Diego, Dieguito, Diegote... Memorias del Diego en El Salvador

Opinión 30/10/2016 Por
(*) Periodista de El diario Hoy de El Salvador, especialista en el fútbol internacional. Cuenta, con su particular prosa, la visita del Diez a aquellas tierras y lo que significó para su país.
Maradona y mágico
El Mágico González y Maradona, dos héroes del fútbol de todos los tiempos.

pelusa-710-x-50-px

Hace 10 años, Maradona vino para deleite de todos a mi paisito.

Pisó el césped del Estadio Cuscatlán, acarició a la novia, la caprichosa.
No dejó de sonreír, si acaso, solo cuando hizo alguna una dura maniobra técnica.
*
Con el Diego, estuvo también el Mágico, a quien mucho quiere.
El Mago y el Barrilete Cósmico se juntaron.
El estadio se achicó ante semejantes figurones juntos. Fue increíble, verlos, disfrutarlos, gritarles (y no insultos). Aplaudirlos.
*
El mismísimo Olimpo se respiró. Fue complicado no dejar de frotarse los ojos. Pareció un sueño. Fue una visita de lujo.
*
Al Diego se le recuerda con mucho cariño, y su presencia fue una locura.
Con distintos moldes, Mágico y Diego fueron quizás forjados en el mismo taller; esa idea me nació ese día, tras ver cómo disfrutaron al consentir el esférico.
Los dos regalaron alegría por doquier.
*
Ese día, tras jugar un "picado", le preguntaron al Mágico: "¿Qué te pareció Maradona?". A lo que el mago respondió:
"Diego, Dieguito, Diegote".

Una descripción precisa y disfrazada de sencillez. Eso es Diego. Desde niño, desde joven, y desde adulto. Es, y será siempre, la mayor alegría futbolera para Argentina. Dudarlo, es complicarse.

Te puede interesar