El Gobierno busca relanzar su gestión con la aprobación de las reformas

País 29/11/2017 Por
En la sesión del miércoles se tratará el paquete de reformas del Gobierno, jurará Cristina Fernández y se movilizarán organizaciones sociales y centrales obreras para rechazar las medidas.
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Por: Daniel Salazar - Especial La Nueva Mañana - Redacción Buenos Aires

El miércoles será una jornada muy intensa en la Cámara de Senadores de la Nación. A las 10.30 fue convocada la sesión pública especial para que juren los senadores de las provincias de Buenos Aires, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis y Santa Cruz que fueron electos en octubre pero que asumirán sus bancas el 10 de diciembre próximo.

En ese contexto, en los últimos días por los pasillos de la Cámara alta corre una sensación de inquietud y de expectativa y comentarios generados por la llegada de Cristina Kirchner a la banca que ya ocupó en los años 1995, 2001 y en la reelección del 2005 hasta que asumió la primera magistratura nacional en 2007. Tanto es así que será reforzada la seguridad, será más restrictivo el ingreso al Palacio legislativo y la prensa permanente, inusualmente para una jornada de juramento de los legisladores, tendrá una acreditación especial que se reserva para las Asambleas Legislativas.
Además corrobora esta situación el cambio en la decisión del oficialismo de apurar el tratamiento de las reformas que impulsa el Gobierno, en un principio agendado para después del 10 de diciembre en sesiones extraordinarias con un escenario legislativo más favorable por la nueva composición del Congreso y para evitar ofrecerle una tribuna de confrontación a la ex presidenta.
En este sentido, por la tarde el pleno del cuerpo tiene previsto debatir los proyectos de reforma previsional, de consenso fiscal y de responsabilidad fiscal de las provincias que el Gobierno acordó con los gobernadores y gran parte del bloque que lidera Miguel Pichetto, que se daría en medio de una manifestación de diferentes centrales sindicales, gremios y organizaciones sociales que se concentrarán frente al Congreso para rechazar la reforma laboral y tal como reza el comunicado de convocatoria a la marcha contra “el saqueo al sistema previsional”.

La movilización al Congreso es impulsada por el sector de la CGT que responde a Pablo Moyano, por la Corriente Federal de Trabajadores, liderada por Sergio Palazzo (Bancarios) y por las dos CTA, de Hugo Yasky y Pablo Micheli  e integrantes de organizaciones sociales como la CTEP y la CNCT.
Sin embargo no todo resultó como lo había planificado la administración de Mauricio Macri. La reforma laboral, que en principio iba a ser tratada en la Comisión de Trabajo y Previsión Social a partir de mañana con la presencia del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, fue postergada sin fecha para después del recambio legislativo el 10 de diciembre, con Cristina Kirchner sentada en su banca, por decisión del PJ que domina el Senado ante las diferencias surgidas en la CGT que no avala la iniciativa previsional y por los comentarios del camionero Pablo Moyano que advirtió que “no vamos a permitir una nueva Banelco”, en alusión a la polémica sanción de la reforma laboral durante la gestión de Fernando de la Rúa, que derivó en denuncias sobre el presunto pago de sobornos a senadores peronistas para aprobar la norma, lo que se conoció popularmente como la Banelco.

Las reformas

El Gobierno se aferró al único salvavidas que le queda para empezar a afrontar sin mayores turbulencias el fuerte frente de tormenta económica que se avizora en el horizonte de los dos últimos años de mandato sino se corrigen rumbos, negociar con los gobernadores y los sindicatos que si bien no votan pero tienen el respaldo parlamentario de gran parte del peronismo encolumnado detrás de Miguel Pichetto.

Para compensar las malas señales que pueden comenzar a surgir de la evolución del elevado déficit público, del alto endeudamiento externo y de la deuda cuasifiscal generada por el Banco Central a través de las Lebacs y el impacto que tiene todo ello sobre el tipo de cambio y sobre la competitividad de la economía, la inflación y el déficit de la balanza comercial externa, el oficialismo cedió todo lo que podía para poder aprobar las reformas que le permitan encauzar la economía.

