Mendoza: Una nueva denuncia en otro instituto religioso involucra al Vaticano

Policiales 01/12/2016
Se trata del cura Carlos Miguel Buela, quien tenía niños de 12 años bajo su tutela en el Instituto Verbo Encarnado, en San Rafael. El papa Francisco recluyó a Buela en un monasterio de España a causa de numerosas denuncias.
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El cura Carlos Miguel Buela fue denunciado por abusar sexualmente de seminaristas

En momentos de intensa conmoción social por las denuncias de abusos de religiosos a niños sordos en el Instituto Próvolo de Luján de Cuyo, Mendoza, se conoció un nuevo escándalo con otra institución religiosa en San Rafael.

El Instituto religioso del Verbo Encarnado (IVE) vuelve a estar en el centro de la polémica, luego del testimonio de Luis, un seminarista que ingresó cuando era un niño, y padeció los tormentos durante 18 años al ser abusado por el cura Carlos Miguel Buela. Hoy Luis tiene 31 años.

Así este instituto religioso del sur volvió a estar en el centro de la polémica, luego del testimonio de Luis, un seminarista que ingresó cuando era un niño, y padeció tormentos y abusos durante 18 años, según su testimonio judicial. Hoy tiene 31 años.

El IVE fue fundado en marzo de 1984 por el padre Carlos Miguel Buela, un sacerdote que fue recluido por el papa Francisco a un Monasterio de San Isidro de Dueñas de Palencia (España) luego de que se lo acusara en repetidas ocasiones de abusar sexualmente de otros sacerdotes.

Al padre Buela se le conocieron solo víctimas mayores de 18 años, pero su influencia sobre ellos comenzó desde muy chicos. Todos los años llegan a sus puertas niños de 12 años confiados por sus padres o tentados por la posibilidad de algún día ser sacerdotes.

Luis reveló que en 2005 quiso denunciar el daño que le habían hecho cuando era chico y sus superiores lo escucharon atentamente, pero nunca elevaron el caso al Vaticano. "Fue una canallada que no le tomaran la denuncia formal; deberían haber comunicado a Roma el caso de pedofilia, donde hay un protocolo muy estricto a seguir, pero en el Verbo Encarnado se tapó todo eso", señaló otro sacerdote.

"El As de espadas de este tipo de organizaciones es la gente súper virtuosa que tienen", ya que esta situación muchas veces puede funcionar como método de presión para que las víctimas no denuncien, agregó este cura, quien colaboró para que se repitiera la denuncia canónica en 2015, antes de que se venciera dicho plazo.

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