Sabor a poco para Córdoba en el Presupuesto nacional

Política 26/09/2016
El gobernador reunió el viernes en el Centro Cívico a legisladores nacionales para analizar el proyecto de Cambiemos. Sorprendieron los 14 mil millones globales para las trece cajas provinciales no transferidas, cuando para Córdoba se esperan 5.200 millones en 2017. Lejos del PJ, Unión por Córdoba negociará con el oficialismo nacional, pero también espera posicionamiento de Sergio Massa.

“Un presupuesto tensionado que refleja que les cuesta llegar. Y donde los fondos para Córdoba no son los que nosotros esperábamos”. Así definió una alta fuente del Gobierno provincial al proyecto presupuestario nacional que la administración de Mauricio Macri presentó la semana pasada y que ya se debate en Diputados.

El viernes pasado, horas antes de viajar a Kuwait y Emiratos Árabes, el gobernador Juan Schiaretti se reunió en el Centro Cívico con los diputados nacionales del bloque de Unión por Córdoba y el senador nacional Carlos Caserio, encuentro del que participaron además el ministro de Finanzas, Osvaldo Giordano, y el de Inversión y Financiamiento, Ricardo Sosa, entre otros funcionarios.

Dos fuentes seguras del cónclave sostuvieron que hay dos temas que preocupan al mandatario en la proyección de ingresos y egresos que diseñó para 2017 el equipo del ministro de Hacienda de la Nación, Alfonso Prat Gay. Uno, es la plata para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones. El otro es la obra pública. Como telón de fondo, en el Panal ronda una alerta sobre la economía nacional que, según la foto del Presupuesto (considerado más “realista” que los últimos confeccionados por el kirchnerismo), no cierra.

“No pueden recortar más subsidios y el gasto previsional crece inmensamente. Relajaron un punto la pauta del déficit, que no es poco, pero les cuesta llegar, aún con la optimista previsión de ingresos que se observa, y con endeudamiento”, sintetizó un funcionario.

Schiaretti hizo foco en la partida que la Nación destina al financiamiento de los sistemas provisionales no transferidos. Son 14 mil millones globales, pero no aparece desagregado lo que se acordó con Córdoba.

Según el acuerdo que se firmará en breve, la Nación reconoce 4.200 millones para 2016, de los cuales líquidos llegarán 1.500 millones y el resto se usará para compensar deudas varias de la Provincia con el estado nacional. Pero para el año 2017, Córdoba espera el envío de unos 5.200 millones, computando la inflación, y ya sin canje por deudas. Por eso, al gobernador y sus técnicos los 14 mil millones globales les hacen ruido, teniendo en cuenta que otras doce provincias tienen cajas no transferidas. A primera vista la suma suena a frazada corta. “Si está en otro lado (en otra cuenta presupuestaria) la plata de Córdoba, no la encontramos”, comentó uno que estuvo en la reunión. El tema no es menor para la Provincia y los planes de Schiaretti.

Si bien el Gobierno dejó establecido que no habrá vuelta atrás con la ley 10.333 que eliminó el 82% móvil, también sostuvo que no tocará las pensiones, y esto se sostiene con plata. Además del acuerdo con Nación depende el reparto a los municipios del 15% de la coparticipación nacional que Córdoba recuperó en diciembre vía judicial. Resolver el grueso del déficit previsional, avanzar los gasoductos troncales y controlar los picos de inseguridad en la ciudad de Córdoba son las metas fuertes de Schiaretti para intentar repetir mandato en 2019. “Necesitamos saber que la plata estará, eso nos dará tranquilidad financiera: cinco mil millones en un presupuesto provincial de 80 mil millones con todo adentro, tienen mucha importancia”, reflexionó en voz alta una alta fuente del Panal.

