Plan 4 vuelve a Córdoba para "llevar nuestras mentes al límite"

La banda bonaerense de Metalcore presentará su último disco en Refugio Guernica hoy a las 23. En LA NUEVA MAÑANA charlamos con "Knario" Compiano, vocalista y líder del grupo.
Plan 4 by Prensa Bestiario
Pehuén Berdún, Gonzalo Espejo, "Knario" Compiano y Matías Solo, integrantes de Plan 4, durante el rodaje del videoclip "Soy el Fin". - Foto: Prensa Bestiario

Plan 4 es sin lugar a dudas una de las agrupaciones pioneras dentro de la "escena heavy" en el país, si es que ese término es aplicable al conjunto de bandas más reconocidas dentro del Metal en Argentina.

A meses de cumplir 15 años de carrera, el grupo integrado por Gonxxxalo Espejo en batería, Pehuén Berdún en guitarra, Matías Solo en bajo y Javier "Knario Compiano en voz sale de gira por el país y Latinoamérica para presentar su última placa. "Lleva tu mente al Límite" implica la consolidación de un sonido y de un estilo propios, dentro de una de las ramas más nuevas y significativas del Metal, como es el Metalcore.

Aprovechando el recital de la banda en Refugio Guernica (Avenida Tillard 115) este sábado desde las 23, en LA NUEVA MAÑANA dialogamos con "Knario" Compiano, uno de los referentes a nivel nacional en una de las ramas más pesadas del Rock Argentino.

El vocalista nos contó con detalle el día a día de la banda, del género en nuestro país y de las variadas influencias que confluyen en el sonido de Plan 4.

-Javier, hace poco salió "Lleva tu mente al Limite", con una notable presencia de Pehuén Berdún en la guitarra, algo que se nota en los riffs...

El disco está todavía en proceso de escucha, porque no tiene un año todavía desde su lanzamiento (septiembre de 2017). Asimismo, ya hay varias cosas que notás de un primer momento, como la calidad del audio que es el mejor que hemos tenido. Por otra parte, somos una banda con una sola guitarra y Pehuén es el primer disco que grababa en su vida, tiene 22 años. Lo que resultó es que muchas veces puede aparecer que tengas un buen instrumentista, pero una cosa es tocar sentado frente a la computadora y otra es salir a tocar en vivo con una banda que tiene trayectoria, lograr presencia escénica, lograr un sonido de alto nivel rápido. Pehuén logró todo eso, tiene mucho talento y mucha madurez para su edad. Fue una gran sorpresa y el futuro para él es muy grande.

-¿Se imaginan a un Plan 4 sonando de esta manera en los próximos discos?

Nosotros no somos "tipo AC/DC", aunque no nos podamos ni comparar con esos monstruos. Lo que digo es que somos una banda que busca evolución y progreso, pero con este último disco encontramos un estilo y no sé cuánto podremos cambiar. Siempre va a haber mejoras en el estilo, pero por ejemplo, la afinación en las cuerdas (Plan 4 toca en Drop C y Drop B) es la que nos queda cómoda y no sé si la vamos a variar. Alguna cosita vamos a meter distinta, pero en este disco encontramos algo que veníamos buscando y no lo vamos a abandonar.

-Pasaron cuatro años entre “Horizonte Rojo Sangre” y tu último disco, asimismo, supiste decir que nunca te tomaste un año sabático en más de 20 años de carrera. ¿Cómo es el día a día tuyo y de la banda entre disco y disco?

El día a día es mantenerse, permanecer. Lo difícil de llegar a un lugar es mantenerse y todo el trabajo está en ese sentido. Porque es muy fácil caerse en un país tan inestable económica y socialmente. Yo estoy todos los días pensando qué podríamos mejorar no solo desde mi posición de cantante, sino en todo sentido, desde los viajes hasta los equipos. Pero toda mejora implica más plata y tenés que ver cómo hacer las cosas para no quedar con el culo para arriba.

-Más teniendo en cuenta el laburo que llevan adelante las bandas de Metal en Argentina...

