuras urbanizaciones. 
Contrapunto 
En julio de este año, la empresa presentó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que se señala que el “curso de agua más importante en el entorno del sitio de emplazamiento es el Río Guanusacate” que “se encuentra aproximadamente a cien metros de distancia del límite Oeste y a trescientos metros del límite Norte del predio”.  Para reducir el impacto del escurrimiento, afirma el EIA, se implementará una laguna de retardo.
Consultada sobre este tipo de intervención en la zona, la doctora en Ciencias Agropecuarias y especialista en el análisis de cuencas Alicia Barchuk apunta que aquí “hay un alerta máxima, una situación de mucha gravedad ambiental, donde no se puede seguir haciendo este tipo de cambio en el uso de la tierra”. Esta investigadora, quien fuera presidenta de la Comisión de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de la Provincia, estuvo relevando la cuenca desde Sierras Chicas hasta Jesús María, a través de monitoreo satelital y trabajo de campo. Una de las zonas evaluaas fue Alto Los Molinos donde se advertió “la necesidad urgente de un plan de reforestación en los márgenes del río” y paralelamente “un freno a los proyectos urbanísticos y cambio en las prácticas agrícolas de siembra directa”.

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