Black Sabbath y Ozzy dijeron adiós a Córdoba

La legendaria banda del heavy mundial hizo escala en Orfeo de su última gira mundial, un privilegio para poco más de cinco mil espectadores que deliraron con un show catedrático que perdurará por siempre.
Ampliar
Black Sabbath dijo hola y adiós por Córdoba. Show inolvidable

Después de una hora y media de show, cuando el emblemático Ozzy Osbourne se inclinó ante el público presente en Orfeo Superdomo en señal de reverencia, hubo sensación más de injusticia que de gratitud. Es que dos o tres generaciones del heavy metal mundial tomaron como un toque sorpresivo, como que no eran dignos de recibir tamaña distinción de la bestia del metal que dio origen a este estilo musical del metal que cautivó a millones de jóvenes en todo el globo terráqueo. Bailó, incitó a las palmas y hasta tiró besos. De vestido largo, cruz gótica y toda su avasallante y cautivante personalidad, desde el escenario había un huracán de pasión. El recinto no lució colmado (hubo algunas discrepancias con el vaalor de las entradas) pero lo mismo el ritual se llevó a cabo. "The end", la gira final de Black Sabbath tuvo a Córdoba como escala y no defraudaron, ni la excéntrica banda pionera del género ni aquellos metaleros de más de 50 años que vinieron a despedirse en plena misa.

El show arrancó con "Black Sabbath", continuando con "After forever" e "Into the void", dando lugar a los primeros pogos de la noche.  La orquesta tuvo a todos sus miembros originales salvo el baterista Bill Ward, bien reemplazado por Tommy Cufletos (gran solo en "Rat salad" que inyectó sobredosis de euforia a los feligreses. El legendario guitarrista Tony Iommi fue el mas ovacionado, aunque cuando Geezer Butler deleitó con su bajo en "N.I.B" también dejó a todos con los oídos de punta.

Ozzy fue el bufón. Se puso la situación al hombro, cerrando con "Thank you" después de cada canción, como el caballero de la noche que es. A muchos les empezó a caer la ficha que se viene el final, que no habrá otro show más en Córdoba de la histórica , conviviendo con la nostalgia mientras el show se desarrollaba a alto voltaje. ¿Se imaginan lo que hubiera sido poder disfrutar también a Ronnie James Dio?) Demasiado placer y honor para una sola vida.

"War pigs" "Iron Man" dejaron el selló identificatorio del grupo, y con "Children of the grave" emprendieron la primera retirada. No hubo demasiados ruegos par el bis, cerrando con el alterable e imposible de superar "Paranoid". La comunidad metalera asistió a un momento histórico, como cuando se retira un futbolista glorioso, autor del génesis de la biblia del metal. Ozzy pasó por primera y última vez por Córdoba, acontecimiento que marcará un registro inolvidable en la retina de los privilegiados que pudieron presenciar el show, y que encima de todo, hasta recibieron una reverencia de príncipe de la oscuridad. Como que fue mucho. Demasiado. Un tatuaje para el orgullo del metalero.

 

Te puede interesar