Por la primera médica argentina, reflotaron el premio “Cecilia Grierson”  

Será entregado cada 28 de marzo a tres personas humanas o jurídicas. Solo estuvo vigente durante el tercer gobierno del exgobernador Eduardo César Angeloz.
Adriana Oviedo
Adriana Oviedo - Bloque UPC - Unicameral de Córdoba

El 26 de noviembre de 1991 la legislatura de la provincia de Córdoba sancionó la ley que instituyó el premio “Cecilia Grierson”  para ser entregado cada 28 de marzo, en coincidencia con la conmemoración del “Día de Acción para la Salud de la Mujer”.

Cecila Grierson fue la primera médica de nacionalidad argentina, siendo la referente de un grupo de mujeres que, desafiando las barreras de la indiferencia y el rechazo, lograron imponer enormes cambios en los derechos femeninos de la sociedad del siglo XIX.

Por estos logros el gobierno de Eduardo César Angeloz instituyó este reconocimiento que luego se discontinuó en el tiempo para llegar a ser reflotado ahora por el Presidente Provisorio de la Unicameral, Oscar Félix González introduciendo modificaciones en la integración del jurado y la participación de otras entidades públicas de la provincia.

La legisladora Adriana Oviedo fue quien fundamentó  las modificaciones a la Ley Nº 8.082  propuestas por el Dr. Oscar González entre los que se incluyen la posibilidad de entregar el premio a personas humanas o jurídicas –en la persona de sus titulares o representantes legales–; la integración del Jurado encargado de discernir los premios, incorporando a representantes de las Universidades, del Poder Legislativo, de la Secretaría de Equidad y Promoción del Empleo y de nuevas instituciones como el Consejo Provincial de las Mujeres, en razón de la evolución de la estructura orgánica del Poder Ejecutivo y de los espacios institucionales que resguardan los derechos de la mujer.

El premio será discernido cada año a tres personas humanas o jurídicas que se seleccionarán entre aquellas sugeridas por instituciones sociales, gremiales, profesionales, culturales, educativas o por particulares, mediando fundamento que justifique la propuesta. Los funcionarios gubernamentales o integrantes de otros Poderes del Estado sólo podrán presentar postulaciones a título de ciudadano.”

Asimismo se designó como Autoridad de Aplicación a la Secretaría de Equidad y Promoción del Empleo a cargo de la exlegisladora del kirchnerismo Nora Bedano, para una mejor implementación en razón de su misión y función.

De esta forma Oviedo señaló que “la importancia de poner en valor la Ley Nº 8.082, radica en apostar por la continuidad de políticas de Estado, más allá de las agendas de coyuntura o de las miradas o improntas impresas a la gestión de gobierno por diversos signos partidarios; sabiendo mostrar, en la dirigencia y la ciudadanía, unidad de acción y voluntad en torno a consensos fundamentales logrados por nuestro constituyente provincial hace tres décadas”.

La historia de Cecilia

Cecilia Grierson nació el 22 de noviembre de 1859 en Buenos Aires, hija de John Parish Robertson Grierson, un descendiente de los primeros colonos escoceses que llegaron al país, y de Jane Duffy, originaria de Irlanda.

En esa Buenos Aires del siglo XIX, la carrera de Medicina era reservada sólo al sexo masculino y ninguna mujer argentina había osado ingresar a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

Sin embargo, Cecilia estaba dotada por aquellas cualidades que distinguen a los seres transcendentes y las dificultades no la abatían; por el contrario, la estimulaban a luchar por lo que consideraba justo y ella se había propuesto cumplir con el ferviente anhelo de ayudar a los que sufren.

Como he dicho anteriormente, ese temple y tenacidad la constituyó en la primera mujer que logró obtener el título de Médica en una universidad argentina y, según algunos registros, también en toda Latinoamérica.

En 1891 fue uno de los miembros fundadores de la Asociación Médica Argentina y, un año después, en 1892, fundó la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios (la cual años más tarde se incorporaría a la Cruz Roja Argentina).

Con su iniciativa y perseverancia logró que se abrieran salas de primeros auxilios en varios pueblos para cooperar en la asistencia de los enfermos y también realizó tareas de divulgación a través de múltiples cursos, conferencias y publicaciones. Además, estableció un consultorio – escuela psicopedagógico para niños con problemas de conducta, fonación y aprendizaje, y colaboró con la realización de la primera cesárea en la Argentina.

Recibió incontables galardones y homenajes por su vida dedicada a mejorar la educación y medicina argentina; sin embargo, nunca pudo ejercer en una cátedra en la Facultad de Medicina. “Intenté inútilmente ingresar al Profesorado de la Facultad en la sección en la que podía enseñar...”;, escribía Cecilia Grierson.

Irónicamente, a la mujer que tuvo la audacia de ser la primera en obtener el título de Médica Cirujana en nuestro país, nunca se le ofreció la oportunidad de ser Jefa de Sala, Directora de algún Hospital, Médica Escolar o Profesora de la Universidad.

Cecilia Grierson entendía que “el mejor medio de proporcionar alivio a los que sufren es colocar a su lado personas comprensivas, afables y capacitadas que puedan colaborar en la lucha por recobrar su salud”.

Es empapada de ese espíritu que la Provincia de Córdoba viene otorgando desde 1991 el premio en reconocimiento a quienes hayan realizado obras y acciones destacadas y solidarias en cualquier campo traducidas en un aporte importante para posibilitar mejores niveles asistenciales, prevenir y preservar la salud de la mujer y contribuir a una mejor calidad de vida.

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