Fiel a su estilo, el Poder Ejecutivo abrió varios frentes simultáneamente, planteó todas las reformas al mismo tiempo y mientras logró que se focalizara la atención en la reforma laboral, que la presentó más excesiva de lo que le prometió a la tríada cegetista, a tal punto que la postergación de su tratamiento no tuvo contestación del Gobierno. Consigue el acuerdo para la reforma fiscal, con cambios tributarios que repercuten en los ingresos provinciales y de ley de responsabilidad fiscal, para el control de sus gastos, que les compensará con un ajuste a los haberes jubilatorios, de las asignaciones y otros beneficios sociales y que junto a la reforma tributaria, que ingresará por Diputados, conforman los pilares de la gestión que el Gobierno quiere para garantizar a los inversores un horizonte despejado que permita el arribo de las “inversiones prometidas”.

El acuerdo fue respaldado por más de una decena de gobernadores que concurrieron al plenario de comisiones que sacó dictamen la semana pasada para el tratamiento de los proyectos en el recinto y que se vio reflejado en el discurso el gobernador cordobés Juan Schiaretti, quien lo consideró como “el acuerdo fiscal de la sensatez, porque toca andariveles que nos permiten avanzar como país” que redundará –dijo- “en una mayor participación de las provincias en la masa de impuestos nacionales” que coparticipan con la Nación. También destacó que los recursos para el fondo del conurbano bonaerense serán aportados íntegramente por la Nación; que “el acuerdo permite avanzar en la reducción del déficit fiscal” y “en la eliminación de impuestos distorsivos que penalizan la producción”. Además, Schiaretti defendió la reformulación del cálculo para las jubilaciones de la reforma previsional.

Sin embargo, no todos los mandatarios provinciales que firmaron el acuerdo se presentaron para defenderlo, lo que mereció el reproche del titular de la bancada del FPV-PJ por excusarse detrás de las notas que enviaron para respaldar los proyectos.
Por el contrario y sin ambigüedades, el puntano Alberto Rodríguez Saá no sólo convalidó las expresiones del presidente del Partido Justicialista, el diputado José Luis Gioja, sobre que “hubo abuso de autoridad por parte del Gobierno nacional que empujó a los gobernadores a firmar” bajo presión el acuerdo fiscal porque “hay muchas provincias que dependen de los recursos nacionales”, sino que representó también el sentir de varios mandatarios en el sentido de que “con el consenso fiscal el Gobierno nacional quiere disminuir o anular el potencial stock de deuda que tiene con las 24 jurisdicciones, lo que lo permitiría seguir endeudándose a nivel internacional”

También Rodríguez Saá remarcó con que el pacto sólo buscan favorecer a la Provincia de Buenos Aires, a lo que no se opuso, pero explicó porque “San Luis no firmó ni va a firmar el pacto fiscal, porque implica desistir de los procesos judiciales relativos al régimen de coparticipación sin ninguna compensación a cambio”, porque “es más lo que nos deben de los juicios que lo que cobraríamos con los bonos” y dijo descreer que el Gobierno “pagaría con bonos que empezaría a hablarse en marzo, que sería con la promesa del crecimiento económico, todo en potencial”, señalo. Además, destacó que “el consenso incluye de modo implícito el apoyo a las reforma impositiva, laboral y previsional que propondrá el Poder Ejecutivo aunque persistan incógnitas sobre estos proyectos que de manera oficial la provincia no puede apoyar”.
Pero en el plano estrictamente legislativo, más allá de la incorporación de los nuevos o reelegidos 24 senadores, el foco de atención estará puesto en lo que sucederá en el bloque del FPV-PJ que conduce Miguel Pichetto a partir de la casi segura ruptura con la ex mandataria, que le haría perder al peronismo el rol de primera minoría. Un sueño para el interbloque Cambiemos, pero que el rionegrino se ilusiona con frustrar con el armado de un bloque justicialista que contenga a la mayoría de los actuales compañeros y sumar a senadores como los pampeanos, el cordobés Carlos Caserio, la salteña Fiore Viñuales, hasta el riojano Carlos Menem y tal vez el salteño Juan Carlos Romero.