  Menos de lo pensado

 El segundo punto que sorprendió para mal en el diseño presupuestario fue que la obra pública no refleja los acuerdos firmados entre Schiaretti y Macri. “Se habían firmado convenios por diez mil millones de pesos, pero en el Presupuesto figuran solo tres mil millones”, señaló el senador Caserio a este medio. El problema es que la Provincia esperaba que Cambiemos “bajara” obra pública este año, lo que no sucedió. En medio de la puja electoral que se viene, 2017 se convierte entonces en clave para dar impulso a obras que vienen demoradas por falta de fondos nacionales.

En general, las quejas en el Centro Cívico apuntan a los simbólicos diez millones de pesos asentados para la Ruta 158, la baja inversión prevista para la Ruta 9 Norte y lo insuficiente para la Ruta 7, para la cual se reclamarán otros 200 millones. En cambio, hay conformidad con lo proyectado para la Ruta 19 (2.000 mil millones para el año que viene, e igual monto para el 2018 y 2019). Tampoco hay quejas por lo asignado para finalizar la autovía 36 que une Córdoba y Río Cuarto, que permitiría avanzar en uno de los tramos más costoso de la obra, la traza sobre el perilago de Embalse.

“Schiaretti quiere que pidamos para Córdoba lo que la Nación se comprometió y no está en el Presupuesto”, redondeó el diputado demócrata cristiano Juan Brugge.

Las negociaciones ya comenzaron. Uno de los primeros a quienes le sonará el teléfono es al jefe del bloque Cambiemos en la Cámara baja, el cordobés Mario Negri. Unión por Córdoba entiende que el radicalismo tiene tanto interés como ellos en mostrar avances en rutas del interior provincial, en vísperas de unas elecciones de medio tiempo que son decisorias para el futuro de la administración amarilla. De cualquier modo, un funcionario muy cercano al gobernador aclaró que, en última instancia, todo será conversado “directamente entre Schiaretti y Macri”.

Negociar a doble vía

 Los gobernadores peronistas que no tienen tan buena relación con el Presidente (y que sus distritos no aportaron un millón y medio de votos a Cambiemos, como lo hizo Córdoba en el balotaje), iniciaron una avanzada para forzar al oficialismo a hacer cambios en el proyecto presupuestario. El jueves se reunieron en el porteño Consejo Federal de Inversiones (CFI) con los líderes parlamentarios de los bloques peronistas (Justicialista y Frente para la Victoria), donde se acordaron algunos puntos: entre ellos, la coparticipación de los ATN y del impuesto al Cheque. El oficialismo necesita votos para sacar la ley madre, y el peronismo los tiene, sobre todo en Senado.

El PJ cordobés, que a nivel nacional integra el interbloque del Frente Renovador, no participó del encuentro en el CFI. Unión por Córdoba juega la doble vía de negociar por su cuenta con Cambiemos, y a la vez espera el posicionamiento del líder renovador Sergio Massa en relación a esta neounidad peronista, que por ahora es sólo legislativa, pero que de alguna manera le marca la cancha al tigrense.

Sobre los puntos acordados por gobernadores y legisladores peronistas, en Córdoba acompañan el reclamo por la coparticipación de los ATN, pero dudan sobre la viabilidad del reparto del impuesto al Cheque. Por otra parte, produce inquietud una eventual merma de los ingresos coparticipables por cambios en el impuesto a las Ganancias, modificaciones que, paradójicamente, sostiene Massa.

Lo que está claro es que los legisladores nacionales de Unión por Córdoba reclamarán más tajada para Córdoba pero apoyarán el Presupuesto. Toda la confianza está puesta en la excelente relación Schiaretti-Macri, en la necesidad del PRO de conseguir los votos, en hacer jugar a favor lo que la mesa chica del gobernador denomina “amateurismo” de algunos funcionarios nacionales y el interesado amor de Macri por Córdoba. En ese marco, las críticas tuiteras de José Manuel de la Sota a Cambiemos conviven estratégicamente con el apoyo del actual gobernador a la administración Macri, como parte de una división del trabajo político que hace rato se acordó en el peronismo cordobés.

 

 

Te puede interesar