Tras la huella de los primeros pobladores cordobeses

Sociedad 24/11/2016
Hallazgos de un equipo de investigadores del Instituto de Antropología de Córdoba revelan que las primeras sociedades de las Sierras Centrales de Argentina provendrían del sudeste, en lugar del noreste como proponen los modelos vigentes hace más de medio siglo.
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Foto Gentileza Unciencia

 

A partir de una investigación realizada por un grupo de arqueólogos del Instituto de Antropología de Córdoba (Idacor, Conicet-UNC), que comenzó en 2008 en Characato (132 km al norte de la ciudad de Córdoba), se puede empezar a reconstruir cómo eran los primeros habitantes de la región.

“Encontramos un fragmento de un tipo de punta de proyectil llamado ‘cola de pescado’, que es característico de los primeros pobladores americanos y está datado en 10.000 años”, describe Roxana Cattaneo, investigadora independiente del Conicet y profesora titular en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Este hallazgo fue de gran importancia, ya que existían muy pocos registros materiales con esa antigüedad y es la primera vez que se encuentra esta clase de punta en esta zona.

En 2010, las excavaciones se trasladaron al Valle de Ongamira, en el alero Deodoro Roca. Ese sitio había sido explorado desde los años 40 por Alberto Rex González, reconocido actualmente como uno de los padres de la arqueología moderna. La investigación actual permitió discutir la caracterización general de la arqueología de las Sierras Centrales que había elaborado Rex González en 1960, a partir de los resultados de sus trabajos.

“Los registros obtenidos en aquel entonces fueron utilizados para construir un modelo general del poblamiento, que establecía que las sociedades cazadoras-recolectoras de esta zona estaban emparentadas con poblaciones andinas que habrían poblado el territorio bajando desde el noroeste. Sin embargo, los resultados más recientes que estamos obteniendo llegan a conclusiones diferentes”, explica el codirector del equipo, Andrés Izeta, investigador independiente del Conicet y profesor adjunto en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.

“Las puntas encontradas previamente, llamadas lanceoladas, sugerían una vinculación de los primeros pobladores de estos territorios con sociedades de los Andes. Sin embargo, nuestros hallazgos coinciden con las conclusiones de estudios de ADN y análisis de la forma y tamaño de los cráneos, que señalan una relación con poblaciones pampeano-patagónicas –del sudeste–más que con poblaciones andinas –del oeste–”, explica Cattaneo.

En base a la evidencia encontrada, se pudo revisar el modelo general de poblamiento diseñado por Rex González, que era el único disponible y establecía cuatro horizontes culturales de diferentes poblamientos. “Nosotros encontramos 111 niveles de ocupaciones de diferentes etapas, en lugar de cuatro. Estas sociedades eran muy móviles, estaban en los aleros durante algún tiempo y luego continuaban moviéndose, siguiendo un circuito, ocupando diferentes territorios”, describe Cattaneo.

Izeta completa: “Se cree que los cazadores de hace 10.000 años ocupaban territorios de unos 1000 kilómetros. En el Valle de Ongamira, hace unos 7000 años, esa movilidad se habría reducido pues no hay indicadores de uso de recursos fuera del mismo valle”.

“De esta manera, partiendo de modelos construidos en torno al modo de vida de las sociedades que habitaban en la Pampa y la Patagonia, puede inferirse que los primeros pobladores de las Sierras Centrales de Córdoba se asentaban en ambientes de montañas bajas, abiertos hacia paisajes llanos, con disponibilidad de animales –como los guanacos– para poder cazar y alimentarse. Characato posee justamente un paisaje con esas características”, asegura la directora.

El “Proyecto Arqueológico Ongamira” nuclea a un grupo de investigadores del Instituto de Antropología de Córdoba (Idacor, Conicet-UNC) y consiste en el estudio de los restos de poblaciones que habitaron en las Sierras Centrales de Córdoba hace 10.000 años. El equipo es dirigido por Roxana Cattaneo –investigadora independiente del Conicet y profesora titular en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba- y está integrado aproximadamente por doce personas, desde científicos de larga trayectoria hasta doctorandos, posdoctorandos y estudiantes de la licenciatura en Antropología.

Fuente: Unciencia

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