Redituable o no, esa es la cuestión con el fútbol femenino

Actualidad deportiva 02/02/2018 Por
El periodista Martín Goldbart realiza un interesante análisis sobre el presente del fútbol femenino en nuestro país. La flamante Superliga argentina tiene un plan a futuro.
futbol femenino

Muy de a poco, el fútbol femenino en la Argentina parece despertar. O nacer. O renacer. Lo cierto es que estos tiempos de tremenda diversidad en el mundo de la pelota, así lo exigen porque el negocio del deporte más popular del mundo ha dejado de tratarse de la versión original. Ahora hay playero, futsal, para amputados, para no videntes, femenino, para baja talla, en plataformas de eSports, etc. Y no hay que perder el tren.

Porque todos son cada vez más competitivos y atractivos y, por lo tanto, redituables. Por lo menos en gran parte del mundo. Sudamérica, y Argentina en particular, suele ir un par de pasos por detrás de la “vanguardia”.

De hecho, fue campeona del mundo de futsal en 2016 y recién se comienzan a registrar los primeros chispazos para explotar y difundir la disciplina. Una que, sin darnos cuenta, los argentinos practicamos frecuentemente con amigos. Por alguna razón, le cuesta explotar como negocio, como vidriera, como fuente de ingresos legítima a la AFA y los clubes. Como cuna de cracks.

Es mucho el esfuerzo que hace la AFA por potenciar al playero y al resto. La pregunta es por qué no despegan. Argentina estuvo casi un año sin jugar ni siquiera amistosos en el fútbol femenino. Tatjana Haenni, ex directora de competencias de fútbol femenino en FIFA aseguró, en Buenos Aires, en noviembre de 2016, que “es rentable y genera interés, aunque los medios lo nieguen”.

Los derechos televisivos para un Mundial femenino tienen valores similares a los del masculino. Canadá 2015, en Twitter, superó al Mundial de rugby masculino y al Tour de Francia. “Los que toman decisiones no quieren ver que es un buen producto”, agregó.

Carolina García, propulsora y promotora del crecimiento en nuestro país, solicitó en 2017 mayor apoyo dirigencial y denunció que el dinero destinado desde Zurich a Viamonte nunca llegaba a las manos correctas.

“En Argentina no es un negocio porque el retorno no lo van a tener ahora, sino dentro de cinco años”, sostuvo García en diálogo con Télam en marzo del año pasado. La flamante Superliga argentina obliga para los próximos años a sus participantes no solamente a tener equipo de futsal, sino también femenino. Es un paso.

Bajo el lema #NivelarLaCancha , en enero de 2018, en Pinamar, se llevó a cabo la primera clínica de fútbol femenino, otro pequeño pasito hacia adelante y a pulmón para alcanzar el objetivo.

En tiempos de lucha de las mujeres por tener igualdad de oportunidades en todo sentido, es hora de dar el puntapié inicial hacia ser competitivas, redituables e iguales, si hasta las han hecho jugar con la ropa de los hombres…

(*) Martín Goldbart. Periodista. Texto publicado originalmente en goldblogbart.blogspot.com.ar

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