Crean en la UNC un calzado para personas con artrosis

Sociedad 01/12/2016
Sirve para contener los pies reumáticos durante los períodos de descanso. El diseño puede ser confeccionado íntegramente con materiales de bajo costo y origen nacional.

La artrosis es una enfermedad degenerativa de los tejidos que protegen los extremos de los huesos y facilitan el movimiento de las articulaciones. Provoca que los huesos se rocen o friccionen, lo que produce inflamación, dolor y pérdida de la capacidad motriz.

Según datos del INDEC obtenidos en 2011, el 45% de la población total de la Argentina de más de 40 años, padece algún tipo de discapacidad motriz de los miembros inferiores por causa de la artrosis. Es decir, aproximadamente siete millones y medio de personas sufren la patología en diferentes niveles de intensidad.

Atendiendo esta problemática, dos egresadas de la carrera de diseño de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Faudi) de la UNC diseñaron un calzado paliativo de descanso para personas que padecen artrosis.

El innovador producto se llama FLOP -vocablo inglés que alude a la noción de reposo- y se trata de un calzado versátil, que sirve para reducir el dolor de las personas que sufren algún tipo de deformación en sus extremidades inferiores, mientras no utilizan el calzado ortopédico específico.

A diferencia del calzado terapéutico común, FLOP permitiría que los pies se relajen gracias a sus características ergonómicas: puede amortiguar la marcha y distribuir el peso del paciente a través de los realces de la plantilla; no contiene laterales rígidos correctores y está confeccionado con materiales blandos en su estructura y en su recubrimiento.

Los realces son lo que distingue a este producto de otros utilizados para momentos de ocio o relajación. FLOP posee tres realces que permiten la contención y equilibrio del pie porque están ubicados en lugares estratégicos: en el talón anterior, en el arco plantar y en los metatarsos.

Agostina Ribba, una de las diseñadoras industriales que crearon el calzado, explica: “Desde el punto de vista de la ergonomía, tomamos las zonas de mayor concentración de tensión en el miembro inferior y trabajamos sobre la contención de las zonas afectadas. Así desarrollamos distintas zonas de realces que ayudan a mantener al pie en una posición normal”.

Agostina Meroi, la otra integrante del equipo, agrega: “El diseño de la suela también se trabajó a partir de los puntos de apoyo, tratándose de un sistema de canaletas que colaboran en la abrasión a los diferentes tipos de terreno sobre los que se puede transitar”.

 Fuente: UNCiencia

UNC

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