En este sentido, cobran vital importancia las minorías parlamentarias a los fines de establecer las autoridades del cuerpo y el reparto para el manejo de las Comisiones y para ello es imprescindible conocer quiénes son los integrantes del Senado a partir del 10 de diciembre:

El nuevo Senado

FPV-PJ (28 senadores)
Eduardo Alberto Aguilar, Ana Claudia Almirón, José Alperovich, Inés Blas, Juan César Catalán Magni, Carlos “Camau” Espínola, Cristina Fernández de Kirchner, Anabel Fernández Sagasti, Marcelo Fuentes, Silvina García Larraburu, María Teresa González, Nancy González, Pedro Guillermo Guastavino, Ana María Ianni, Sigrid Kunath, Cristina López de Abarca, José Miguel Mayans, Dalmacio Mera, Beatriz Mirkin, José Ojeda, Juan Mario País, Omar Angel Perotti, Miguel Angel Pichetto, Guillermo Snopek, María Inés Pilatti Vergara, María de los Angeles Sacnun, José Rubén Uñac y Rodolfo Urtubey.

Peronismo Pampeano (2 senadores):
Norma Haydée Durango y Daniel Aníbal Lovera. Unión por Córdoba (1 senador): Carlos Alberto Caserio. Pares (Salta) (1 senadora) María Cristina del Valle Fiore Viñuales. Federalismo y Liberación (1 senador): Carlos Menem. Frente Popular Salteño (1 senador) Juan Carlos Romero.

Interbloque Cambiemos (24 senadores):
UCR (12 senadores): Inés Brizuela y Doria, Julio César Cleto Cobos, Eduardo Costa, Silvia Beatriz Elías de Pérez, Mario Fiad, Silvia Giacoppo, Juan Carlos Marino, Julio Martínez, Luis Petcoff Naidenoff, Angel Rozas, María Belén Tapia y Pamela Fernanda Verasay.
Pro 9: Néstor Pedro Braillard Poccard, Esteban Bullrich, Alfredo De Angeli, Gladys González, Ernesto Félix Martínez, Federico Pinedo, Laura Rodríguez Machado, Humberto Schiavoni y Marta Varela.
Frente Cívico y Social de Catamarca (1 senador): Oscar Aníbal Castillo.
Producción y Trabajo (San Juan) (1 senador): Roberto Basualdo.
Avanzar (San Luis) (1 senador) Claudio Poggi.

Otros bloques

Peronismo Santafesino (1 senador):
Carlos Alberto Reutemann.
Movimiento Popular Fueguino (1 senador):
Miriam Ruth Boyadjian.
Movimiento Popular Neuquino (2 senadores):
Carmen Lucila Crexell y Guillermo Juan Pereyra.

Frente Renovador de la Concordia (Misiones) (2 senadores):
Maurice Closs y Magdalena “Maggie” Solari.
Compromiso Federal (San Luis) (2 senadores):
Eugenia Catalfamo y Adolfo Rodríguez Saá.
Frente Cívico por Santiago (2 senadoras):
Ada Rosa del Valle Itúrrez de Cappellini y Blanca Felisa Porcel de Ricovelli.
Frente Popular (1 senador):
Gerardo Montenegro.
Chubut Somos Todos (1 senador):
Alfredo Luenzo.
Frente Progresista (1 senadora):
María Magdalena Odarda.
Proyecto Sur (1 senador):
Fernando “Pino” Solanas.

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