Jóvenes que construyen su futuro a través de la música

Sociedad 25/09/2016
Se trata de los alumnos que integran el taller de luthería que se dicta en barrio Müller. Allí, los chicos construyen violines que luego serán utilizados en una orquesta que ellos mismos formarán.
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1 / 4 - Fotos: Diego Roscop.

“Los chicos descubrieron que pueden hacer cosas positivas. No tienen que responder al mandato social de ‘sos ladrón o sos policía’”, manifestó el cura Mariano Oberlín quien está a cargo de la parroquia Crucifixión del Señor, de barrio Müller.

Allí, a través de su labor pastoral, trabaja con jóvenes de la zona con el taller de lutheria para darles una oportunidad y escapar de la marginalidad.

Considerado uno de los instrumentos más aptos para transmitir emociones, los violines se han convertido para un grupo de jóvenes de barrio Müller en un medio  que puede reproducir las palabras del corazón.

El taller, que se inauguró el 1º de septiembre, cuenta con la participación de 12 jóvenes de entre 13 a 25 años que se encargan de fabricar violines: “Para nosotros es un desafío. Me sorprendió la respuesta de los chicos. Empezamos con 3 alumnos y ahora somos 12. Desde que entran hasta que se van siguen trabajando, se entusiasman mucho. Están fascinados”, indicó Juan Tatian, profesor y director de la orquesta infantil de barrio El Chingolo, “Casa Macuca”, quien agregó que los chicos adquieren “cierta disciplina”: “Por un lado les da la posibilidad de aprender un oficio nuevo y, por el otro, es una fuente de trabajo a futuro”.

Si bien el taller dura sólo cuatro meses, los docentes tienen la esperanza que se replique el año próximo: “Por el momento conseguimos darle el formato de taller que dura hasta fin de año, pero en cuatro meses los chicos no terminan de construir un instrumento”, indicó Oberlín y remarcó  que esta actividad saca “todo lo bueno que los chicos tienen adentro. Un instrumento no sólo es bello exteriormente sino que puede adquirir vida cuando alguien lo toca”.

Taller de orquesta, en marcha

Mientras tanto, y si todo transcurre como lo planeado, esos mismos instrumentos que están siendo creados por los jóvenes serán utilizados en el taller de orquesta. “La idea es que sea una cuestión conjunta. Las orquestas barriales son una de las patas del taller de lutheria”, manifestó Guillermo Zurita, profesor superior de violín y fundador y director de la Orquesta “Macuca”.

De a poco, los jóvenes violinistas van alcanzando un dominio del instrumento cada vez mayor. El alumno se enfrenta al reto de controlar movimientos de dedos, muñeca, antebrazo, codo, minúsculos y casi imperceptibles algunos de ellos.

“Primero comienza como algo lúdico, es un trabajo de mucha paciencia y dedicación. Siempre estamos con el temor de creer que se van a aburrir. A veces nos preguntamos si lo verán como algo complejo”, indicó Zurita y remarcó: “Se trata de llevarlos a un desafío. No se aprende aquello que no gusta. El gusto y el placer es algo importantísimo”.

Tras adueñarse de un lenguaje que no abandonarán jamás, los jóvenes atraviesan obstáculos que les pone la vida y logran ver en un pedazo de madera rústica la belleza de las cosas y, por consiguiente, su belleza interior.

Cómo colaborar

Para continuar con el proyecto de taller de orquesta, los docentes necesitan de la donación de violas, violonchelos y contrabajos. Los interesados podrán llevar sus donaciones a calle Cartechini 428 de barrio Müller - Maldonado.

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