Juicio de los Magistrados: pidieron la absolución de Haro, Cornejo y Puga

Córdoba 11/10/2017 Por
Hoy exponen Marcelo  Brito y Julio Deheza, defensores de Carlos Otero Álvarez, ex secretario penal del Juzgado Federal 1, acusado en 92 hechos.
Juicio a los magistrados

Carlos Lescano Roqué en representación de los imputados Miguel Ángel Puga (ex Juez)  y Antonio Cornejo (ex fiscal), planteó la absolución por todos los hechos. Lo mismo solicitó Benjamín Sonzini Astudillo patrocinante del ex defensor oficial Ricardo Haro.

Lescano Roqué argumentó "falta de certeza" para reprochar los hechos. En caso de que el Tribunal de por probada la acusación pidió "la extinción de la acción penal por prescripción". (Hizo reservas para litigar ante la Corte).

Así como los fiscales acusaron, poniendo el foco en la prueba documental contenida en los expedientes, para destacar la inacción el abogado sostuvo que sus defendidos desconocían lo que pasaba más allá de lo que constaba en la causa.

 La ley manda

Habló de los delitos de "incumplimiento de deber de promover la investigación" en el caso de Cornejo y de "no reprimir y perseguir la delincuencia", en el caso de Puga.  Aseveró que estos deberes "no son morales ni éticos"  y que se deben cumplir de acuerdo a la ley  en el marco de su competencia.  En ese sentido, afirmó que el primer análisis debe relacionarse con el conocimiento que los imputados tuvieron sobre los hechos. De modo que si al funcionario no le gusta "renuncia y se va" como lo hizo Daniel Pablo Carrera.

Destacó que la ley  21267, dictada el 24 de marzo de 1976,  vigente hasta 1984, prohibía que los funcionarios judiciales investigaran por que determinaba que la jurisdicción era militar.

Del análisis de los hechos imputados a sus defendidos afirmó que en relación al homicidio de Miguel Ángel Mozé debía tenerse en cuenta que Puga  asumió en octubre de 1976 y a los pocos días se abocó a la causa. En tanto que Cornejo lo hizo en julio. Describió el recorrido de la causa y analizó que la denuncia de tormentos realizada ante el juez Humberto Vásquez -quien  le dicta el procesamiento-no son investigados por la Cámara. "Quien era uno de los integrantes de la Cámara? El Juez Carrera, el heroico", dijo, con cierta ironía. Antes, había dicho que el sistema necesita jueces, no héroes.

 Señaló que "Ni Puga ni Cornejo tenían conocimiento de la causa" por lo tanto no había nada que reprocharles. Además aclaró que "estaban bajo el paraguas de la ley 21267" que define que la jurisdicción donde se produjo el "enfrentamiento" es militar. Entonces, al no haber conocimiento del hecho, no existe el delito, por lo que solicitó la absolución.

Sobre el homicidio de Rene Moukarzel -estaqueado en el patio del penal- cuyo certificado de defunción indica que la muerte se produjo por un Paro Cardio Respiratorio, dice, que si bien Puga dicta el sobreseimiento por extinción de la causa, conoce los hechos a través del expediente.

 Era un comunicado

 En relación a la denuncia realizada por el militar  Vicente Meli cuando  informa que el 11 de octubre de 1976 fueron abatidos en un enfrentamiento los subversivos Miguel Ángel Ceballos, Pablo Alberto Balustra, Jorge Oscar García, Oscar Hugo Huber, Florencio Esteban Díaz y Marta Juana González de Baronetto, argumenta en oposición a la postura de la fiscalía que se trata de un "comunicado que pone en conocimiento del juez lo ocurrido. Y el funcionario hace lo que debe hacer: le corre vista al fiscal y dicta el sobreseimiento. Rebatió la tesis de los fiscales que le reprochan inacción afirmando que no tenían "ninguna posibilidad" de saber que eso no era verdad. Entonces, si el certificado de defunción dice "herida de bala" en un enfrentamiento se da por cierto que es así.

En cuanto al homicidio de Miguel Hugo Vaca Narvaja afirmó que "La única actuación del doctor Puga fue poner: archívese; era lo que tenía que hacer".  En definitiva, dijo, que ninguno de los hechos se encuadra en el Art 274 del código penal.

Le advirtió al Tribunal que si los hechos son considerados de acuerdo a la acusación fiscal sin considerarlos delitos de lesa humanidad planteará  la prescripción de la acción penal.  Si fuera lo contrario pidió que se tenga en cuenta que la imprescriptibilidad recién se aprobó en 2007.

 Al comienzo de la exposición realizó planteos jurídicos y doctrinarios respecto a las imputaciones, la calificación legal y los hechos modificados con anterioridad por la Cámara Federal. "Me preocupa la modificación legal", afirmó. Y se explayó sobre un conjunto de salvedades relativas a la privación de la libertad.

 La prueba, condena

 "La arbitrariedad reinó en esta audiencia", dijo, enfático, el abogado Benjamín Sonzini Astudillo. Tal vez distendido porque no hay riesgo de que su defendido vaya preso sus argumentos estuvieron cargados de comentarios grandilocuentes y autorreferenciales. Pensaba que el fiscal era un sujeto  "imparcial", dijo, sugiriendo lo contrario. "Cuando escuché  el pedido de penas me sentí perplejo, estupefacto", enfatizó.

Recordó que con su defendido el ex defensor oficial Ricardo Haro "Hemos vivido momentos espantosos" durante el proceso y  comparó el temple del acusado con la actitudes con que Sacco y Vanzetti enfrentaron la injusticia.  

Alegó que "es la prueba la que condena" como alguna vez se lo dijo el camarista Carrera.  No obstante cuando analizó el testimonio de Fidel Antonio Alcázar afirmó que mintió cuando expresó que el defensor no le prestaba atención y que leía el diario. "Es una persona con un gran resentimiento", opinó.

En cambio ponderó la actuación de Ángel Víctor Barroso. "Estuvo perfecto, cuando dijo que el doctor Haro era una bellísima persona" y acotó que además lo esperó afuera para saludarlo.

También aludió a una carta que le envió el ex preso Alberto Cacopardo apenas salió en libertad en 1984 donde le agradece su "proceder y le informa que su vida está encaminada". La pareja del testigo -una de las víctimas de la UP1-fue María Eugenia Irazusta. "Fue Haro quien le informó de la muerte de su esposa", afirmó el letrado.

Vehemente, celebró  la declaración de "calificados testigos" como  Luis Angulo, Rafael Vaggione y Luis Rubio. Rebatió los dichos del fiscal Gonella cuando afirmó que el ascenso a camarista de Haro era "un premio". Aseguró que el magistrado "molestaba, recurría y les sacaba presos de las manos".

"Hay que ver las cosas de los dos lados", le dijo al Tribunal tras expresarles su confianza. Recordó que fue conjuez de Otero Álvarez una gran persona y destacó la extensa trayectoria de su defendido. Pidió la absolución.

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