Sí. Pero hay bandas que laburan más y otras menos. Algunos incluso no tienen intención de viajar al interior, porque no les preocupa. Y está bien, quieren hacer los que les queda más cómodo. Depende lo que vos quieras hacer, si pudiésemos tocar cada dos o tres días como hacen las bandas de afuera, lo haríamos porque buscamos ser más profesionales. Ese es nuestro objetivo y en eso trabajamos.



-Algunos músicos de Metal prefieren escuchar bandas del palo, para de alguna manera no perder el rumbo, otros, si tienen que poner un disco de Shoegaze o Rock Progresivo, lo hacen sin problemas, ¿qué otras bandas o músicas escuchan en Plan 4?

Todos escuchamos cosas distintas. Vamos del Reggae o de Erasure hasta la primera y segunda oleada de Black Metal noruego. Podría decirse que nosotros somos una banda pionera de lo que se podría llamar Metalcore y desde ahí fuimos incorporando cosas todo el tiempo. Veo que Plan 4 tiene personalidad, pero podés hablar de Pantera, Sepultura, Machine Head y Hardcore de la costa este sin decir que sonamos igual a ellos. Una de mis bandas favoritas es Depeche Mode y aunque en la banda no se nota, la influencia en las voces graves y en los barítonos está. Como también está Fear Factory, por ejemplo. La influencia de la banda es grande y lo que escuchamos por fuera es aún mayor.

-¿En las letras se nota esa influencia?

En las letras entra lo que vos conjugás de manera personal y eso puede que no tenga que ver con nada. Siempre, desde chico, me gustó escribir y tengo facilidad. Escribo sobre la música, luego de tener los primeros fraseos y los ritmos. Y para tener variantes con la métrica impuesta, tenés que manejar muy bien todos los acentos, las rimas y el vocabulario. A mí eso me encanta. Nuestras letras hablan de todo.

-Plan 4 teloneó a Ozzy, Judas Priest, Megadeth, y también a bandas como Cypress Hill o Agnostic Front, por ejemplo, ¿se sienten felices de ser llamados para sonar junto con artistas tan diferentes?

Sí, por supuesto. Tocamos con Soulfly, con Down también. Vemos para atrás y vemos dos Monsters of Rock y la verdad que es un flash. Ahora tocamos el 21 de marzo con Volbeat en el Teatro Vorterix. Lo buenos es que aprovechamos esas oportunidades para ir mejorando, como es nuestro espíritu. Nos llaman porque consideran que la banda puede llevar un buen espectáculo y tiene un buen nivel para estar ahí. A la vez es un desafío, porque a veces tenés que demostrar en shows donde no se prueba sonido o las condiciones no son las mejores. Ahí demostrás si sos profesional.



-¿En Latinoamérica se nota un sonido regional o se está muy a la sombra de Estados Unidos y Europa?

Comercialmente y en magnitud de escena estamos a cinco exoplanetas de distancia. Muy lejos. Cuando las bandas internacionales vienen al país, hay buen nivel. Pero las escenas locales son muy chicas, imagino porque en Estados Unidos o en Noruega el nivel económico es mayor y el mercado también, por ende la escena es grande. Asimismo, en España hay muy buenas bandas, pero tampoco hay alguna conocida internacionalmente desde Barón Rojo. No hay ninguna como Gojira en Francia o In Flames en Suecia. También está el hecho de que son pioneros. Esto es un invento de ellos. Y para salir tenés que competir con el euro y el dólar, o sea, tenés que ser rico para bancarte un intento de meterte en el circuito.

De todas maneras, en noviembre vamos a tocar en Cuba, en el Festival Patria Grande donde supo estar Carajo. De ahí seguro vamos a México y veremos si enganchamos Costa Rica y El Salvador a la vuelta.

-Hoy, con cinco discos y dos dvds bajo el brazo: ¿vale más una fecha en Los Ángeles para 150 personas o llenar Teatro Vorterix?

Vale más llenar el Vórterix. Porque para llegar a tocar frente a 150 tipos en California, tenemos que seguir llenándolo.

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