Con polémica, Hidalgo fue proclamado juez de control

Política 02/12/2016
Se trata del funcionario judicial que era fiscal anticorrupción y que zafó del jury hace unas semanas por los votos del oficialismo y el TSJ. Controversia porque el radicalismo, fracturado, acompañó a Unión Por Córdoba.
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El oficialismo logró proclamar juez de control al ahora exfiscal anticorrupción y desató una polémica.

El nombre de Gustavo Hidalgo desde hace un tiempo largo se repite con asiduidad en el ámbito de la Legislatura. Sin embargo, en las últimas semanas, y más aún luego del jury del que el funcionario judicial logró zafar en el final de octubre -tras la denuncia de los legisladores Juan Pablo Quinteros, Aurelio García Elorrio y Liliana Montero-, se repitió con más énfasis.

Pero no tanto como ayer, cuando en el recinto de la Unicameral el oficialismo, con el apoyo de un radicalismo fracturado, logró proclamar juez de control al ahora exfiscal anticorrupción desatando una polémica que trasciende los muros del poder legislativo.

Este jueves en la Legislatura Hidalgo fue dueño de un protagonismo que no quiso tener nunca a lo largo de sus siete años de función en el fuero anticorrupción.

La jornada empezó con la interpelación que le realizaron por la mañana, donde varios legisladores cuestionaron las facultades del funcionario para desempeñarse como juez de control de la ciudad, cargo al que aspiraba y consiguió.

Y ya en horas de la tarde, en el recinto se inició el debate para proclamar al funcionario en su nuevo puesto. La presentación del pliego estuvo a cargo de la oficialista Sandra Trigo, quien rápidamente encontró los cuestionamientos de gran parte del arco opositor.

Desde allí, los que fustigaron a Hidalgo fueron principalmente Quinteros, Montero y García Elorrio, quienes además de autores de denuncias en contra del desempeño del ahora ex fiscal, fueron los que estuvieron ayer en la interpelación para el nuevo cargo.

El juecista dijo que el cruce con el flamante juez de control había sido “vergonzoso”. “Propio de una comedia de enredos, si no tuviéramos en cuenta la gravedad del asunto” agregó el referente del Frente Cívico. Quinteros contó además que Hidalgo reconoció que “en Córdoba hay corrupción” y que “no había sabido responder una sola pregunta sobre cuáles habían sido sus actuaciones contra el poder político”.

“Archivó todas las causas que le llegaron. No está en condiciones de acceder al cargo por una evidente falta de idoneidad” dijo Quinteros sobre el fiscal que debió intervenir en las causas Kolector, Camino del Cuadrado y Gasoductos. Tres de las más cuestionadas a lo largo de las distintas gestiones de Unión Por  Córdoba al frente de la administración provincial.

Montero, por su parte, dijo que Hidalgo había ido “absolutamente preparado y sabe bien lo que hizo”. “Y discrepo con algunos colegas: Hidalgo sabe lo que hizo. Sabe no elevar ninguna causa a juicio, no investigar y no tocar ningún eslabón de la cadena de corrupción que hay en la provincia” agregó la parlamentaria de Córdoba Podemos.

A su turno, García Elorrio coincidió con los dichos de Montero y afirmó que con la proclamación de Hidalgo “vuelan por el aire la fiscalía anticorrupción e hirieron de muerte al jury”.

El vecinalista recordó que cuando llegó el momento de rever el desempeño del funcionario, en la Legislatura los representantes del oficialismo en el proceso fueron “exministros de (José Manuel) de la Sota y que tenían causas abiertas con Hidalgo”. Ante estas severas acusaciones, el oficialismo no se inmutó en ningún momento.

Hace un mes, el proceso que iba a ser llevado en contra del exintegrante del fuero anticorrupción fue desestimado por los legisladores oficialistas Oscar González y Marcos Farina, a quienes se sumó la integrante del TSJ, Aída Tarditti. Desde la oposición, la macrista Soher El Sukaría y la integrante de Córdoba Podemos, Vilma Chiapello, votaron por impulsar el jury.

La nota del radicalismo

La actitud del bloque de la UCR fue la incógnita a lo largo de toda la tarde en la Unicameral. A tal punto que, en pleno debate, terminó generando el enojo de García Elorrio por la postergación a la que recurrían ante cada posibilidad de tener la palabra. “Nunca hablo antes del radicalismo. ¡Qué digan cómo van a votar!” llegó a exclamar el vecinalista.

Finalmente, y ante el cuestionamiento de propios y extraños, el jefe del bloque Orlando Arduh, manifestó que acompañarían al oficialismo “todos, menos (Elisa) Caffaratti, (Gustavo) Carrara, (Carlos) Ciprián y (Amalia) Vagni”.

La decisión terminó dejando en evidencia, una vez más, la interna del centenario partido ya que los cuatro pertenecen al sector que conduce Oscar Aguad. Pero además, agitó los fantasmas del pacto entre el peronismo de Córdoba y el radicalismo que tiene como referente a Ramón Mestre. Y el disparador es simple: el ahora exfiscal formó parte de un fuero que también hizo la vista gorda en causas que involucraban al intendente capitalino.

 

 

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